Rescata

Para más información pueden comunicarse al WhatsApp: 2926 461373 o al Correo electrónico juliomelchior@hotmail.com

jueves, 8 de septiembre de 2016

Hay que ir por más

Diario Nuevo Día

Reflexiones acerca del turismo y la atracción de las fiestas tradicionales de los pueblos alemanes. Un poema y la utilidad del rescate de la historia.

La presentación del programa provincial la Ruta del Inmigrante Alemán dejó muchas cosas que no por conocidas dejan de ser motivo de rescate y recordación, ya que una película realizada artesanalmente por César Melliger, un poema que escrito por Hugo Schwab, que se atrevió a recitar luego de años de haberlo escrito, algunas consideraciones del escritor  Julio César Melchior y su necesidad de expresarse contra las prevenciones de aquellos que no entienden la importancia de saber y conocer sus raíces, son aspectos que sin duda van mucho más allá de la mera crónica u observación.
Un trabajo bastante interesante de las autoridades de Turismo de la provincia también es importante para rescatar, más allá del error de ubicación de algunas cosas que tuvo el trabajo de los jóvenes del programa.
El encendido discurso de Juan Hippener, el baile, la música y la comida completaron un menú de actividades que compusieron una presentación casi sin fisuras y que vale repetir. Hay fiestas como la del Kreppel que se viene en Pueblo San José, la de Strudel que espera en Santa María su segunda edición, la de la Carneada y las tradicionales Kerb, son una carta que hay que jugar.
La promoción de estos eventos sin duda atrae y más cuando se trata de halagar el paladar, hechos que han sido más que probados, experimentados y convertidos en éxito.
Sin embargo hay que atender la debilidad principal de estas propuestas y que no pasa por la voluntad y el trabajo de sus organizadores, sino por la capacidad de Coronel Suárez y las colonias de contener y alojar a los miles de visitantes que pudiesen llegar. A medida que estas fiestas sean difundidas en ámbitos más o menos lejanos, habrá más interesados en venir, ver y participar.
Quienes reserven con anticipación seguramente quedarán bien alojados, pero muchos deberán recurrir a parientes, amigos o particulares de buena voluntad. Pero una gran cantidad se quedará sin nada y ante esta situación seguramente optarán por no emprender viaje, habida cuenta de esas dificultades.
La solución de este tema sin duda no es sencilla, las inversiones necesarias son muy importantes, hay algunas capacidades que están ociosas y a las que se recurren de emergencia, pero están lejos de ofrecer lo que cualquier turista puede llegar a aspirar. Dar una solución además requiere tiempo, pero las fiestas están, el interés crece, será cuestión de pensar y ponerse a trabajar.
El visitante que sí llega, se ve plenamente gratificado y genera un movimiento importante junto a la llegada de dineros que no siempre abundan. La difusión que le puedan dar los estados nacional, provincial y municipal, son cruciales y son bienvenidos y ello parece estar garantizado. Pero eso sólo no alcanza. Coronel Suárez, las colonias y Huanguelén deben ir por más.  

Un poema y de qué  sirve la historia

Por razones de espacio en la edición del sábado de Nuevo Día hubo cosas que no formaron parte de la nota y este es pues el momento de dar cuenta de ellas.
Julio César Melchior, como se apuntó en la nota de nuestra anterior edición, hizo un breve relato de los orígenes de los alemanes del Volga desde aquella invitación de la zarina rusa, hasta su llegada a la Argentina. Además de ello reflexionó acerca de su trabajo: “En este mes de setiembre cumplo 23 años rescatando todo lo referido a las tradiciones de los alemanes del Volga y de las tres colonias en particular”, recordó Melchior. “Cuando en ese septiembre comencé a publicar mis trabajos, alguien me dijo ¿Para qué vas a rescatar la historia de los pueblos alemanes, si a nadie le interesa?  Hoy vemos que si interesaba y que tenía importancia todo lo que nos habían legado nuestros abuelos”.
Luego del breve resumen de la historia que dio comienzo en el siglo 18 con la partida de los inmigrantes alemanes con destino a Rusia, Melchior comentó: “Mantuvieron sus tradiciones, su arquitectura y sus costumbres, pero contrariamente a lo que había sucedido en Rusia aquí desde el primer momento se integraron a la República Argentina, siendo profundamente argentinos, pero a lo largo del tiempo hubo algo muy difícil que debieron afrontar: la discriminación, fue muy dura, tanto que muchos optaron por esconder su identidad y su lengua. La lengua sobrevivió gracias a que unos pocos la hablan y la hablamos. Pero gracias al trabajo de muchas personas se ha revertido esa situación”, ponderó Melchior. “Con actos como este se nos da la visualización y se nos da un valor que siempre tuvimos, pero que nos hicieron pensar que no lo teníamos. Gracias a mi trabajo he logrado presentar mis libros en la Feria del Libro, dar conferencias y rescatar todos nuestros valores. Pero como siempre sucede las conferencias más difíciles son en la localidad de uno, donde todo es más complicado”, cerró diciendo el escritor.

“Vinieron desde muy lejos”

Vinieron desde muy lejos; en sus pupilas se reflejaba
el desencanto del pasado, la esperanza del futuro 
que debían concretar en esta tierra prometida
el dolor y el horror habían quedado atrás
y aquí, de un surco por vez labraron la tierra
aferrados al frío hierro del arado,
nunca comparable con el frío de las estepas rusas,
esta sensación se transformaba en calor.
Con la esperanza de una nueva vida,
que esta tierra de paz les ofrecía
los hijos de aquella gente que desde el Volga
vinieron, poblaron nuestra pradera
trabajando con tesón, juraron nuestra bandera
y con todo el corazón gritaron ¡Viva Argentina!
con voz clara y cristalina, que es mi patria y mi nación.

