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domingo, 13 de marzo de 2011

¿Será verdad que el pobre viejo a muerto?

Hay quien dice que ha muerto el pobre viejo que vivía solo en una casa de adobe en las afueras de una de las colonias. Allí, solito, en la soledad más absoluta, envejecido y triste, pasaba sus días, haciendo su quinta de verduras, hablando con su perro. Tomando mate bajo el sauce. Silbando melodías que aprendió de niño de su padre, inmigrante alemán del Volga.
Hay quien dice que ha muerto el pobre viejo que vivía solo en una casa de adobe en las afueras de una de las colonias, porque a veces, en las noches oscuras, se escuchan ruidos en la vivienda y unas voces raras y aullidos de su perro y se sienten pasos misteriosos. Se intuye la presencia de una figura vestida de negro que detrás de las ventanas, con las cortinas siempre corridas, se ve deambular a través de los hilos de las telarañas.
Hay quien dice que ha muerto el pobre viejo que vivía solo en una casa de adobe en las afueras de una de las colonias. ¡Quizás sea verdad! Porque su quinta de verduras yace abandonada y sólo se ven yuyos en lugar de verduras y que por las noches hay un sauce que se viste de soledad, y en su huerto abandonado brilla una luz.
Hay quien dice que ha muerto el pobre viejo que vivía solo en una casa de adobe en las afueras de una de las colonias porque se ven en las noches luces y reflejos y en la gramilla hay huellas frescas de alguien que camina. Y se ve una sombra rondar por el patio y una figura silenciosa que se pierde en la oscuridad... y se pierde... allá a lo lejos...
Hay quien dice que ha muerto el pobre viejo que vivía solo en una casa de adobe en las afueras de una de las colonias. ¿Será verdad? ¿O sólo será un chisme que alguien echó a volar para rodear su figura de mayor misterio y asustar aún más a los niños que ya le temían?

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