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jueves, 19 de junio de 2014

Nilda Bahl y los secretos para hacer un buen Strudel


Tiene 88 años y, además de tener dedos mágicos para las plantas, tiene manos mágicas para elaborar lo más exquisito de la pastelería tradicional alemana y entre ella el Strudel de manzana, aunque también suele preparar el de zapallo, como le gustaba a su padre.

Relata que aprendió a cocinar de su madre: “era muy buena cocinera mamá, hacía el Strudel, los fideos finitos, todo eso nos enseñó. Éramos dos que cocían y dos que teníamos que trabajar con mamá ayudándole en la cocina, para no pelearnos; nos turnábamos para hacer una u otra cosa. Todo lo que sabemos lo aprendimos de nuestra madre, porque era muy detallista en todas esas cuestiones. Papá también, ayudaba mucho. A veces yo estaba sola para hacer esto (las tareas de la cocina), mamá ya no podía ayudarme, y venía papá y colaboraba conmigo. Para poder estirar la masa del Strudel y no romperla con sus manos ásperas se ponía guantes para poder trabajarla”.
Con la amabilidad que la caracteriza se dispone a contarnos los secretos para la elaboración de un Strudel como se debe.
“Lo primero que se hace es la masa, con harina de 4 ceros. La que está en la bolsa, no la que viene en los paquetes. Yo ya probé y la masa se rompe. Tiene que ir un poco de agua tibia, un huevo. Hay que amasarla bien, hasta que la masa esté brillosa. Se deja descansar toda una noche en la heladera. A la mañana temprano la saco para que esté blandita y para poderla palotear”. 
Luego generosamente nos explica que “esta es la parte más difícil para realizar este tradicional postre alemán: estirar la masa sobre un mantel enharinado, bien finita y sin que se rompa, cortando los bordes finales para que no haya grosores desagradables al paladar, que no se alcancen a cocinar como el resto de la preparación. Y si de los bordes recortados sale otra masa (todo se aprovecha) hay que volver a dejarla descansar para poder estirarla bien finita”.
“Las manzanas deben ser verdes, cortadas finitas, no es necesario sacar la cáscara. Y mucha crema de campo, es la mejor”, dice Nilda. 
“Cada tanto hay que sacar la preparación del horno, a temperatura baja en la que se está cocinando, y volver a ponerle por encima crema diluida en leche, para que vaya embebiendo la preparación. Así se tendrá un producto delicioso, único, incomparable”.
Hace dos años un sobrino nieto de Nilda que vive en Neuquén y que integra el grupo “Son miradas” (www.sonmiradasnqn.com.ar) llegó a Coronel Suárez para retratar todo este proceso de elaboración del Strudel, dando como resultado bellas fotografías que en estos días están expuestas en el Mercado de las Artes. Ahí se puede terminar de advertir lo que Nilda Bahl no relató en el reportaje, ya que “para elaborar el Strudel hay que hacer todo el proceso con mucha dedicación, con mucho amor, con el convencimiento que se está dando vida a algo importante, un postre único para compartir con los seres queridos”.

2 comentarios:

  1. hola!! que bueno estaría que de más detalles de las cantidades, y no lleva nada de materia grasa la masa!!??

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  2. YO PREGUNTO LO MISMO !! cuantos gramos de harina , lleva solo un huevo , y el agua tibia supongo sera la cantidad que absoba la harina no lleva nada de manteca !! Y SI POR FAVOR PODRIAN PUBLICAR LAS FOTOS , desde ya muchisimas gracias y desde la ciudad de Campana las saluda Chela .

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