Hugo Schwab               

Silvina Streitenberger, hija de Agnes y de Erwin, los protagonistas reales de la película que se estrena este fin de semana

La Nueva Radio Suárez

Hija de Agnes y de Erwin, los protagonistas reales de la película que se estrena este fin de semana. Una historia apasionante. Cuenta el encuentro de su hijo con su abuelo, y de ella con sus medios hermanos alemanes. Recuerda que ese abrazo posiblemente cerró una historia que estaba abierta, completó un círculo, demostrando que la historia de amor de la que es fruto, con los años, pudo tener un final feliz, con el reencuentro entre hermanos.

“Querida Silvina. Lamentablemente no hablo español, pero Fernando dijo que te pueden traducir la carta. Yo y mis hermanos nos alegramos mucho por tener otra media hermana. Lamentablemente nuestro padre nunca contó de esto y así no sabíamos nada de ti, hasta que me llamó Alejandra un día y me contó toda la historia”.
Este es el principio de una carta, proveniente de Alemania, fechada el 22 de agosto de 2002, y firmada por uno de los medio hermanos de Silvina –Vina- Streitemberger. 
Esta carta comenzaba a cerrar un círculo que había quedado abierto luego de que, terminada la Segunda Guerra Mundial, Erwin Röder, entonces joven soldado del derribado Graff Spee -el acorazado alemán vencido en aguas del Río de La Plata y hundido por decisión de capitán- regresó a su Alemania natal. Había estado como muchos de sus compañeros marineros viviendo un buen tiempo en el hotel de Sierra de la Ventana, cerrado entonces al público, y al que cuentan, le hicieron varias y notables mejoras. 
Ahí conoció a una joven de Santa María que había ido al lugar a trabajar como mucama: Agnes, o Inés Streitenberger, como la conocían en la tercera Colonia Alemana. Los jóvenes se enamoraron. Agnes quedó embarazada y tuvo una hija, Silvina.
“Es una gran lástima que nos enteramos de esto solamente ahora. Y no antes, cuando papá todavía era vital y de buena salud mental. Hoy nuestro padre tiene 84 años, cumple 85 el 27 de diciembre de 2002, y está muy olvidadizo y confundido. Fernando (el hijo de Silvina), le habló en español, todavía lo habla muy bien. Toda su vida había contado mucho de Argentina y en realidad antes quería volver a ir allá. Pero cuando volvió, después de la guerra en el ´46, todo estaba destruido por bombas y no había posibilidades para ganar plata para volver a Argentina. Sus padres huyeron de Ostpreussen, y no les quedó nada. Tuvieron que abandonar su casa y sus caballos allí. Después mi padre aprendió albañil y se construyó una casa para él y sus padres”. 
Silvina se creyó hija de quien en realidad eran sus abuelos. Y quien era en realidad su madre pensó por mucho tiempo que era su hermana. En una familia de muchos hijos una hija más pasaba casi desapercibida.
Pero la sociedad de esos años fue implacable con la jovencita que había quedado embarazada, que se había casado y que luego había quedado sola. Muchos ni se enteraron del embarazo de Agnes. El día que nació Silvina, Agnes estuvo trabajando en la iglesia durante muchas horas, llegó a la casa familiar y tuvo familia. Así nació Silvina, en una de las habitaciones del hogar de sus abuelos, dejando sentir su presencia, cuando hacía oír su llanto de recién nacida y entonces la gente preguntaba, preguntaba y hablaba.
Esta historia de amor que quedó trunca por la partida de Erwin, por la distancia, y por el idioma –envió alguna vez una carta a su amada, escrita en alemán, y que entonces nadie pudo traducir-, está ahora llevada al cine de la mano de César Mellinger como director. 
La película “Agnes” se estrena este sábado en el salón Juan Peter de Santa María y en el Cine Italia este próximo domingo.
Silvina cuenta que “recién a los 14 años me enteré que ella era mi madre. Nunca me dijeron algo. Me criaron mis abuelos, Federico Streitenberger y Julia Melchior. Yo pensaba que ellos eran mis papás. Yo nací el 5 de mayo de 1945 y el 6 de octubre ella cumplió los 18 años. Mi abuelo, el que me crío, tenía 14 chicos. Ella (Agnes) a la fuerza tenía que ir a laburar, para ayudar en la casa. El 12 de octubre se casó con Erwin Röder”. 
Aclara “Vina” que “nunca me interesó, porque, lo podes preguntar a mis hijos, a quienes recién a los 38 años les dije que ella era mi mamá. Siempre les decía que era mi hermana. No tenía relación. Mis abuelos me criaron, me dieron todo. Me enteré que Agnes era mi madre cuando fue al Registro Civil a sacar a los 14 años, porque en el 6to grado de entonces teníamos que sacar una cédula. Fue allá y Pedro Streitenberger leyó: Silvina Streitenberger, hija de Agnes Streitenberger. Le pregunté, me mostró el libro. Fui a la casa y la abuela justo estaba limpiando la cocina a leña. Le dije ‘¿Así que usted no es mi mamá?’. Me dijo: ‘¿cómo no soy tu mamá?’. Después me contó: ‘Tu mamá era muy joven, a mí me hicieron la vida imposible cuando ella estaba embarazada. Era algo terrible y ella tenía que salir a trabajar’”, relata Silvina.
¿Cómo habló con quien consideró por muchos años su hermana y que resultó ser su mamá? Cuenta Silvina que “una vez ella estaba bastante mal, vivía en General Lamadrid, fuimos y le pregunté: ¿qué padre tengo yo? Me respondió que soy hija del alemán. Después, cuando ella estaba por morirse, me llevó mi yerno. Ella me agarró de la mano, me quería decir algo, pero ya no podía hablar más. La verdad que nos tratamos como hermanas. Nunca la reconocí como mamá”.
Silvina tiene la libreta de casamiento de sus padres, Agnes y Erwin. 
