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martes, 26 de abril de 2011

Los ojos no mienten

Sí, los ojos no mienten. Eso lo sabemos todos. ¿Entonces por qué nos mentimos a nosotros mismos, haciéndonos los distraídos para no ayudar y dejamos que la persona de los ojos tristes continué sufriendo y, a veces, muriendo ahogada en la angustia de su sufrimiento? ¿Por qué solamente nos damos cuenta que pudimos haber hecho algo cuando los que estamos tristes somos nosotros?

1 comentario:

  1. Si, muchas veces somos egoístas y no sabemos detenernos a observar las miradas de quienes tenemos cerca. Si nos tomáramos el tiempo para decodificar lo que nos transmiten, seguramente haríamos dichosos, aunque sea por un momento, a quienes se cruzan en nuestras vidas.

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