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sábado, 8 de diciembre de 2012

“Soy un descendiente de alemanes del Volga”, debe ser una afirmación que expresamos con respeto y orgullo


 “Soy un descendiente de alemanes del  Volga”, deber ser una afirmación que expresamos con  respeto y orgullo. Porque estas palabras, tan sencillas y profundas a la vez, definen el origen de un pueblo: el de los descendientes de alemanes del Volga. Y cada uno de nosotros, nietos, bisnietos y tataranietos, de aquellos pioneros que arribaron a esta Nación a entregar su vida por la libertad y el sueño de un mañana mejor, tenemos el deber moral de conservar lo que nos legaron: construir nuestro futuro sobre la base de una identidad singular y única; y mantener inalterable cada detalle, cada rasgo, que nos une a ellos. No es momento de vacilar ni dudar. El tiempo transcurre, los años pasan, y el viento del olvido comienza a llevarse cosas que quizás, no recuperemos jamás. Por eso, no es momento de sentarse y cruzarse de brazos; es momento de asumir compromisos, de trabajar para rescatar y conservar la historia y la cultura de los descendientes de alemanes del Volga.
Se terminó la hora de las opiniones vacías de contenido, de los juegos egocéntricos, de dirimir internas que solo sirven para dilapidar ideales, de correr detrás de los hechos y dejar escapar oportunidades. Nada obtuvimos con todo ello.  Sólo más divisiones y enfrentamientos sin sentido y más grupos antagónicos luchando por un poder de mando. Por eso es menester dejar de lado vanidades personales y unirnos en un solo y gran proyecto: que unifique ideas, que abra caminos, que construya nuevas y renovadas metas. Ya basta de dilapidar tiempo, sueños, esperanzas y oportunidades. Tenemos que madurar y tomar conciencia y comprender de una vez por todas que va a llegar el día en que será demasiado tarde para comenzar a forjar la unión que hace mucho debimos haber concretado. Y será tarde porque ya no quedarán causas por las que luchar: ni cultura, ni costumbres, ni tradiciones que conservar. Por que ya se habrán perdido para siempre y solo serán un recuerdo en los libros.

1 comentario:

  1. ¡No! ¡Un recuerdo perdido en los libros no!
    Hermosas palabras, que necesitan... praxis...

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