“A mí nunca me interesó encontrarlo. Habían pasado 58 años. Jorge Jordi, el historiador de Bahía Blanca, me proporcionó todos los datos históricos de cuando Erwin estaba en Sierra de la Ventana. La verdad es que nunca me interesó, antes no contaban nada, era todo muy cerrado. Sé que el alemán rehízo su vida, se casó y tuvo hijos. Sé que Agnes recibió carta de Erwin, pero no la podían leer porque estaban escritas en alemán. Mi hijo, Néstor Fernando, fue a Alemania. Le di todo lo que tenía de mi mamá. Buscaron por Internet a la familia. Ellos al principio no querían saber nada. Cuando Néstor presentó la libreta de casamiento y las cosas que sabíamos, como el nombre del padre y la madre de él, ahí recién lo atendieron. Él nunca les había contado que en Argentina se había casado y tenía una hija. Yo nací el 5 de mayo de 1945 y el 12 de octubre Agnes se casó con el alemán. Pero él no me puso en la libreta. Tenía 5 meses cuando se casaron, quiere decir que me conoció. La familia de Erwin al principio no quería saber nada, pero para Pascua se juntaron y ahí Fernando presentó toda la documentación que llevaba. Mi hijo fue a conocer a su abuelo y me contó que lo trató como si lo hubiera conocido de cuántos años, le habló en castellano y todo. Sabemos que él siempre tenía ganas de volver, pero no lo pudo hacer”. 
“Papá y su amigo querían volver a la Argentina con plata, pero esto duró algunos años, y mientras tanto se acostumbró acá otra vez y conocieron mujeres. Así se quedaron acá al fin. Pero que nunca haya contado que ya estaba casado en Argentina, eso no puedo entender. Así tienes dos media hermanas más y un medio hermano”. 
Así dice otro tramo de la carta enviada desde Alemania a Vina, luego de lo cual le empieza a contar de cómo se compone cada una de las familias de sus medios hermanos alemanes, y a lo que se dedica cada uno. Quien le escribe la carta, le dice que su hija Celine, con 6 años entonces, “está muy feliz por tener otra tía más. Y a Fernando (el hijo de Silvina que hizo el primer contacto con sus parientes alemanes), lo quiere mucho, el es muy, muy amable”. Anticipa que están reconstruyendo su vieja casa, la que estará terminada para Navidad y “vamos a tener suficiente espacio para que puedas visitarnos. Nos gustaría mucho conocerte”.
“Querida Silvina, escribinos algo de ti y tus hijos, en todo caso tienes que mandarnos una foto retrato de ti. Me gustaría mucho ver si te pareces a papá. Espero que escribas algo. Muchos saludos de Alemania de tus medios hermanos”.
Vina conoció a su padre por las fotos que le enviaron sus medios hermanos. Cuando falleció desde Alemania también le enviaron fotos de la ceremonia de cremación y del momento en que sus cenizas eran lanzadas al mar. Fue una manera, generosa, de sus medios hermanos alemanes de integrar a Silvina en la ceremonia de finalización de la vida de quien fuera su padre.
Pudo conocer a dos de sus medios hermanos, porque vinieron a visitarla a Santa María.
“Primero vino Jens, el menor de los varones, y después vino Heidi, la mayor de las chicas. Ella me contó la historia que había ido un tiempo antes que me hijo tomara contacto con la familia alemana, con una tarotista, acompañando a una amiga”. 
Aquí se suma en el relato Andrea, la hija de Silvina: “ella no quería tirarse las cartas, porque decía que no creía. Cuando fue la persona que le tiraba las cartas le decía que le salía una hermana  mayor. Decía que no podía ser porque ella era la mayor. Se fue del lugar diciendo que la mujer que les tiraba las cartas no sabía nada. Después, al mes de haber sucedido esto, aparece mi hermano llamándolos por teléfono y contando la existencia de mi mamá”.
Dos veces vino de visita Jens, dos veces vino de visita Heidi. Queda todavía pendiente la visita de Jutta, la más chica. “Ella todavía no pudo venir, pero mantenemos una comunicación por medio de facebook”.
Por supuesto que cada reencuentro fue muy emocionante. “Es como si ellos la conocieran de toda la vida, como si no se hubieran visto hace mucho. Dicen que los alemanes son fríos, pero ellos demostraron ser totalmente distintos a eso. La abrazaban, la besaban, como si fuera la hermana que hace muchos años que no ven. Uno pensaba que iba a ser más frío el vínculo, pero todo lo contrario. Cuando nos escribimos siempre ellos preguntan cómo está, cómo se sienten, que les gustaría venir o que mamá fuera para allá”, cuenta Andrea.
Por supuesto que Andrea se acuerda perfectamente –le duele la mejilla todavía- del cachetazo que recibió de su madre cuando un día que llegaba Agnes de visita se le ocurrió decir en voz alta: “¡Ahí viene la abuela!”, dando a entender que sabía perfectamente de la historia. 
Silvina recibió de sus hermanos un regalo muy especial: un colgante que perteneciera a la madre de su padre, el que guarda entre los recuerdos particulares de esta parte de su historia.
Silvina, Vina, la hija del alemán y de Agnes, recuerda aún hoy el abrazo gigante, prolongado, efusivo, que recibió del primero de los medios hermanos que vino a visitarla. Ese abrazo posiblemente cerró una historia que estaba abierta, completó un círculo. Demostrando que la historia de amor de la que es fruto, con los años, pudo tener un final feliz, con el reencuentro entre hermanos.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Kerb: la fiesta de mi pueblo

Kerb es la fiesta de la familia,
la celebración en comunidad,
la conmemoración religiosa y social,
con que el pueblo agasaja a su santo patrono.

Es el día de la procesión,
con sus himnos, sus estandartes,
sus ofrendas florales,
su homenaje a los ancestros fallecidos.

