Gentileza:
Fotógrafo Oscar Ferreyra
Historia, costumbres y tradiciones de los alemanes del Volga. Investiga y escribe: Julio César Melchior
Cada 8 de septiembre la comunidad de
Pueblo Santa María celebra la Natividad de María Santísima y conjuntamente con
ello, conmemora la jornada en que la virgen fue consagrada como patrona de la
localidad. Durante ese día se llevan a cabo los actos litúrgicos. El fin se
semana que le sigue, se realizan los eventos que organizan las instituciones
para festejar el acontecimiento. A esta fiesta se la llama Kerb y es una de las
más tradicionales de los alemanes del Volga. Por eso, a partir de hoy, y
durante todo el fin se semana, la gente de Pueblo Santa María está de fiesta.
Son los días en que la familia se reúne en torno a la mesa y comparte, además
de las comidas típicas y la música tradicional, la fe en Dios y el legado
cultural y social heredado de los ancestros. Como antaño. Como siempre. Como
viene sucediendo de manera inmemorial a lo largo de la fructífera historia de
este pueblo.
El
verdadero valor de las cosas está en lo cotidiano, en los hechos simples de la
vida diaria. En los gestos que se tributan a los hijos, la ternura que se
entrega a los padres; en el brillo de una mirada arrullando nuestra tristeza;
la sonrisa de un alma compartiendo nuestra alegría; y tantas pero tantas
vivencias sencillas que de tan sencillas y cotidianas olvidamos que son lo más
importante de la existencia y que serán lo único que harán trascender
nuestra vida. Porque cuando ya no estemos en este universo caótico nadie
recordará el grosor de nuestra billetera como tampoco recordará las posesiones
materiales que pudimos haber poseído alguna vez; pero sí, todos, absolutamente
todos a los que amamos, tendrán presente eternamente el amor que habremos sido capaces
de entregar sin pedir ni exigir nada a cambio. Ese amor puro, franco, que se da
con el corazón, sin palabras ni ostentación, nada más que con una entrega
silenciosa y solidaria, con una profunda convicción y sentimientos
desinteresados.
Quiero
compartir con ustedes una profunda y sentida carta que me envió la profesora de
historia María Catalina Millenpier, residente en Bruselas, que conoció mis
libros a través de mi blog:
Abriendo el
programa de las Fiestas Patronales. Organizó la Escuela Parroquial y contó con
una masiva participación popular. Asado preparado por el equipo de Roberto
Streitenberger a quien se le agradeció su trabajo comprometido. Hablaron
Gustavo Di Battista como presidente de la Unión Padres de Familia y las
directoras Luján Streitemberger y Marianela San Clemente.
131º
años del asentamiento de las primeras familias que llegaron a la Colonia. Acto
organizado por la Delegación Municipal a cargo de Franco Schwab. Presidió el
Intendente Municipal Roberto Palacio quien brindó el mensaje central. Fue
distinguida la primera docente y directora del Jardín de Infantes Nº 902 Susana
Orlando de Kees. Cálida recepción en el establecimiento conducido por la
directora Mónica Ferreyra.
Cada casa antigua está llena de detalles
que nos hacen ver la presencia de la abuela, con su vestido negro, su delantal
gris y su manera jovial y alegre de caminar y estar al servicio de toda la
familia. La vemos viejecita, con su rostro lleno de arrugas, sus ojos celestes
irradiando ternura, parada frente a la cocina a leña friendo Kreppel. O
arropando a un nieto recién nacido. O contando historias de aldeas lejanas y de
un río llamado Volga. Siempre presente. Siempre con un consejo. Una persona que
legó pergaminos de sabiduría en actos y palabras cotidianas y simples pero
profundas e inteligentes. Que nos llenó el alma de voces alemanas, de canciones
que aún resuenan en nuestros oídos, abrigando noches de nostalgia, amparando
atardeceres de soledad.
El acto oficial se llevará a cabo este
domingo a las 11:30, en las instalaciones del Jardín de Infantes N° 902 “Juana
Manso”. Distinguirán a Susana Kees con el “Santa Trinidad Honor al Mérito”. La
distinción se le entrega a una docente comprometida y muy colaboradora con las
instituciones de la primera colonia alemana.
Los festejos centrales tendrán lugar el
domingo 10 de septiembre a partir de las 10hs. con la celebración de la Santa
Misa en Acción de Gracias, luego –alrededor de las 11.30hs.- tendrá lugar
el acto oficial frente al Templo Parroquial y a las 14.30hs., el desfile cívico
sobre la Av. 11 de Mayo. Después del desfile, las instituciones de Santa María
abren sus puertas para recibir a la comunidad con venta de tortas, plantas,
juegos para los más pequeños de la familia, muestras de lo trabajado durante el
año.
