Rescata

Para más información pueden comunicarse al WhatsApp: 2926 461373 o al Correo electrónico juliomelchior@hotmail.com

lunes, 27 de junio de 2011

Añoranza

Lenta, pausadamente, con el rostro mojado de sudor y la ropa húmeda de transpiración, el colono camina siguiendo el surco que el arado va abriendo en la tierra. Su paso es cansino. El cuerpo le pesa. Lleva en su interior una carga de dolor, un sentimiento de desarraigo. El suelo virgen de la pampa le recuerda la indómita estepa del Volga, el viento y la nieve, la intemperie y la soledad de los interminables días de invierno esperando el tiempo de la trilla.
“Es otra tierra, otro cielo y otra patria. Aún somos extraños bajo esta bandera celeste y blanca que nos abrió los brazos y nos ofrece una libertad desconocida para nosotros. Las colonias crecen, es cierto, pero todos hablamos en alemán y tenemos nuestras propias costumbres. Todavía somos extranjeros. Desconocemos totalmente la idiosincrasia de esta nación. Tres años no alcanzan para construir un nuevo hogar”.
Se siente huérfano, desamparado y desprotegido en este mundo donde todos los hombres parecen tener una nacionalidad, un país, un lugar, un pueblo, un pequeño trozo de tierra que “llaman mi hogar y por el cual son capaces de entregar la vida”.
“Solamente tengo convicciones” –reflexiona. “Convicciones y fe en Dios. Ojalá mis hijos algún día amen este suelo, amen esta patria, y tengan el valor de entregarlo todo por ella”.
El colono camina detrás del arado, ensimismado en sus pensamientos, los ojos húmedos, en las pupilas brillando la imagen de sus padres que se quedaron en la aldea, allá, allende el río Volga, despidiendo hijos, y entre esos hijos, a él. A él que intuye que no volverá a verlos jamás, que comprende que terminará afincado en esta tierra, en las riveras del arroyo Sauce Corto, en una de estas tres colonias que comienzan a surgir y año tras año reciben contingentes más numerosos de alemanes del Volga.

domingo, 26 de junio de 2011

viernes, 24 de junio de 2011

Fotografías de los pueblos alemanes

Miguel Fuhr y Elisa Laumann

Celebración del cumpleaños de los mellizos Mauro y Hernán Fogel. Los acompañan sus queridos abuelos Juan Fogel y Rosa Scheffer


Recuerdo de la celebración de los maravillosos 15 años de Rocío Manso. Compartieron tan hermoso momento, pleno de alegría y felicidad, sus padres Rosa Fogel y Luis Manso y su hermano Patricio Manso

jueves, 23 de junio de 2011

Cree en ti misma/o

Cree en ti misma/o. Cree en tus sueños. Cree en el futuro sin importar lo que digan los demás. Nunca dejes de creer ni en ti misma/o ni en tus sueños y llegarás a la meta que te has propuesto. No importa cuán alta ni quien lejos parezca en este momento. Con coraje, esfuerzo, lucha y confianza en uno misma/o siempre pero siempre se llega.

Torneo de kosser en Pueblo Santa Trinidad

Se inauguró una cancha en el anfiteatro. Ganaron Julio y Tito Hartman de Pueblo San José. (Fuente: http://www.lanuevaradiosuarez.com.ar/)

Organizado y coordinado por dos vecinos del Pueblo Santa Trinidad, Raúl Ullman e Hipólito Stremel, se llevo a cabo esta lunes 20 de junio, feriado nacional, un torneo de kösser del cual tomaron parte 40 jugadores.
Este certamen del juego tradicional de los alemanes del volga se desarrollo en las instalaciones del anfiteatro municipal del Pueblo Santa Trinidad, inclusive utilizándose una nueva cancha, recientemente construida.
Resultaron ganadores Tito y Julio Hartman del Pueblo San José, el segundo lugar fue para Ramón Schwab y Pedro Marson de nuestra ciudad y el tercer puesto fue para Juan Melchior y Alejandro Heyt.
Los organizadores Raúl Ulman y Poli Stremel quieren agradecer a las más de 20 parejas participantes e invitarlos a próximas ediciones.
El torneo fue auspiciado por la Dirección de Deportes de la municipalidad contó con el acompañamiento de mucho publico considerando la agradable tarde que se presento este 20 de junio, día de la Bandera, feriado nacional.

Se estrena la película filmada en los pueblos alemanes

Fue rodada en nuestro medio, registrando las vivencias de nuestras Colonias. (Fuente: http://www.lanuevaradiosuarez.com.ar/)

Se trata del film que se filmó en los tres Pueblos Alemanes y Coronel Suárez en el pasado mes de mayo y cuyo Director es un prestigioso cineasta de lo que se denomina “cine artesanal”.
Daniel Bulmeister convocó como actores a la gente de las Colonias y centró una historia de amor madura, como pretexto para mostrar escenarios, la arquitectura, los rostros y dejar plasmado las costumbres y la cultura de los Pueblos Alemanes. Así se puede sintetizar, a grandes rasgos, lo que es “Volver a vivir”.
El film cuenta con alrededor de 11 personajes, cuatro de ellos principales, y se trata de una historia de amor bien contemporánea.
El viernes 24 de junio la película se estará presentando por primera vez en la ciudad de Buenos Aires, en el Museo Arturo Jauretche, que pertenece al Banco Provincia.
El sábado 25, en el Cine Italia de Coronel Suárez a las 17:30 hs., será el turno para nuestro medio.
El día 26 la presentación será en el salón parroquial del Pueblo San José, a las 16 hs., y luego a las 18 hs. en Pueblo Santa María, en la Escuela Media Nº 2, en el salón de usos múltiples de este establecimiento educativo.
En todas estas oportunidades copias de la película estarán a la venta para el público, a un valor de $ 60.
Los anuncios los brindaron las Coordinadoras del Instituto Cultural y de Turismo de la Municipalidad de Coronel Suárez, Nora Schwab y Gisela García respectivamente.