Es el día de la reunión familiar,
del lechón al horno con papas,
del Füllsen y las ensaladas,
del Dünekuchen y la cerveza.

De la acordeón del abuelo
y sus canciones ancestrales.
La alegría y la nostalgia.
La confraternidad y el recuerdo.

¡Kerb es la fiesta de mi pueblo,
el pueblo de los alemanes del Volga!

Weimannhaus con una propuesta especial Kerb 2016

No se pierda la gran tarde de té, café, chocolate con  tortas y repostería alemana... lo esperamos  este  domingo en Weimannhaus!!!


Isidoro Espacio de Arte presenta en WeimannHaus, una muestra colectiva de sus artistas, celebrando así, el trabajo incansable de la comunidad de pueblo Santa María para mantener viva la cultura.

La Casa del Fundador organiza grandes eventos en adhesión a la fiesta Kerb

La Casa del Fundador organiza diferentes actividades en adhesión a la Fiesta Kerb, en Pueblo Santa María.

Domingo 11 de Septiembre:
12 Hs. ALMUERZO DE KERB: Banda Municipal y visitantes en el Salón Parroquial Juan Peter. Menú típico tradicional: carne y papas al horno de barro de La Casa del Fundador, ensaladas, el infaltable Füllsen, vino, gaseosa, cerveza y postre helado a un valor de $ 280 (previa reserva en Av. 11 de mayo 1661 – cel. 15 414425)
15 Hs. Apertura del predio de LA CASA DEL FUNDADOR: visitas guiadas a la casa museo, música típica, degustación y venta de Riwwel Kuchen, Strudell, Füllsen. Salón casa de te y café con dulces alemanes. Patio cervecero y gaseosa para disfrutar de los espectáculos.
Patio con inflable además de variados entretenimientos para chicos y grandes.
16 Hs. Competencia de juegos tradicionales de Kosser, Loftipier, Führeitie con entrega de presente a los ganadores. Además de disfrutar de una amplia variedad de juegos para toda edad.
17 Hs. Bailes típico todo el colorido de la danza alemana para disfrutar. Bailarán desde los más chicos y grupo de danzas “Die Junguen Wolgadeutsche”.
Un nuevo atractivo será la posibilidad de deleitar de “Salchichas Alemanas” con “Cerveza Artesanal Casera” que marcará el comienzo de esta nueva etapa en eventos populares...
¡¡¡LOS ESPERAMOS A TODOS CON MUCHO MAS!!!

lunes, 5 de septiembre de 2016

Conmemoración por el Día del Inmigrante. El mensaje central estuvo a cargo del escritor Julio Cesar Melchior


Las colectividades y la Banda Municipal junto a las autoridades participaron del acto oficial frente al monumento al Inmigrante en proximidades del Anfiteatro. El mensaje central estuvo a cargo del escritor Julio Cesar Melchior. Luego se inició una marcha hacia el Mercado de las Artes donde se desarrolló la “Fiesta de las Colectividades”.

En la fría mañana del domingo las delegaciones extranjeras de la ciudad se concentraron con sus banderas representativas en la Plazoleta del Inmigrante ubicada en proximidades del Anfiteatro Municipal, sobre la Avenida Casey , para conmemorar la fecha.
La Banda Municipal Bartolomé Meier interpretó el Himno Nacional Argentino y al término del acto acompañó a las delegaciones de inmigrante y las autoridades hasta el Mercado Municipal de las Artes donde se llevó a cabo la Feria de las Colectividades durante toda la jornada.
Rodearon el monumento las representaciones oficiales de las comunidades de extranjeros con representación formal en nuestra ciudad, sus banderas representativas junto a las autoridades encabezadas por el Intendente Municipal Roberto Palacio, miembros de su gabinete y concejales municipales presentes en el acto oficial.
Tras la bienvenida a cargo del Jefe de Ceremonial de la Municipalidad Marcelo Castorina y pronunciar un mensaje alegórico a la fecha y su significado de la inmigración que sumó su esfuerzo para el crecimiento de Coronel Suárez y la región fue invitado a hablar el escritor de Pueblo Santa María y Destacado Cultural el último 6 de Agosto por parte de la Municipalidad Julio César Melchior , quien reflejó su emoción a pronunciar las palabras centrales en la fecha tan cara a los sentimiento de nuestra población.
Melchior comenzó expresando que “pensaba en todos los inmigrantes que llegaron a estas tierras en busca de libertad y trabajo, quedándose para construir entre todos una Argentina prospera, cultivando sus campos”.
“Pensaba también en mi abuelo que llegó a Santa María en 1902, y en mi padre que continuó en su legado; además de todo lo que ellos han hecho por nosotros, entregándonos sus tradiciones, su cultura, su vocación de servicio, su vocación social, su vocación comunitaria y el valor del trabajo” dijo el escritor de Santa María Julio Cesar Melchior quien recibió el beneplácito de todos los presentes en el acto organizado por el Instituto Cultural de la Municipalidad.
Luego las delegaciones junto a las autoridades Municipales y de cada representación de extranjeros encabezados por la Banda Municipal Bartolomé Meier dirigida por el Profesor Ángel Schamberger se desplazaron por la Avenida Casey hasta Brandsen y desde allí hasta el Mercado de las Artes donde se produjo una concentración e inauguración oficial de la “Fiesta de las Colectividades”.

domingo, 4 de septiembre de 2016

¡Feliz día del inmigrante, alemanes del Volga!