Una
multitud acompañó un encuentro característico de nuestros Pueblos Alemanes.
Cena excepcional, el Grupo Revelación y la actuación del Ballet Immer Truff.
Delegaciones de toda la zona se dieron cita.
El sábado
pasado resultó, como era de esperar, todo un éxito la decimosexta Fiesta
Provincial de la Carneada, que se llevó a cabo en el salón del Club Germano
Argentino de Pueblo San José, organizada por la Asociación Cultural Germano
Argentino y la Asociación Descendientes Alemanes del Volga.
Después de
la bienvenida a un numeroso público que colmó todo el salón central y hasta el
salón chico de la institución, ubicada en la Avenida Fundador Eduardo Casey del
Pueblo San José, fue servido un variado y exquisito menú bien tradicional
compuesto por ensalada rusa con fiambres caseros, morcilla blanca y negra,
salame, queso de cerdo, chorizo seco y jamón crudo, chorizo hervido con
ensaladas, carne de cerdo y carne de vaca, papas al horno, vino blanco y tinto,
gaseosas y cerveza y de postre helado.
Hubo
entrega de reconocimientos, las tradicionales palabras alusivas de Juan
Hippener, como Presidente de los Descendientes Alemanes del Volga, y Hugo
Schwab, por parte del Club Germano, donde se destacó la presencia de las autoridades
municipales, invitados especiales y delegaciones que llegaron especialmente a
nuestra ciudad de otros puntos de la región.
En
representación del Gobierno Municipal y la comunidad toda hablo el Intendente
Municipal Roberto Palacio quien tuvo palabras de elogió a las entidades
organizadores de un evento popular que refleja el quehacer de los antepasados
reafirmando el interés y vocación puesta al servicio de mantener intacto el
criterio que recupera y trasciende desde usos y costumbres de nuestros Pueblos
Alemanes y sus descendientes.
Si vas de visita a mi pueblo y recorres
sus calles al atardecer, verás familias enteras sentadas en las veredas tomando
mate, a la sombra de los árboles, conversando en alemán. Verás a los niños
jugar en libertad, sin miedo, corriendo detrás de la pelota. Verás un cielo de
estrellas surgir lentamente en el horizonte, con la noche que llega y el día
que se va con el sol, cobijada en los brazos de la luna. Verás lugares
hermosos, en los que se conjuga el ayer con el hoy. Verás viviendas que se
construyeron con el pueblo, en los lejanos años de la fundación. Con techos a
dos aguas, corredores largos y amplios, cenefas, bombas de agua, jardines con
todo tipo de flores, patios grandes, verdes, huertas, molinos. Una iglesia
majestuosa. Una avenida ancha. Ramblas con árboles centenarios.
En nuestra niñez no había confites, ni
chocolates ni alfajores ni caramelos ni chupetines ni turrones, pero siempre
teníamos sobre la mesa fuentes llenas de Kreppel, de Dünne Kuche, de Strudel,
que preparaba mamá, para mimarnos el alma y el estómago. Cuánta delicia en esas
tortas amasadas por las manos tiernas de nuestras madres en las madrugadas de
verano, luego de ordeñar las vacas. Esas manos dulces llenas de callos de tanto
trabajar en el campo, ayudando a papá en la huerta, en la cocina haciendo mil y
una tareas.
Marcelo Fuhr, descendiente de los
alemanes del Volga y apasionado músico de acordeón, es el organizador de estas
fiestas, que ya cosechan 12 ediciones, muchas historias y también mucha amistad
tejida al compás de este particular instrumento. Y con toda esta historia de
realizaciones, cosecha ahora un logro muy particular: haber reverdecido el uso
de este instrumento que acompañó siempre a las familias alemanas en los viajes
hacia diferentes lugares, buscando mejores oportunidades de vida y de trabajo.
Este sábado
en el Club Germano del Pueblo San José. “Esta edición viene muy bien, con todas
las tarjetas agotadas hace un mes: preparamos primero para 600, después
agregamos un poco más y ahora hasta el salón chico de adelante está cubierto
con gente de Patagones y Neuquén, que quieren ser partícipes del evento, no
tienen problema en estar en ese lugar y luego se van a integrar para bailar y
ver el espectáculo” expresó Juan Hippener.