miércoles, 22 de junio de 2011

Historia de amor real: La muchacha del pañuelo

Junto a la ventana, mirando de vez en cuando hacia la calle desierta a la hora del crepúsculo, una muchacha borda dos iniciales sobre un pañuelo. Está inmersa en su labor sin prestarle atención al rumor de ruidos que genera su madre tras de sí, frente a la cocina a leña. Nada podría perturbar el estado de embeleso en que se halla. Vive en un universo de ensueño.
Y mientras borda espera.
Presa de un súbito apuro, corta el hilo con que el que bordó las dos iniciales y guarda aguja y carretel dentro del neceser. Satisfecha con su tarea, sonríe plácidamente. Intuye, sin mirar el reloj de pared, que la hora en que llegará la anhelada visita se acerca.
Sin embargo, los minutos transcurren, se transforman en una hora, luego en hora y media. El día termina de desfallecer con el sol que agoniza en el horizonte. Los tonos claroscuros del atardecer destacan todavía más el desencanto que comienza a dibujarse en el rostro.
La madre se percata del sufrimiento que padece su hija, se acerca y le aconseja que ya es conveniente que se retire de la ventana, que es tarde, que no vendrá. Él no vendrá. Tal vez tuvo un contratiempo, tal vez... Pero él dio su palabra, argumenta la joven. La madre no dice nada. Cómo decirle nada a una joven enamorada que esperó en vano el arribo de su amado.
Cabizbaja y desolada, se recluye en su cuarto. Hoy iba a ser la primera cita formal. Hoy iba a presentarlo a sus padres... Aunque todos intuían que estaban enamorados, aún no habían oficializado el romance.
En el cuarto la joven llora en silencio mojando con sus lágrimas el pañuelo que con tanta ternura e ilusión había bordado para él. Algo en su interior le dice que no vendrá nunca.
Los días pasan sin tener novedades. A las tres semanas, le llegan noticias que la hunden definitivamente en la depresión: el joven con el que soñaba, anuncia su compromiso y su próxima boda con otra mujer.
Todo pierde sentido. El mundo cotidiano se toma trivial y vacío. Con los días, se vuelve más y más sobre sí misma.
Decepcionada de la vida, toma la decisión más trascendente de su existencia y la que modificará para siempre su destino: ingresará a la Congregación de las Hermanas Siervas Misioneras del Espíritu Santo, va a ser monja. Dedicará su vida a Dios como docente. Con el tiempo será una buena religiosa y una excelente maestra pero nunca conseguirá desterrar completamente el recuerdo de aquella espera ni la imagen del hombre que amó.
Tampoco nadie en la colonia olvidará la triste historia de la muchacha que esperó en vano el arribo del joven que amando a otra la sedujo para demostrarle a sus amigos que tenía cancha con las mujeres y que ninguna podía resistírsele. Cincuenta anos después, los ancianos todavía murmuran su nombre cuando relatan anécdotas de amores imposibles.

martes, 21 de junio de 2011

Ten confianza en tí mismo

La confianza en sí mismo es un elemento crucial en el desempeño de la persona. Puestas dos personas a realizar una misma tarea, si todos los demás factores son iguales, lo hará mejor y más rápido aquella que tenga más confianza en sí misma. Esto se aplica a todo tipo de tarea, desde la más simple a la más compleja. Te darás cuenta de la importancia de esta afirmación cuando te percates de que la tarea más compleja que tenemos que realizar es justamente vivir.
Muchos son los factores que pueden influir en el hecho de que una persona tenga o no confianza en sí misma, pero hay uno que es primordial: la manera en que es criada la persona. Cuando hablamos de persona, pensamos en una persona adulta y a menudo olvidamos que esa persona adulta fue antes una persona niña. Es durante la infancia que se echan las bases de lo que será la persona adulta, y es muy difícil que esta persona adulta pueda cambiar el rumbo que le fue marcado en su infancia.
Esto es así porque la infancia es la época en que la mente es más maleable, cuando más intensamente recibe la influencia de lo que la rodea. De aquí que cuando se habla de la influencia del medio ambiente o del entorno, se está haciendo referencia a la acción de los padres, de los parientes, de los amigos, de los maestros, de los compañeros escolares, durante la época en que la persona es más influenciable: su infancia.
Existen maneras de criar a un niño que estimulan la confianza en sí mismo y otras que tienden a destruirla. Deshacer el efecto de una mala crianza o una mala educación, es muy difícil cuando la persona ya es adulta. Sin embargo, el cambio puede darse, ya sea de manera fortuita o de manera deliberada.
Si pensamos que la confianza en sí mismo (o auto-confianza) se refiere a la creencia en la propia capacidad para llevar a cabo una tarea, podemos darnos cuenta de las diversas formas en que puede incrementarse la auto-confianza de una persona. En primer lugar, existen experiencias fortuitas que permiten a la persona darse cuenta de que es capaz de llevar a cabo una tarea para la que pensaba no tener condiciones. Se les suele llamar "experiencias cruciales" porque marcan una encrucijada en el camino vital.
A través de la lectura de libros y revistas, o por medio del cine y la televisión, la persona que pensaba carecer de capacidad o de posibilidades puede ver a otras en su misma situación realizar actividades o alcanzar objetivos que consideraba fuera de su alcance. A esta forma podemos llamarla "por el conocimiento", dado que la persona conoce cosas que antes ignoraba, y eso es lo que provoca el cambio.
Existe también una vía gradual para llegar a tener fe en la capacidad de uno para una tarea. Esta consiste en ir acercándose a la meta deseada por etapas sucesivas. Se comienza por tareas más sencillas y de a poco se va incrementando la dificultad. Este método se ha usado por siglos en la capacitación laboral: la persona se inicia como aprendiz y gradualmente, a lo largo del tiempo, va adquiriendo más responsabilidades y ascendiendo en la escala laboral.
Finalmente, existe un método que algunos pueden tomar como mágico pero que en realidad tiene fundamentos neurológicos. Consiste en practicar representaciones mentales (o visualizaciones) de la tarea que se pretende realizar. Hechas comparaciones entre personas que practicaron este tipo de "ejercicios mentales" y otras que no lo hicieron, se encontró que las primeras eran más eficaces que las segundas.

Fotografías de los pueblos alemanes

Jardín de Infantes de la Escuela Parroquial Santa María: Patricio Manso, Romina Hoffmann, Yésica Weisbeck, Belén Palacín, Belén Dietz, Viviana Sainz, Cintia Stremel, Gisella Distel,Lucía Hoff, Betiana Graff, Lucrecia Schmidt, Belén Duckwen, María Lambrecht, Mariano Schwab, Marcos Schroh, Juan Lauer, Raúl Siben, Leandro Streitenberger, Miguel Krieger, Gastón Lindner, Damián Eberle y Damián Safenreiter

26 de abril de 1904. Familia Weimann – Meier: Johannes Weimann, Christine Meier, Georg Weimann, Michel Weimann, Albis Weimann, Margarita Zerfus y Franz Weimann

Grupo de docentes y auxiliares del jardín Nº902 junto a Nazareth Pino: Florencia Walter, Victoria Stein, Silvia Gonzales (Directora), Mabel Vega, Graciela Stremel, Olga Schulmeister, Marita Güidale, Silvia Garcia y Marina Seitz

Ya está a la venta Periódico Cultural Hilando Recuerdos Nº58



lunes, 20 de junio de 2011

La vida no es una carrera

¿Alguna vez has observado a los niños jugando o escuchado las gotas de lluvia tocar el suelo? ¿Alguna vez has seguido el vuelo errado de una mariposa o contemplado el sol en un atardecer? Si dices que no, debes detenerte y reflexionar. Te estás perdiendo lo más hermoso de la vida seguramente por preocupaciones mundanas y prosaicas.

¡Feliz día de la bandera!

Por Martha Schiel

El 20 de junio los argentinos conmemoramos una fecha muy importante en nuestra Historia. En plena lucha por la independencia de América, con escasos hombres y recursos, luchando contra el ejército español quienes superaban en armas y soldados, era necesario tener nuestro propio emblema, que nos diferenciara de nuestros enemigos y por el cual se nos reconociera entre todas las Naciones del mundo. El Gral. Belgrano entendió la importancia, no solo de desplegar una adecuada estrategia militar, sino también de plasmar en un emblema el espíritu de lucha y el fervor de los argentinos por cortar definitivamente los vínculos que nos ataban a la Metrópoli. Por eso, diseñó una Bandera que infundió ímpetu y coraje a sus soldados. Esa misma bandera es la que hoy nosotros veneramos, respetamos y nos distingue entre todos los países del mundo. Que también a nosotros nos recuerde quiénes somos, nos llene de amor a nuestra Patria y de respeto por nuestras leyes. Hoy no luchamos contra enemigos externos. Luchamos contra la pobreza, la falta de trabajo, la corrupción. Hoy nuestros enemigos son otros, pero necesitamos del mismo espíritu de nuestros soldados de principios de S. XIX para poder combatir exitosamente contra los males que hoy acechan a los argentinos. Ojalá tengamos su misma fuerza, sus mismas ganas, objetivos claros, para que al igual que ellos logremos entre todos una Patria donde podamos crecer felices y concretar nuestros sueños.

domingo, 19 de junio de 2011

¡No te rindas nunca!