Hoy es un día muy especial para todos los que somos descendientes de inmigrantes, en nuestra caso, inmigrantes de alemanes del Volga, porque le rendimos homenaje a todos esos pioneros de diferentes nacionalidades que vinieron a esta tierra en búsqueda de libertad y trabajo y terminaron construyendo esta patria,  esta hermosa patria basada en la solidaridad, el respeto, el trabajo y el compromiso con el bien común.
Todos valores que hoy debemos conservar inalterables, junto con las tradiciones y costumbres que nos legaron, para terminar de forjar la Argentina que ellos soñaron para nosotros y nuestros descendientes.
¡Qué así sea!
¡Honor y gloria a nuestros queridos ancestros!

sábado, 3 de septiembre de 2016

El escritor Julio César Melchior disertó durante la presentación de la "Ruta del Inmigrante Alemán"

Fotografías tomadas durante la disertación que realizó el escritor Julio César Melchior en la presentación de la "Ruta del Inmigrante Alemán", llevada a cabo en Pueblo Santa María, por la Dirección de Turismo de la Provincia de Buenos Aires y en el momento que hace entrega de libros  de su autoría a Tomás M. Meyer, Director Provincial de Promoción Turística. (Fotos gentileza de Ruben Garay).

viernes, 2 de septiembre de 2016

Todos los actos de Kerb de Pueblo Santa María

Los actos centrales tendrán lugar el 11 de septiembre, a partir de las 10hs., con la Misa en Acción de Gracias, luego el acto oficial con entrega de distinciones y el mensaje a la comunidad del Intendente, Roberto Palacio. A las 14.30hs., será el tradicional desfile cívico sobre la Av. 11 de Mayo. Las instituciones recibirán a los vecinos del distrito con diversas propuestas gastronómicas y culturales.

El Intendente Municipal de Coronel Suárez, Roberto Palacio junto a la delegada municipal de pueblo Santa María, Regina Streitemberger y las instituciones de la tercera colonia alemana invitan a todos los vecinos del distrito y la región, a participar el domingo 11 de septiembre, de los actos y celebraciones centrales por una nueva Fiesta Patronal de Santa María.
 La jornada del domingo de Kerb, comenzará a las 8hs. con la salva de bombas, toque de sirenas, saludo de campanas y el tradicional izamiento del Pabellón  Nacional en el Mástil Patrio.
 Luego, a las 10 hs, se desarrollará la Santa Misa en Acción de Gracias con la participación de la Banda  Municipal de Música  "Bartolomé Meier" y el Coro Natividad de María Santísima, entonando el Himno de Alabanza "GROSSER  GOTT".
 Finalizada la misma, alrededor de las 11.30hs., tendrá lugar el acto oficial frente al Templo Parroquial.
 Allí, se colocará una ofrenda floral al pie del monumento a la Santísima Virgen María, habrá entrega de distinciones y los vecinos de la tercera colonia alemana escucharán el mensaje a la comunidad del Intendente Municipal, Roberto Palacio.
 A las 14.30 tendrá lugar, como cada año, el desfile cívico sobre la Avenida 11 de Mayo, con la participación de la Banda Municipal de Música "Bartolomé Meier".

Después del desfile habrá:
*Paseos en trencito para los más pequeños de la familia
*E.P. Nº 4: Venta de plantas,  plantines, pan casero y torta alemana, Strudel, pan casero y Der Kreppel.
*Escuela Secundaria Nº 2: Muestra del Bicentenario. Exposición de sillas intervenidas, expresiones artísticas, Kermesse y venta de Kreppel.
*Escuela Parroquial Santa María: Espacio creativo para los más pequeños. Venta de repostería alemana.
 Patio de juegos y kiosco. Exposición y venta del grupo "Huellas Artesanales" de Coronel Suárez.
 Exposición de fotos y video "Viaje a Tucumán"
 "Artejuego" un mundo de creatividad y color. Exposición de trabajos realizados por los niños de nivel inicial y sus familias en el sum del jardín.
 Elaboración y venta de Kreppel en la Avenida 11 de Mayo. Organizado por Unión Padres de Familia.
16.00 hs. presentación de la Escuela de Música en instalaciones de Escuela Secundaria.
*Centro Cultural - Nac: Feria "UNSER SAICH" artesanías y gastronomía alemana.
*Jirim Nº 1: Venta de Panes en las instalaciones del Centro Cultural.-
*Adultos Mayores: Exposición de trabajos realizados durante el año en su sede, sobre Avenida Alemanes del Volga.
Venta de gastronomía alemana y/o artesanías varias  sobre Avenida 11 de Mayo.

También, desde la delegación municipal, se invita a toda la comunidad a participar de las distintas actividades programadas en el marco de estas Fiestas Patronales, a saber:

ACTOS RELIGIOSOS:
Triduo  de preparación a la Fiesta Patronal.
Lunes 5 de septiembre:
18 hs. Misa " Por las Familias" 
Martes 6 de septiembre:
18 hs. Hora Santa "Por los Niños y Jóvenes"
Miércoles 7 de septiembre:
Visita y Comunión a los enfermos. 18 hs. Misa "Por los enfermos"  y bendición.
Jueves 8 de Septiembre “Natividad de María Santísima”:
18.00hs. Santa Misa. Procesión  por las calles. Cantata a la Virgen.
Sábado 10 de septiembre:
17.00 hs. Santa Misa por los difuntos. Procesión al Cementerio.
Domingo 11 de septiembre "Kerb": 
 10 hs: Santa Misa en Acción de Gracias con la participación de la Banda Municipal de Música  "Bartolomé Meier" y el Coro Natividad de María Santísima entonando el Himno de Alabanza "GROSSER  GOTT".-

