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jueves, 8 de noviembre de 2012

Abuela: Sin permiso para ser feliz


¡Quince hijos! ¡Imagínense ustedes! Nueve varones y seis mujeres todos de la misma madre. ¡Pobre mujer! Se pasó la vida pariendo. De aquí para allá arrastrando embarazo tras embarazo. Primavera. Verano. Otoño. Invierno. Siempre embarazada. Amantando. Cambiando pañales. Lavando caca. Y cuando no estaba pariendo estaba debajo del marido soportando que le hiciera más hijos, asqueada de sexo y agotada de parir.
Así se le pasó la vida hasta la menopausia: momento de dejar descansar el vientre. Pero no el cuerpo. Había que continuar criando los hijos que aún eran pequeños. Siempre la misma rutina. Pañales. Llantos. Rebeldías. Cuidando enfermos. Sin permiso para pensar en sí misma. Sin permiso para revelarse. Sin permiso para ser feliz.