Comparte lo que tienes. Ama sin exigencias. Perdona sin cicatrices. Agradece lo que te dan. ¡Y no rindas nunca!

Poema de amor

Sobre la cruz del tiempo

Sobre la cruz del tiempo,
con clavos de olvido,
está crucificada mi alma.

La flagela el destino,
con espinas de angustia
y latigazos de orfandad.

Y la consuela Dios,
con el dulce recuerdo
de la mujer que amo.

Fotografías de los pueblos alemanes

Jardín de Infantes de la Escuela Parroquial Santa María: Yanina Stremel, Cintia Schwerdt, Celeste Echeverría, Rocío Manso, Lucía Urban, Marisol Resch, Érica Detzel, Estela Pfoh, Sofía Streitenberger, María Inés Saniuk, Javier Hoffmann, Leandro Baumgertner, Perla Minig, Rosa Schoffer, Marcos Sauer, Lucas Sauer, Juan Di Battista, Alejandra Dietz, Cristian Weisbeck, Pablo Mayer, Carolina Siben, Leandro Schwab, Sebastián Distel y Cristian Eberle

Fotografía tomada instantes después de celebrado el casamiento en el Registro Civil de Eugenia Frank y Ángel Fuhr. Comparten la alegría y felicidad: Carlitos Paez, Daniel Schwindt, Leandro, Facundo Seitz, Ariel Araya, Pablo Krotter, Rodrigo Zabalegui y en brazos el pequeño Thiago Díaz

Florencia, Anabela, Martina, Julia, Melisa, Agustina, Lusila Hirsfeld, Malena y Francisco Schilleref

Mi viejo

Por Piero

Es un buen tipo mi viejo
que anda solo y esperando
tiene la tristeza larga
de tanto venir andando

Yo lo miro desde lejos
pero somos tan distintos
es que creció con el siglo
con tranvía y vino tinto...

Viejo mi querido viejo
ahora ya caminas lento
como perdonando el viento
yo soy tu sangre mi viejo
soy tu silencio y tu tiempo...

El tiene los ojos buenos
y una figura pesada
la edad se le vino encima
sin carnaval, ni comparsa

Yo tengo los años nuevos
y mi padre los años viejos
el dolor lo lleva dentro
y tiene historia sin tiempo

Viejo, mi querido viejo
ahora ya caminas lento
como perdonando al viento
yo soy tu sangre mi viejo
soy tu silencio y tu tiempo

Yo soy tu sangre mi viejo...

¡Feliz día del padre, papá!

Hoy estoy parado frente a ti, papá, llorando desconsoladamente. Acongojado y triste mirando tu fotografía y me parece mentira que ya no estés a mi lado, dándome consejos, criticando lo que, a tu parecer, hago mal. Y me duele, me duele mucho, saber que estás bajo esa tumba fría, desamparado, totalmente solo y devastado por los gusanos.
Lloró y es inútil. Rezo y también sé que es inútil. Nada me devolverá tu vida, tu presencia, tus ojos claros como el mar, tu voz serena y segura, y la aurora de tu sonrisa. Todo se ha ido la tarde en que la muerte te envolvió en su mortaja de eternidad y olvido. De adiós para siempre.
No me olvides, papá, estés donde estés. Yo jamás dejaré de recordarte y amarte.
¡Feliz día del padre, papá! ¡Te quiero mucho!

miércoles, 15 de junio de 2011

Fotografía del recuerdo: Comisión Pro-Centenario de la Iglesia Natividad de María Santísima

Comisión que tuvo a su cargo la organización de los festejos conmemorativos del centenario de la iglesia de Pueblo Santa María, en septiembre de 1998. La misma estaba integrada por: Asesor: Padre Federico Mayer; Presidente: Pedro Benito Graff; vicepresidente: Juan José Streitenberger; secretaria: Regina Streitenberger; prosecretaria: Nélida Ester Reeb; tesorero: Ángel René Graff; protesorero: César Marcelo Schwerdt; Vocales: Salvador Schneider, Perpetua Waiman, Haydee Burgardt, Elida Schneider, Fermín Reeb, Oscar Baumgertner, Jorgelina Lauer, Irma Maier, Laura Hergenreder, María Streitenberger; revisores de cuentas: Pedro Ceferino Streitenberger y Goyo Streitenberger


Oscura noche

Oscura noche
de solitarias estrellas,
que encienden en mi pecho
hondas querellas.

Recuerdos que despiertan
un lejano querer,
buscando respuestas
en el ayer.

Cuando amé
y me dejó.
Cuando lloré
y el olvido no me consoló.

martes, 14 de junio de 2011

¿Cuál es el límite para sufrir por alguien?

¿Qué tan dispuestos estamos a sufrir por alguien? ¿Cuál es el límite? La respuesta es personal e intransferible.
La egoísta sensación de merecer que surge por el hecho de dar, no es siempre egoísmo o utilitaria generosidad, sino auténtica dignidad.
Cuando damos lo mejor de nosotros mismos, cuando decidimos compartir nuestra vida en intimidad, cuando abrimos nuestro corazón de par en par y desnudamos nuestra alma hasta el último rincón, cuando perdemos toda vergüenza, cuando los secretos dejan de serlo, al menos merecemos comprensión.
Por supuesto que merecemos en virtud de honesta y franca dignidad.
Que se menosprecie, ignore, olvide o desconozca fríamente el amor que regalamos a manos llenas es desconsideración, vileza del ser, o, en el mejor de los casos, ligereza.
Cuando amamos a alguien que, además de no correspondernos, desprecia nuestro amor, estamos en el lugar equivocado.
Definitivamente, esa persona no se hace merecedora del afecto que le prodigamos. Con una nueva conciencia la disyuntiva empieza a dejar de serlo, la cuestión empieza a hacerse clara y transparente, obvia: si no me siento bien recibido en algún lugar, empaco y me voy.
Nadie de corazón sensato se quedaría tratando de agradar o disculpándose por no ser como les gustaría a los otros que fuera. R.W. Emerson lo expresó de sublime manera: “La verdad es más hermosa que el fingimiento del amor”.
En cualquier relación de pareja que tengas, no te merece quien no te ame, y menos aún, quien te lastima.
¡Haz surgir una nueva conciencia en ti! Incluso, si alguien te hiere reiteradamente sin “mala intención” – este absurdo existe - es posible que te merezca, pero en verdad no te conviene. Definir tus límites, basados en tu dignidad, es el mejor modo de conservar tu… ¡Emoción por existir!