ACTOS SOCIALES Y CULTURALES:
Viernes 2 de Septiembre: 
11.30 hs. Lanzamiento del evento "RUTA DEL INMIGRANTE ALEMAN " en el Centro Cultural. 
Domingo 4 de Septiembre: 
12.30 hs Almuerzo apertura de Kerb en el comedor de la Escuela Parroquial Santa Maria. Organiza Unión Padres de Familia.
Lunes 5 de Septiembre:
 8.30 hs Torneo de Bochas 78º Aniversario Club El Progreso. Organiza Subcomisión de Bochas.
Jueves 8 de Septiembre:
15.00 hs. Venta de Dünne Kuchen y flores. Organiza Escuela Secundaria Nº 2.
Viernes 9 de Septiembre:
13.00 hs. Torneo de Truco con inscripción en las instalaciones del Consejo de Adultos Mayores.
 14.00 hs. Obra de Títeres: función "Amor a diario con dulce de leche"
 19:30 hs. Muestra "Celebremos el Bicentenario" Danza, música, comidas típicas. Dramatización: "Sin ellos, la Independencia no hubiera sido posible". Organiza Escuela Secundaria Nº 2, en el sum del establecimiento.
Sábado 10 de Septiembre: 10 hs. Venta de Flores  frente al Cementerio.  Organiza Escuela Secundaria Nº 2.
11.00 hs. Programa Radial "RAICES" conduce María de los Ángeles Dukart, desde la Biblioteca "Juan Carlos Graff".-
13.30 hs. Torneo de Kosser en adhesión a las Kerb. En las canchas del Club El Progreso.
20.00 hs. Estreno película AGNES. En el Salón Parroquial
22.00 hs. Baile de Kerb en el Polideportivo del Club El Progreso con Grupo Revelación.  Servicio de cantina.

Gran fiesta del Acordeón en Cura-Malal

Con la participación de más de 30 acordeonistas de Coronel Suárez, los pueblos alemanes, Huanguelén, San Miguel Arcángel, Pigüé, entre otros, se llevará a cabo el próximo 17 de septiembre, la fiesta del Acordeón.
Será en el Club Juventud Unida, a partir de las 20.30hs., con  servicio de cantina.
Las entradas tienen un valor de $50 y se pueden solicitar al 0291-155737137.

miércoles, 31 de agosto de 2016

Este viernes se presenta “La Ruta del Inmigrante Alemán”, en Pueblo Santa María


Desde la subsecretaría de Relaciones Institucionales y Participación Ciudadana junto a la dirección de Política Demográfica, Migración e Inmigración de la subsecretaría de Gobierno y Asuntos Municipales; invitan a toda la comunidad del distrito, a participar del lanzamiento del evento “La Ruta del Inmigrante Alemán”.

La celebración será el viernes 2 de septiembre, a las 11.30hs., en el Centro Cultural Municipal Santa María, ubicado en Avenida 11 de Mayo 1275, en Pueblo Santa María.

Durante el evento se realizará:

• Presentación de La Ruta del Inmigrante Alemán.
• Disertación del escritor, historiador, descendiente de Alemanes del Volga y destacado Cultural 2016 del distrito, Julio César Melchior.
• Baile típico alemán.
• Presentación del trailer de la película basada en hechos reales de Inmigrantes de Alemanes del Volga “AGNES”, filmada y producida por César Mellinger, poblador de pueblo San José.
• Entrega de distinciones a ciudadanos destacados.
• Presentación de fiestas tradicionales y degustación de comidas típicas como: Strudelfest, Fülsenfest, Fiesta de la carneada, Kreppel elaborados por Instituciones locales, acordeonistas de pueblo Santa Trinidad. 

martes, 30 de agosto de 2016

Historia de vida de una descendiente de alemanes del Volga

Una mujer, descendiente de alemanes del Volga, cuenta su vida sin dudas ni prejuicios. Revela sus vivencias más íntimas y deja al descubierto qué esperaban los padres y la sociedad de una mujer en aquellos lejanos años cuando las colonias comenzaban a surgir y las costumbres, las tradiciones y la férrea moral religiosa, se aplicaban sin contemplaciones y sin tener en cuenta los deseos personales de nadie.

