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lunes, 30 de abril de 2012

Las Fiestas Patronales de San José y el Gran Encuentro de los Acordeones


“Un derecho adquirido de las Colonias”. Hablaron Manuel Valea Presidente de Rotary Las Colonias. Marcelo Fuhr, “un encuentro que fue creciendo sellando la amistad a través de la fidelidad del acordeón”. Juan Hippener, desde la euforia y la emoción por tanto trabajo y un resultado apasionante. “El gigante invadido de sonidos que forman parte de las más caras tradiciones y la fidelidad de un gran instrumento”.

Después del desfile inaugural de todos los participantes de este “Sexto Encuentro del Acordeón” y tras la emocionante interpretación del Himno Nacional Argentino ejecutado por varios músicos se produjo una breve ceremonia inaugural donde inicialmente Marcelo Castorina, maestro de ceremonias, invito a hablar a Marcelo Fuhr, creador e iniciador de esta gran fiesta de los acordeones.
Emocionado y junto a su inseparable esposa Elvira, intentando contenerlo, agradeció la participación de tantos músicos y sus sentidas interpretaciones que nacen desde el corazón por que forman parte de un instrumento clásico, habitual, preferencial de nuestros Pueblos Alemanes.
De la misma manera el Presidente del Rotary Club de Las Colonias Manuel Ángel Valea, destaco la importante presencia de músicos, el lleno total que presentaba el salón con más de 800 personas, el significado que esta fiesta tiene para nuestros Pueblos Alemanes que es una manera más de sostener las tradicionales y la cultura que hace 125 años atrás nuestros antepasados trajeron a estas tierras que las poblaron con sus familias, trabajando, sembrando esperanza, paz y servicio.
Fue Juan Hippener, en su carácter de integrante del Club Independiente del Pueblo San José quien agradeció a la entidad organizadora por un evento contundente que es acompañado de manera multitudinaria por la gente de los tres Pueblos Alemanes y de Coronel Suárez, permitiendo además que la cantina trabaje de manera sostenida a beneficio del rojo de San José.
A cada músico se le entrego un diploma que acredita su participación y después de la formalidad, el baile que se extendió hasta altas horas de la madrugada y un clima de alegría que fue el dominante de toda la noche.