lunes, 13 de junio de 2011

Gran fiesta Día del Inmigrante Alemán del Volga en los pueblos alemanes

22 de julio, Día del Inmigrante Alemán del Volga. Cena y baile el 23 con caravana incluida y otras manifestaciones típicas desde el sector del Ferrocarril, donde acamparon por primera vez. (Gentileza http://www.lanuevaradiosuarez.com.ar/)


Cuenta la historia que el 22 de Julio de 1763 comenzó la odisea. Ese día la Reina Catalina redactó y firmó el segundo manifiesto para los Germanos que marcó el inicio de la partida de los primeros 30.640 inmigrantes del Sacro Imperio Romano Germano hacia la zona del Río Wolga en el Imperio Ruso y con este propósito se recuerda el Día del Inmigrante Alemán del Volga.
Por tal motivo Wolgadeutsche se encuentra organizando una serie de actos que se pondrán en marcha el sábado 23 de julio desde el monolito en conmemoración al acampe de los primeros inmigrantes sobre la estación del Ferrocarril.
Se llevará a cabo un acto y posteriormente, con carros, inmigrantes, acordeonistas y descendientes en caravana, se comenzará el viaje hacia Pueblo San José, donde se representará un casamiento típico Volguense y compartir una tarde que nos remontará al pasado festejando con “schnapps” y “riwelkuchen”.
Por la noche, en el Club Germano de Pueblo San José, habrá una reunión en una cena y baile, donde se compartirá un menú típico: pan casero, chorizo con ensaladas, fülsen, papas y carne al horno, postre helado y por la madrugada riwelkuchen a $ 80 la tarjeta, junto a varios espectáculos, con la música del “Nuevo Grupo Energía” y el grupo de Danzas Alemanas de las Colonias de Olavarría.
Una fecha para celebrar en un evento típico como Wolgadeutsche Coronel Suárez acostumbra a organizar.
Entradas a la venta en Coronel Suárez ante Daniel Minig, 17 de agosto 223, en Radiadores JA-DA-MAR, en Av. San Martín 400, Autopartes Coronel Suárez, en Rivadavia 124; en Pueblo Santa Trinidad con Néstor Bahía, en Calle Libertad; y en Pueblo San José en el Centro de Jubilados, calle Pringles 888.

sábado, 11 de junio de 2011

Nadie puede darnos lo que no tenemos

Nadie puede darnos lo que no tenemos. Si no nos amamos a nosotros mismos, tal como somos, con nuestras virtudes y defectos, nadie va a amarnos. Si no aprendemos a amarnos a nosotros mismos primero, no vamos a tener nada para ofrecer. Para recibir hay que dar. Ese es el camino a la felicidad.

Die Lebensalter: las etapas de la vida!

Zehn Jahr – ein Kind,
zwanzig Jahr – ein Jüngling,
dreissig Jahr – ein Mann,
vierzig Jahr – ist wohlgetan,
fünfzig Jahr – geht auch noch an,
sechzich Jahr – geht’s Alter an,
siebzig Jahr – ein Greis,
achtzig Jahr – schneeweiss,
neunzig Jahr – gebückt zum Tod,
hundert Jahr – ein Gnad’ von Gott.

Traducción:
10 años – un niño
20 años – un adolescente
30 años – un hombre
40 años – una vida hecha
50 años – las cosas todavía marchan
60 años – comienza la vejez
70 años – en la ancianidad
80 años – (la cabeza) blanca como la nieve
90 años – inclinado hacia la muerte
100 años – en la gracia de Dios.

viernes, 10 de junio de 2011

Leña para el invierno

El niño empuja el carrito que construyó su padre. Unas cuantas maderas prolijamente clavadas, un eje y dos ruedas de acero. Va rumbo al arroyo a buscar leña. Día tras día, durante todo el verano. Sin embargo, va sonriendo. Al regresar, cargado hasta más no poder, se engancha al carrito cual si fuera un caballo de tiro. Llega a casa cansado, trayendo ramas de eucalipto y sauce que juntó en la ribera del arroyo mientras, de vez en cuando, tiraba alguna piedra con la gomera.
Lo descarga. Descansa un rato. Y después toma un hacha y comienza a cortar las ramas acumulando astillas que van creciendo en un cúmulo de leña acomodado para el invierno. Para calentar el hogar, cocinar las comidas, y brindarle abrigo a su madre y hermanos.

jueves, 9 de junio de 2011

Es un gran día para ser feliz

Es un gran día para ser feliz. Olvidemos de nuestros problemas. Pensemos en las personas que están a nuestro alrededor y necesitan de nuestro afecto y comprensión y, sobre todas las cosas, pensemos en nosotros mismos. No sirve de nada atormentarnos con algo que ya sucedió y no tiene remedio porque forma parte del pasado. A vivir el presente. A buscar la felicidad. A reír. A ser feliz.

Lecturas que leían nuestros abuelos en tercer y cuarto grado

Schmied und Schneider

Irgendwo im Lande ist’t gewesen. Der Dorfschneider tritt in die Dorfschmiede. Der Schmied wirft seinen grossen Hammer auf die Erde und sagt: “Schneider Schnippelscher, gib den Hammer her!”
Der Schneider versucht es. Die Arme sind zu schwach. Es will nicht gelingen, und der Schmied lacht. Doch flugs zieht der Schneider von seinem linken Ärmel eine Nadel, zeigt si dem Schmied, wirft sie auf die Erde und sagt: “Vetter Schlagedrauf, heb die Nadel auf!”
Der Schmied bückt sich und will die Nadel fassen. Doch seine Finger sind zu grob. Er bekommt sie nicht dazwischen. Da lacht der Schneider.

W. Crone
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Traducción libre:

El herrero y el sastre

Sucedió allá lejos en el tiempo, en la herrería de una aldea. El herrero y el sastre estaban reunidos discutiendo sobre sus habilidades y fuerzas. Cuando de improviso, el herrero, desafiando al sastre, arroja su enorme y pesado martillo al piso, ordenando perentoriamente: “Sastre remendón, alcánzame el martillo!”.
El sastre intentó cumplir con el mandato. Pero sus brazos resultaron ser muy débiles. Por lo que, muy a pesar suyo, se da por vencido y acepta su derrota; viendo como el herrero lanza una estruendosa carcajada.
El sastre, ofendido, descubre, de reojo, una aguja en la manga izquierda de su saco. La extrae y la tira al suelo, incitando al herrero que la levante: “Señor golpea yunques, alcánceme la aguja!”
El herrero, sonriendo ufano, y creyendo sencilla la tarea, se agacha para recoger la aguja. Pero sus dedos demasiado gruesos y torpes, se lo impiden. Entonces, el que sonríe es el sastre.

miércoles, 8 de junio de 2011

En la vida no existen imposibles

En la vida no existen imposibles. Sólo existen quienes no se animan a enfrentar la realidad. Quienes lo hacen y luchan y se esfuerzan logran cualquier meta que se propongan. Así que, amigos, de pié, y a luchar por nuestros sueños y nuestras metas. La vida no espera.