-Mis padres junto a sus hijos producían y elaboraban casi todo lo que se consumía en casa. Tenían quinta de verduras y frutales. Un horno de barro para hornear pan. Dos veces al año carneaban una vaca y un cerdo para hacer chorizos, morcillas, jamón. Elaboraban chucrut y pepinos en conserva.  Dulces de tomate, zapallo, ciruela, higo, manzana. Tenían gallinero con gallinas, patos, gansos, pavos, gallaretas. Criaban cerdos, conejos y tenían alguna que otra vaca lechera. Tenían de todo. Y eso que éramos una familia humilde. Pero nunca fuimos pobres. Jamás nos faltó la comida. Todo lo contrario: cuando podíamos también ayudábamos a algún vecino necesitado, a una viuda sola, a un anciano sin hijos. Antes la gente era más solidaria –rememora Emilia.
-Mamá y papá trabajaban mucho. Los dos. Mano a mano. Mi mamá se levantaba muy temprano para hacer el Kalach, el pan diario, y papá trabaja en el campo de peón. Se iba a caballo de madrugada.  A veces, a la noche, cuando regresaba, traía una liebre, un peludo, una mulita, una vizcacha. Esos eran días de fiesta. Los chicos nos poníamos contentos. Mamá preparaba guisos riquísimos. Eran muy sabrosos. Tenían un aroma que nunca voy a olvidar –sonríe la anciana mientras una lágrima rueda por la mejilla.
-Mientras  íbamos creciendo, los hijos nos sumábamos al trabajo. Los hombres en la tarea rural y las mujeres en las labores domésticas: limpiar el gallinero, el chiquero; barrer el patio con escobas fabricadas con ramas secas; regar la quinta con agua que había que sacar con la bomba, bombeando litros y litros de agua. Y, por supuesto, había que lavar la ropa de toda la familia, coser, remendar, planchas. Ayudar en la cocina… -enumera Emilia.
-Lo hacíamos con alegría. Cantábamos en alemán. Y a la noche, después de cenar, teníamos libre para jugar en la calle, con los hijos de los vecinos. Jugábamos a la mancha, a la escondida. Cazábamos bichitos de luz y los poníamos en un frasco, sobre cerca de la cama, como un velador. Eran juegos sencillos. Todo lo inventábamos nosotros. Jugábamos a la visita, a la mamá y al papá. Eran otros tiempos. Más lindos –vuelve a sonreír Emilia.
-Todo desapareció el día que abuela nos llamó para decirnos que papá había muerto. Al principio no entendimos lo que eso quería decir. Después lo vimos dentro del cajón, con los ojos cerrados, en la habitación vacía donde dormía con mamá, que lloraba desconsoladamente. Recién nos dimos cuenta lo que significaba la noticia cuando volvimos a casa después de sepultarlo. Ahí entendimos lo que había pasado. Estábamos solos para siempre y que nunca volveríamos a ver a papá –revela la anciana mirando fijo y sin pestañar para no llorar otra vez
-A partir de ese día todo cambio. Mi hermano mayor se hizo cargo de la casa hasta que mi abuelo le consiguió un marido a mi mamá. Antes era así. Los abuelos decidieron que mamá necesitaba un hombre, que tenía que volver a casarse, que no estaba bien visto que se quedara sola con cuarenta y cinco años. Y la casaron con un hombre de cincuenta. Un solterón. Alguien que aceptó enseguida y rápidamente se hizo cargo de la familia. La llegada del solterón hizo que la unión entre mamá y sus hijos se rompiera. Él era muy mandón. Siempre nos ordenaba hacer cosas. Nos decía que era por nuestro bien, que un día se lo íbamos a agradecer; pero lo único que logró fue que los mayores se casaran pronto y se fueran de casa. Y de a poco, nos fuimos yendo todos, dejando a mamá sola con el solterón. No sé si alguna vez se quisieron; pero siempre se llevaron bastante bien. Tanto que ella le hizo más caso a él que a sus propios hijos –reprocha bajando la voz para que no se le escape alguna lágrima.
-¡Así es la vida! –exclama-. Volví a casa después de muchos años, el día en que el solterón me mandó un telegrama a Córdoba para avisarme que mamá había muerto. Cuando llegué acá, cansada de un largo viaje y llena de dolor, hacía ya unas horas que la habían enterrado. Fui al cementerio a visitarla en la tumba. Lloré mucho. Me arrepentí de corazón de no haber regresado una sola vez para visitarla y verla con vida aunque más no sea un ratito. Nunca se me pasó el enojo que tenía porque se había vuelto a casar y preferir al solterón en lugar de sus hijos –esta vez sí, Emilia lloró desconsoladamente.
-El solterón tenía ochenta y tres años. Estaba en casa, en la casa donde habíamos nacido, que ahora era suya. Por eso mis hermanos y yo nos reunimos en la casa mi hermano mayor. Discutimos que hacer con la casa. Si pelear con el solterón o no, para que nos diera las cosas que le pertenecían a mamá y que ahora eran nuestras. Decimos no hacer nada. ¿Para qué? Ya no era nuestra casa. Papá y mamá habían muerto. Casi seguro que la casa había olvidado a papá hacía muchos años y que el interior estaba totalmente cambiado a como nosotros lo recordábamos. No quise ir a averiguarlo. Me fui de la colonia sin averiguarlo y lloré todo el viaje de regreso a Córdoba –cierra su relato Emilia Simon.

domingo, 28 de agosto de 2016

75 aniversario del holocausto de los alemanes del Volga


El  28 de agosto de 1941 el gobierno ruso promulgó un decreto en virtud del cual toda la población alemana debía ser deportada hacia Kazajstán y Siberia. Excluyó a sus habitantes de los derechos civiles y políticos, les quitó la ciudadanía y ordenó su deportación masiva.