Los abuelos cuentan su historia

Vivíamos en una casa de adobe muy precaria. Cuando soplaba viento fuerte nos metíamos debajo de la mesa y de las camas del miedo que teníamos porque se volara el techo. Las chapas hacían un ruido terrible. Pasamos noches madrugadas temblando de pánico. Presos del pánico porque nos quedáramos sin lo poco que poseíamos. Éramos tan pobres que tengo que confesar que pasamos frío y hambre. Comíamos pan casero untado con grasa espolvoreada con azúcar, cuando había azúcar y sino así no más. Varias noches vi llorar a mi madre en silencio mientras veía como sus hijos nos repartíamos la poca comida que había para cenar. A veces, muchas veces, no alcanzaba para llenar la panza de todos. Mamá y papá se quedaron muchas noches sin cenar. Nunca voy a olvidar sus miradas tristes y sus ojos llenos de lágrimas, sufriendo de hambre, de dolor y de impotencia por no poder darnos una niñez mejor. Mi pobre padre trabajaba todo el día en un campo cerca de la colonia pero lo que le pagaban no alcanzaba para alimentarnos y vestirnos a todos: mamá, papá y diez hijos. Además, los ricos de la colonia tampoco eran tan generosos como para pagar un sueldo acorde a lo que papá laburaba. A veces, nos ayudaban los vecinos, con lo que les sobraba, que tampoco era tanto. Llegaban con fuentes de guiso, sopa, chorizos o pedazos de carne de alguna carneada. Esos días eran de fiesta para nosotros. Comíamos hasta reventar.
La ropa pasaba de un hermano a otro y hasta que llegaba a mí, los pantalones lucían grandes remiendos y las alpargatas enormes agujeros tapados con cartón. En invierno pasamos frío. Jamás tuvimos suficiente leña. Nunca pudieron comprarme un saco. Y de noche, en la cama, nos abrigábamos con mantas que mamá cocía con tela de bolsas de arpillera. Los colchones estaban rellenos de lana de oveja y otros, simplemente de paja de trigo. Los varones dormíamos en una sola cama y las mujeres en otra. Nos dábamos calor unos a otros. Tampoco había demasiado lugar. La casa era pequeña. Una cocina y dos ambientes. El lujo no existía. Una cocina a leña para cocinar y calentar el ambiente cuando sobraba leña, una mesa de madera grande, unas cuantas sillas, un mueble fabricado por papá para guardar los enseres de cocina y apenas una o dos chucherías más. Del techo colgaba una lámpara a kerosén para alumbrar las oscuras noches de invierno.
Sufrí mucho y, sin embargo, recuerdo mi infancia con cariño. Siento nostalgia al hablar de ella. Añoro aquellos años en que la vida era simple y en que éramos felices con poco o casi nada. Recuerdo que recibir un plato de comida de un vecino de algo que no comíamos hacía tiempo, se transformaba en una fiesta. Valorábamos mucho todo. Sabíamos que todo costaba mucho sacrificio. Las cosas no caían del cielo. Había que trabajar y esforzarse para tenerlo. Y había que hacerlo desde muy niño. Yo empecé a trabajar en el campo a los ocho años. Ayudaba a mi padre en todo lo que podía. Terminaba cansado. Destrozado. Pero no me quejaba porque sabía que ese era mi deber y eso era lo que se esperaba de mí.

sábado, 4 de junio de 2011

¿Qué es el amor?

No es lo mismo dar amor que estar enamorado. Estar enamorado tiene más que ver con la imagen que hemos formado de la persona involucrada que con lo que esa persona es realmente.
Dar amor tiene más que ver con lo que estamos dispuestos a dar a la otra persona sin esperar nada a cambio. Cada vez que hacemos algo por otra persona, lo más normal es que consciente o inconscientemente esperamos algo a cambio.
Tal vez no nos percatamos, pero puede ser que esperamos que la otra persona se dé cuenta de que algo hicimos por ella y esperamos mínimo una reacción, ya sea que nos den las gracias, o que reconozcan que fuimos nosotros y esperamos reciprocidad de algún modo.
De ahí que cuando la persona no reacciona como nosotros quisiéramos, o no reconoce que hicimos algo por ella, nos sintamos defraudados o por lo menos desencantados. La persona no actuó de acuerdo a nuestras expectativas de la imagen que hemos hecho de esa persona.
Dar amor, no involucra expectativas, no espera nada a cambio. Se hace con tal de ver que la persona sea feliz, se dé cuenta o no, que nosotros hicimos algo para su felicidad.
Si esperamos reconocimiento, recompensa o agradecimiento, estamos buscando amor en lugar de darlo. No nos hemos dado suficiente amor a nosotros mismos y no podemos dar lo que no tenemos y por eso lo buscamos a cambio de lo que damos, que no es amor.
Cuando nos damos amor genuino a nosotros mismos, ese amor vibra dentro de nosotros y esa vibración atrae el amor y respeto de los demás hacia nosotros. No necesitamos procurar ese amor haciendo cosas por los otros. No necesitamos quedar bien con nadie. Somos genuinos.

Coro “Voces del Corazón”: “Die Herzstimmen”

El coro fue creado en 1993 con integrantes de la Comisión Directiva de la Asociación Argentina de Descendientes de Alemanes del Volga. En 2003 pasa a depender de la Asociación Cultural Germano Argentina, con sede en Pueblo San José. Es dirigido, con sapiencia musical y calidad coral, por la profesora Susana Orlando. (Nota publicada hace algunos años en Periódico Cultural Hilando Recuerdos).

El principal objetivo de este prestigioso coro es rescatar antiguas canciones que traduzcan triunfos y derrotas, alegrías y pesares, que a través de generaciones fueron cantadas entre amigos y reuniones familiares por los descendientes de alemanes del Volga después de una larga jornada de trabajo.
Desde sus inicios hasta la actualidad es dirigido por la profesora Susana Orlando. La parte instrumental primeramente estuvo a cargo de la profesora de música María Inés Etcheverry, reemplazada luego por la profesora María Luisa Marsch, y en el presente por el profesor Albino Lang, quien interpreta varios instrumentos, galardonado dos veces con la medalla de oro en acordeón y bandoneón, en los Torneos Abuelos Bonaerenses, representando a Coronen Suárez.
“Voces del Corazón”, lleva y recrea el folclore alemán en los distintos eventos donde es requerido: Coronel Suárez, Pigüé, Bahía Blanca, Buenos Aires, Chile, etc. En noviembre de 2004 participó en el 65º Encuentro Coral de la Federación de Asociaciones Corales Alemanas del Río de la Plata, que se realizó en Villa General Belgrano, Córdoba.



Integran este prestigioso coro: Evaristo Kees, Ruben Hall, Lino Herr, Valerio Herr, Benito Herr, Nato Appelhanz, Ernesto Duckardt, Pedro Benito Graff, Aurelio Schwindt, Marcelo Duckardt; María Duckardt, “Ely” Duckardt, Catalina Herr, Celia Schwindt, Nora Hall, Paulina Duckardt, “Lina” Grant, “Petisa” Herr, Rosita Graff, Irma Herr, Margarita Beratz, Norma Duckardt, Susana Orlando y Albino Lang.

viernes, 3 de junio de 2011

¡Y la vida se va!

Una casita de adobe, pintada a la cal; una anciana lavando ropa en una palangana; niños jugando; hombres arando la tierra; gaviotas que surcan el cielo, un horizonte de pampa húmeda: vastedad y misterio; promesa y futuro.
Transcurre el tiempo.
La inmensidad se trueca en trigal, el trigal en harina y la harina en pan. El sudor fructifica. Se transforma en hostia, en Cuerpo de Cristo.
Y la casita de adobe se viste de fiesta, la familia celebra la buena cosecha. Suena un acordeón; se escuchan voces cantando milenarias canciones. Surge el baile. Brota la emoción.
Vuelven a pasar los meses.
Llega el invierno. La helada. Nuevamente los hombres siembran. Nuevamente esperan la cosecha.
Y se les va la vida construyendo un futuro que nunca llega a ser presente porque el presente siempre es mañana y el mañana siempre está en manos de los hijos.

Fotografías de la historia reciente de los pueblos alemanes





Vive el presente

Vivir en el presente significa que debo prestar atención a lo que está ocurriendo aquí y ahora. Prestar atención es la condición para la acción, para obrar. Difícilmente puedas emprender una acción con respecto a algo si primero no te das cuenta de que ese algo existe. Por ejemplo, si está lloviendo y tú no te das cuenta, no se te va a ocurrir llevar un paraguas cuando salgas.

miércoles, 1 de junio de 2011

Fotografías del pasado reciente de los pueblos alemanes













Aprender a vivir

¿Alguna vez le has dicho a tu hijo “lo haremos mañana” y en tu prisa no ves la tristeza en su mirada? ¿Alguna vez has perdido contacto dejando una buena amistad morir porque nunca tuviste tiempo para llamar y decir “Hola”? Cuando corres muy de prisa para llegar a algún lugar, te pierdes todo lo divertido del camino en llegar. Cuando te preocupas y te apresuras durante el día es como un regalo sin abrir… que hechas a la basura…

martes, 31 de mayo de 2011

La felicidad

La felicidad existe para aquellos que lloran, aquellos que les duele, aquellos que han buscado, aquellos que han tropezado; porque solamente ellos pueden apreciar la importancia de las vivencias que han tocado sus vidas.

lunes, 30 de mayo de 2011

Crónica de un amor infiel

Se sentó al lado del arado. Se sentía exhausto. No tanto de caminar siguiendo el surco que el arado mancera abría en la tierra sino por el agobio de la soledad que pesaba en su alma. Miró hacia la distancia sin ver la realidad, con los ojos vagando en la estepa estéril de su espíritu. Suspiró hondo y la cadencia del suspiro llenó el silencio de la tarde que moría con el sol.
Se puso de pie, se sacudió la tierra con el sombrero y azuzó el caballo que volvió a arrastrar el arado. Dos o tres gaviotas lo acompañaban en lo alto del firmamento lanzándose en picada de vez en cuando para recoger un gusano o algún otro bicho que la labor dejaba al descubierto sobre la tierra labrada.
Caminó unos pasos y otra vez se detuvo. Consultó el reloj de bolsillo y meneó la cabeza. Aún era temprano. Para él, que le sobraba tiempo, siempre era temprano. Agitó las riendas y el caballo nuevamente se puso en marcha, lanzando un relincho de fastidio, aburrido de la obligación de tener que detenerse a cada momento.
El colono caminaba absorto en sus pensamientos. De vez en cuando tropezaba con un cascote que el arado no lograba deshacer y una blasfemia escapaba de su boca reseca y sedienta. Pero a pesar de todo, seguía andando, indiferente y ajeno a la tarea que desarrollaba y a la realidad que lo circundaba. Su cuerpo estaba allí pero su alma no, su alma vagaba en algún punto lejano del recuerdo.
Al anochecer desenganchó el caballo y montándolo se dirigió rumbo a la casa que se divisaba a unos dos mil metros del lugar donde trabajaba. El animal marchó con paso ligero, presuroso de llegar al bebedero junto al molino para mitigar la sed. Bestia y hombre calmaron la sed en el mismo sitio y con el mismo entusiasmo. El caballo se vio libre y el hombre colgó las riendas en el alero del galpón. Luego encaminó sus pasos hacia la vivienda.
Las estrellas principiaban a emerger en el cielo y una luna llena comenzaba a brillar amortajando de contrastes grises la casa que aún permanecía a oscuras. El hombre ingresó a ella y a tientas encendió una lámpara a kerosén. La lumbre, débil y pálida, iluminó una habitación humilde, con una cocina a leña, una mesa, un banco colocado contra la pared, unas sillas dispersas y un enorme reloj de pared colgado en uno de los rincones.
Con paciencia monacal encendió el fuego de la cocina a leña y puso a calentar una sartén con aceite; cuando de súbito entró corriendo un perro que se abalanzó sobre él, seguramente dichoso de que su amo le diera vida a la casa luego de toda una tarde de silencio.
Una hora después, bañado y pulcramente vestido, el colono cenaba huevos fritos y chorizo casero bebiendo abundante vino. Comía como realizaba todos los actos de su existencia: reconcentrado en sus propios pensamientos, mirando hacia la nada. Los ojos nunca parecían ver lo que tenían delante. Eran indiferentes a las cosas y a los hombres: expresaban una infinita desolación.
Cenó y bebió en cantidad. Aturdido y embotado, se fue a dormir. Su sueño era tan extraño como lo era su forma de vida: acongojado y un permanente martirio. Gemía, murmuraba el nombre de una mujer, sudaba en exceso y a veces despertaba desesperado. Y de madrugada era común que desvelado esperara el día mirando el techo sin verlo, con las manos crispadas, el cuerpo sudoroso y los ojos inundados por el llanto.
La razón chapoteaba en el fango de la evocación de un recuerdo amargo próxima a la locura. El alma era presa de una flagelación permanente. Cada imagen que surgía en su atribulada mente convergía invariablemente hacia el instante en que su esposa le dijo adiós para ir a reunirse con el amante. La escena y las palabras profundizaban la angustia y lastimaban aún más su vanidad de hombre humillado pero no podía dejar de rememorar ese momento terrible.
Tenía treinta años, un hijo de cinco que estaba al cuidado de la abuela, una mujer que a esa hora dormía abrazado a otro, y una ilusión despedazada por un amigo que enamoró a su esposa mientras él, feliz y orgulloso de la familia que poseía, araba la tierra bosquejando planes para hacer crecer y prosperar la chacra pensando con ello obtener mayores beneficios económicos con los que brindarle a su amada un matrimonio basado no solamente en la dicha espiritual sino también en el bienestar material. Proyecto que no pudo cumplir porque el destino trastocó la obra que estaba representando: de comedia la transformó en tragedia con un solo actor como protagonista, él mismo, y un solo sentimiento impregnando el libreto, su propio sufrimiento.

Sabiduría interior

Un sabio cierta tarde, llegó a la ciudad de Akbar.
La gente no dio mucha importancia a su presencia, y sus enseñanzas no consiguieron interesar a la población.
Incluso después de algún tiempo llegó a ser motivo de risas y burlas de los habitantes de la ciudad.
Un día, mientras paseaba por la calle principal de Akbar, un grupo de hombres y mujeres empezó a insultarlo.
En vez de fingir que los ignoraba, el sabio se acercó a ellos y los bendijo.
Uno de los hombres comentó:
¿Es posible que además, sea usted sordo?
¡Gritamos cosas horribles y usted nos responde con bellas palabras!
- "Cada uno de nosotros solo puede ofrecer lo que tiene".
Fue la respuesta del sabio.

Uno crece cuando...

¡Uno crece cuando es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones, capaz de perfumarse, con residuos de flores! ¡Y de encenderse con residuos de amor!