Acusados de espías y agentes nazis, el ejército rojo inició las represiones; miles de dirigentes fueron capturados y fusilados; toda la población fue deportada, arrancados de sus hogares; los cargaron como animales en vagones de carga, incluyendo todo habitante de ascendencia alemana aún los oficiales y soldados del ejército ruso de etnia alemana; los que no fueron fusilados, fueron condenados a trabajos forzados, muchos murieron de hambre y de frío. Fueron literalmente borrados del mapa y nunca se los mencionaba, estaba terminantemente prohibido visitarlos. Ni siquiera se reconocía que existían. Ellos habían sido formalmente abolidos. Eran víctimas de la política de la xenofobia.
En su mayoría los desplazados eran niños, mujeres y ancianos. Los hombres entre los 16 y 40 años estaban en el ejército de trabajos forzados (Trudarmee), separados de sus familias por centenas o miles de kilómetros y sometidos a trabajos igualmente forzados. Los guardias soviéticos no se hacían problemas por la gran mortandad entre los trabajadores esclavos: los reemplazaban simplemente por otros nuevos. En un genocidio lo que importa es terminar lo antes posible con la vida de las víctimas. Muchas ciudades construidas en esa época se levantaron sobre los despojos de los alemanes étnicos.
Los deportados fueron transportados lentamente en vagones para el ganado hacia Siberia, Asia Central y el alto Norte, pasando el Círculo Polar Ártico. Lo alimentación era escasa, ya que debían alimentarse de lo que habían recogido en sus granjas. Los que morían se enterraban a la vera de las vías del tren, cuando el tren se paraba, o eran arrojados fuera de los vagones cuando el tren seguía su marcha por días sin detenerse.
El fin del viaje era un descampado nevado. Allí los desplazados debieron construir sus chozas con los materiales que se encontraban en el lugar y ponerse a trabajar. Bajo vigilancia militar, con alimentación escasa, debían trabajar desde antes del amanecer hasta después de ponerse el sol. Habían sido desplazados de sus hogares y debían trabajar como esclavos hasta morir, sin derecho a réplica ni a queja.
Aunque el ejército de trabajo fue abolido pocos años después de que la guerra hubiera terminado, la situación difícil de la vida para los alemanes étnicos en Rusia continuaba durante la época del llamado Komendatur: No se les permitió moverse o viajar fuera de su domicilio actual sin un permiso firmado por un funcionario y debían reportarse a la policía militar cada mes, en algunos casos cada semana. Esta política de humillación y racismo continuó hasta 1956, tres años después de la muerte de dictador José Stalin y seis meses después que los prisioneros de guerra alemanes dejaron la Unión Soviética, por gestiones del canciller alemán Adenauer les levantaron las penosas restricciones que les habían impuesto y se retiraron las acusaciones indicadas en el decreto especial publicado el 28 de agosto de 1941. Pero recién el 29 de agosto de 1964 que un segundo decreto admitía abiertamente la culpa del gobierno soviético de la persecución y genocidio de un pueblo inocente y fueron legalmente libres de elegir su domicilio y de volver a sus lugares de origen, algunos funcionarios, sin embargo, hicieron su mejor intento para evitar que los alemanes vuelvan a sus aldeas en el Volga. Las negociaciones del restablecimiento de la república de los alemanes de Volga no condujeron a nada.
Sin embargo, la discriminación contra los alemanes étnicos todavía prevaleció luego: la mejor educación, los trabajos bien pagados y las posiciones de alto perfil en el empleo estaban casi fuera de alcance hasta el derrumbamiento de la Unión Soviética en 1991. El vivir en ciertas áreas y los viajes al exterior para los alemanes étnicos eran más difíciles de arreglar que para cualquier otra nación anterior de la Unión Soviética.
Como consecuencia de la vida impuesta en los campos de concentración, la generación de sobrevivientes de alemanes del Volga que quedó en Rusia creció sin familia y sin escuela. Las familias alemanas fueron diezmadas, los niños que podían producir eran rápidamente obligados a desarrollar trabajos forzados, y se les prohibió la educación. En el marco de estas necesidades, los sobrevivientes se vieron obligados a firmar renuncias que vulneraban aun más su dignidad humana en otros aspectos pero ponían fin a la persecución. A diferencia de otros pueblos víctimas de genocidio, los alemanes del Volga nunca fueron indemnizados.
Se calcula que entre 1941 y 1948 murieron alrededor de 572.281 personas Sin embargo, la enorme pérdida de vidas humanas sufridas, ciertamente sirve para categorizar la Deportación a Siberia de la etnia alemana, como crímenes de lesa humanidad, pues se calcula que murieron en total de hambre, de frío, fusilamientos, etc. etc. serían más de 1.000.000 de almas.
Pero a pesar de todos los contratiempos y de tanto pero tanto dolor, el espíritu y la fuerza de voluntad de los alemanes del Volga nunca logró ser doblegado. La fe la mantuvo en pie. Fe en Dios, en sí misma, en la esperanza en un mañana mejor, que son paradigmas ancestrales de la raza alemana. “Había momentos en que casi no me podía mover del cansancio y del hambre”, confiesa con un hilo de voz que se asemeja a un susurro mientras sus pupilas estallan en lágrimas. “Pero el deseo de vivir y la esperanza hacia una vida mejor eran muy grandes”, logra murmurar luego de un silencio que le permitió reponerse ante el acoso de los recuerdos que todavía la lastiman. “Me ayudaron muchísimos los rezos y los cánticos religiosos. Rezábamos antes de dormir y antes y después de todas las comidas y también a la mañana cuando nos levantábamos”, concluye dejando traslucir en el murmullo de las palabras alemanas y en el apergamino y sufrido rostro, la luz de la fe. Esa luz que también la iluminó en la noche más oscura y en los días más negros de la deportación a Siberia.

viernes, 26 de agosto de 2016

“Paredes adentro”: muestra de la artista plástica Karina L. Schwerdt

La inauguración de la muestra se llevará a cabo el próximo sábado 27 de agosto, a las 20, en Isidoro Espacio de Arte, en Coronel Suárez.

“El proceso creativo de esta obra se inicia a partir de la historia de Estherie” –revela la artista plástica.  “Una historia de la cual solo conservo algunos objetos personales y momentos compartidos. Esos momentos, que viví con ella, develaron a un ser muy especial, cuya profunda soledad y aislamiento social tocaron una fibra muy honda en mí y me movilizaron para crear esta obra. 
“Paredes adentro” intenta plasmar el mundo interior de “Estherie”, a partir de la objetividad de lo recordado y lo vivido tanto como de la subjetividad de lo percibido e interpretado; valiéndome también de algunas de sus pertenencias, las cuales fueron una parte importante en el impulso creativo de esta obra. 
“Así es como muñecas, botones, tejidos, lanas, carreteles y ovillos forman hoy parte del lienzo, con la intención de visibilizar aquello que ante algunos, era invisible.  Rescatando el alma de entre los escombros del recuerdo y la orfandad, para darle vida y sustituir la tristeza, el dolor y el desamparo por belleza, color y alegría.

Tercera gran fiesta de los alemanes del Volga

Se anuncia un torneo de Koser para este sábado en Pueblo Santa Trinidad



Los entusiastas de Koser, conjuntamente con la Delegación Municipal, organizan para este sábado 27, a partir de las 13:00, el torneo “Día del Niño”, en el anfiteatro Municipal de Santa Trinidad. Se invita a todos a participar. Habrá servicio de cantina.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Fotografías Primera Feria "Unser Saich": artesanía y gastronomía alemana de Pueblo Santa María

Gentileza: Rocío Reser

Organizada por la Delegación Municipal y el Centro Cultural de Santa María en forma conjunta con productores y artesanos de la tercera colonia alemana, se desarrolló con total éxito, el pasado domingo 14 de agosto, en el sum del Centro Cultural, la Primer Feria de Artesanos y Productores, denominada “UNSER SAICH”, en español: “Nuestras Cosas”.