Fotografías recientes de los pueblos alemanes





domingo, 29 de mayo de 2011

Mi corazón vivirá por ti

Aunque enmudezcan sus trinos
los pájaros en el amanecer
y dejen de amarse en el lago
los cisnes en la aurora.

Aunque el sol nuble su luz
tras las sombrías huestes del invierno
y el cielo pinte de oscuridad
el horizonte de mi destino.

Aunque la vida sea un exilio
en la tierra de la desesperanza,
cantando tristes endechas
bajo las sombras del ayer.

Aunque la luz de mis ojos se apague
en el sufrimiento de mi alma,
mientras mi ser se consume
en el fuego de los sueños truncos.

¡Mi corazón vivirá por ti!

Aún destrozado en el llanto,
aún en la soledad más absoluta,
aún sabiendo que nunca llegarás
a amarme como yo te amo a ti.

¡Mi corazón vivirá por ti!

Y aunque no conozca la felicidad
de compartir mi amor contigo,
me conformaré con la dicha
que el destino te prodigue.

Y seré feliz,
sabiéndote feliz.

Geraldine Schwindt expuso en ARTEBA 2011

Excelentes criticas de su obra “Cobra”.

(Fuente: http://www.lanuevaradiosuarez.com.ar/ )


El Rotary Club de Coronel Suárez desea hacer conocer a la comunidad que el pasado 21 de mayo expuso sus pinturas en ARTEBA 2011 la joven Geraldine Schwindt, con un éxito resonante aunque no inesperado por la calidad de sus obras.
Recibió críticas muy elogiosas de varios exponentes famosos de las bellas artes de nuestro país y sus trabajos fueron vendidos al final del evento, alcanzando valores muy importantes.
“Nuestro Club se complace enormemente por el éxito alcanzado por Geraldine, quien fuera estudiante de intercambio internacional de jóvenes de Rotary en Europa, representado a nuestra ciudad durante un año”.
Para la joven artista suarense no resulta inesperada la presentación por cuanto ha iniciado una carrera con grandes satisfacciones a partir de su talento innato, expresando en cada una de sus obras una inmensa cuota de sensibilidad, que pone de manifiesto en cada creación.
Para representar la trascendencia de su ultima presentación debemos señalar que ArteBA, Feria de Arte Contemporáneo, es el evento cultural más concurrido de la ciudad de Buenos Aires y el más importante de Latinoamérica, condensa esta energía y se convierte en un polo turístico y centro de negocios.
Por ArteBA transitan los más destacados coleccionistas y personalidades de la cultura, ávidos por descubrir propuestas diferentes, por inspirar nuevos aires y no simplemente más de lo mismo.
Es este el momento en que las galerías exhiben sus mejores obras de arte latinoamericano, ofreciendo al público su encuentro con piezas de colección, como así también el momento donde los nuevos espacios de la región presentan los artistas más jóvenes enmarcados en las últimas tendencias, aquellos que no es posible hallar en otras ferias.

Fotografías del recuerdo reciente de los pueblos alemanes







Sé fiel a tus principios y a tus sueños...

Sé fiel a tus principios y a tus sueños. Nunca te avergüences de ellos. Ni en la pobreza ni en la abundancia; ni en la amistad ni en la soledad; ni en el amor ni en la orfandad. Porque ellos conforman tu identidad, tu personalidad, tu carácter, y le dan sentido a tu existencia. Sin ellos no eres nadie. Simplemente serás un barrilete que el viento del deseo de los demás llevará a volar a su antojo, sin rumbo ni horizonte. Terminarás extraviado, desorientado y desolado. Y en la vejez mirarás hacia atrás y no verás más que los pasos de una sombra que deambuló por la vida sin dejar más huella que el olvido de una tumba que el tiempo borrará para siempre ni bien cierres los ojos.

Sprichwörter (Refranes de los alemanes del Volga)

Wo die Arbeit zieht ins Haus,
läuft die Armut bald hinaus.

Fang deine Arbeit munter an,
dann ist si auch schon halb getan.

Was du heute kannst besorgen,
das verschiebe nicht auf morgen.

“Morgen, morgen, nur nicht heute!”
sprechen alle faulen Leute.

Auf einen Hieb fällt kein Baum.

Hans Gutgenug, der faule Knecht,
macht seine Sach’ nur halb und schlecht.

..................................................................................

Refranes…

Lo que la gente dice del trabajo

En la casa donde ingresa el trabajo,
la pobreza pronto se marcha.

Comienza tu trabajo con alegría,
y ya estará la mitad de la tarea concluida.

Lo que puedas realizar hoy,
no lo dejes para mañana.

“Mañana, mañana, no hoy,”
expresan todos los haraganes.

Un árbol nunca cae de un sólo golpe.

Juan Todo-Está-Bien, el peón perezoso,
hace sus cosas solamente a medias y mal.

sábado, 28 de mayo de 2011

El error más grande lo cometes cuando...

El error más grande lo cometes cuando, por temor a equivocarte, te equivocas dejando de arriesgar en el viaje hacia tus objetivos.
No se equivoca la semilla cuando muere en el surco para hacerse planta; se equivoca la que por no morir bajo la tierra, renuncia a la vida.
No se equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas, se equivoca aquel que por temor a equivocarse no acciona.
Pienso que se equivocan aquellos que no aceptan que ser hombre o mujer es buscarse a sí mismo cada día. Creo que al final del camino no te premiarán por lo que encuentres, sino por aquello que hayas buscado honestamente.

Esta noche 5º Fiesta del Acordeón en Pueblo Santa María

El Polideportivo de El Progreso recibirá un marco imponente de público y músicos de toda la zona, en un encuentro que lleva 5 ediciones consecutivas y sigue creciendo. Organiza Rotary Club Las Colonias

Habrá en total 45 acordeonistas que desplegarán lo suyo desde las 20:30 horas, cuando comenzará el espectáculo.
La cita es en el Club El Progreso de Pueblo Santa María, donde estimativamente habrá alrededor de 700 personas que disfrutarán de entre 5 y 6 horas de pura música, con los más diversos exponentes de este instrumento musical que está muy arraigado en la historia de los alemanes del Volga.
Así lo comentaron en La Nueva Radio Suárez Marcelo Fuhr, “Cholo” Rack y Marcelo Castorina, integrantes del Rotary Las Colonias, dando cuenta de esta propuesta, que surgió hace 5 años atrás y que cada vez se ha ido transformando en un encuentro más grande, más importante y de incumbencia regional.
Se recomienda a todos los que adquirieron tarjetas que concurran tempranamente, porque se estima que una vez comience el espectáculo se cerrarán las puertas del salón, porque para entonces tendrá colmada su capacidad.

jueves, 26 de mayo de 2011

Antiguas fotografías de los alemanes del Volga






Vive serenamente y disfruta tu vida

Vive serenamente y disfruta tu vida. Por ir de prisa no solamente pierdes la capacidad de mirar a tu alrededor. Pierdes también la capacidad de saber con exactitud hacia dónde vas y por qué, y no des por vencidos tus sueños, porque si los sueños mueren en ti, la vida es como un pájaro de alas rotas que no puede volar.

martes, 24 de mayo de 2011

Recuerdos de familia

El abuelo era comprensivo y noble y nos llenaba el alma de historias. Sentado sobre su falda aprendimos que existe un río lejano y misterioso llamado Volga y una aldea de ensueño donde él nació. Nos enteramos que un día se hizo a la mar para venir a la Argentina. Supimos de su secreta tristeza y de su hondo dolor, porque allá, allende el mar, quedó sus familiares, que nunca volvió a ver. Y nos emocionamos escuchándolo cantar melancólicas canciones que hablaban de amores imposibles, de despedidas y adioses permanentes

Cuando el abuelo envejeció, la memoria se le llenó de recuerdos y la nostalgia anidó en su alma como un pájaro herido. Los ojos profundamente celestes se colmaron de melancolía y el rostro se le pobló de finísimas arrugas. El cuerpo cedió y se encorvó como un árbol centenario inclina su tronco al paso de los años. Sus manos temblaban y sus movimientos eran inseguros. De tan frágil que era, siempre había que velar por su salud. Demasiado frío, le hacía mal. Demasiado calor, también. De la comida, ni que hablar... nada de sal, poca carne, mucha verdura... y sin embargo, jamás se quejó. Aceptaba la realidad tal como era. Poseía una enorme fortaleza y un arraigado orgullo bien entendido. "Muss mer alles nehme wis kommt", decía. "Der Herr Gott wos wasser macht". (“Se debe tomar todo como viene” – “Dios sabe lo que hace”)
El abuelo era comprensivo y noble y nos llenaba el alma de historias. Sentado sobre su falda aprendimos que existe un río lejano y misterioso llamado Volga y una aldea de ensueño donde él nació. Nos enteramos que un día se hizo a la mar para venir a la Argentina. Supimos de su secreta tristeza y de su hondo dolor, porque allá, allende el mar, quedó sus parientes, que nunca volvió a ver. Y nos emocionamos escuchándolo cantar melancólicas canciones que hablaban de amores imposibles, de despedidas y adioses permanentes.
El abuelo era dulce y tierno. Sabía comprendernos y era nuestro compinche cuando había que guardar un secreto, sobre todo si cometíamos alguna diablura de la que no tenían que enterarse mamá ni papá. Compartía nuestros juegos, nos enseñaba juegos nuevos, y nos miraba hacer la tarea, satisfecho de que sus nietos pudiéramos estudiar y ser alguien en la vida. Ya que el pobre abuelo solamente había podido estudiar hasta segundo grado y por eso, apenas si sabía leer y escribir. Pero eso no nos importaba, sabíamos que él era un hombre bueno y que era el mejor abuelo del mundo. Con el tiempo aprendimos que el poseía el más sabio de los conocimientos, que es la sabiduría que da la vida.
Estábamos tan unidos al abuelo que nunca pensamos que un día tendríamos que separamos: aún éramos muy niños para saber que hay una ley de la vida que dice que toda existencia humana tiene un límite y que ese límite es la muerte.
Y un día nos despertamos con la noticia de que el abuelo había fallecido. El mundo mágico, ese universo de cristal y cuento de hadas, se deshizo de golpe, se rompió para siempre. Sentimos un gran vacío y una tristeza que parecía no tener consuelo. Ni siquiera en los brazos de mamá pudimos comprender por qué Dios se llevaba a nuestro abuelo.
Enojados con el destino, junto a la familia velamos su cuerpo y acompañamos sus restos al cementerio, llorando desconsoladamente.
Frente a su tumba, y antes de marchamos, prometimos ser todo lo que el abuelo esperaba de nosotros, para que pudiera sentirse orgulloso de sus nietos. También prometimos que nunca lo íbamos a olvidar. Promesa que cumplimos, al escribir este relato.

Foto: José Melchior

Fotografía: ¡Inolvidables fiestas de casamiento!

La imagen rememora la fiesta de casamiento de Juan Andes y Juana Bauer que, con el devenir de los años y la vida, conformaron una hermosa familia basada en los nobles valores del amor. Los acompañaron, entre muchas otras personas, en aquella imborrable celebración: Serafina Andes, Alicia Gottfriedt, Juan Jacob, Rosa Gottfriedt, Paulina Roth, Juan Gottfriedt, Pedro Bauer, Rosa Hergenreder, Magdalena Gottfriedt, Juan Gottfriedt; Juan Jorge Jacob, Pedro Ricardo Jacob, Andrés Gottfriedt, Juana Gottfriedt

domingo, 22 de mayo de 2011

Mi hija

Miró hacia la calle. La oscuridad de la noche apenas le permitió distinguir la bomba de agua que se erguía enhiesta frente al corredor de la casa. Nada parecía moverse. El perro dormía en un rincón, acurrucado sobre el cuero de oveja.
Apartó la vista de la ventana y la mirada tropezó con la imagen de la ancina, que murmuraba una plegaria mientras entre las manos temblorosas sostenía un rosario. Más allá, su hijo menor dormía recostado en dos sillas agrupadas junto a la pared una al lado de la otra.
La cocina estaba iluminada por la luz mortecina de una lámpara a kerosén que pendía del techo. La mesa puesta, los platos servidos con guiso de arroz... Las sillas desparramadas como al descuido, como si una trágica novedad hubiera alborotado a la familia que hasta hace apenas unos momentos cenaba.
Lentamente colocó cada silla en su lugar. Reunió los platos en una pila, vaciando el contenido en la fuente que estaba en el centro de la mesa; juntó los cubierto. Despacio. Como pensando cada gesto. Ni un suspiro, ni una palabra, ni un ruido: sólo el breve rumor de los cubiertos dejaba oír su eco como una agonía en el abismo del silencio nocturno y sepulcral.
La anciana comenzó a sollozar quedamente. Dejó de rezar, se cubrió el rostro y murmuró “mi hija, mi pobre hija”.
El hombre, abatido, se derrumbó sobre una silla. Sus pupilas brillaron. Una lágrima rodó por la mejilla. Suspiró hondo.
El reloj de pared señaló las diez. Cada eco retumbó en la sala como el golpe de un martillazo hundiendo los clavos de la tapa de un féretro.
Se levantó de la silla. Caminó hacia el cuarto; abrió la puerta y... no pudo contener el llanto que emergió de su alma como un torrente.
Sobre la cama matrimonial, su mujer, con la mirada desorbitada, presa de una histeria próxima a la locura, los pechos desnudos, intentaba porfiadamente, darle de mamar a un niño envuelto en sangre, que hacía casi una hora había nacido muerto.

sábado, 21 de mayo de 2011

Fotografías de descendientes de alemanes del Volga

Matrimonio de Jorge Jacob y Elisa Streitenberger. Don Jorge cimentó una rica historia familiar y social. Son recordadas sus anécdotas e historias y su amor por la música. Como asimismo dejó una amplia descendencia que venera su memoria.
Década del ’60: Los hermanos Roberto, Ruben y Hugo Haffner, jugando en un carro ruso.
5º Grado de la Escuela Nº5, año 1992: Roberto Weinbender, Hernán Schwab, Mariano Beratz, Vanesa Gaab, Erica Berg, Andrea Schwab, Yésica Alarcón, Lourdes Arce, Verónica Denk, Roxana Montedeoca, Marina Navarrete, Diego Burgos, Mauro Sosa, Emiliano Henrich, Mariano Werbag, Roberto Salvatierra, Juan Cruz Sauer, Martín Ravainera, Mario Ullmann, Walter Seit, Marcela Jungblut. Profesora Matilde de Beltrán.