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viernes, 8 de abril de 2016

Padre Víctor Heit: vida de un misionero que dejó una profunda huella en los pueblos alemanes


Víctor Heit nació el 06 de septiembre de 1921 en Villa Marcial, Entre Ríos. Hijo de Francisco Heit y de Bárbara Honecker, vivió su infancia en Santa Anita junto a su familia compuesta de 15 hermanos (6 varones y 9 mujeres).

El 01 de marzo de 1940 ingresa al noviciado en Rafael Calzada (Bs. As.) y el 01 de marzo de 1942, allí mismo, profesa sus primeros votos religiosos. Tras sus años de estudios de filosofía y teología emite los votos perpetuos el 01 de marzo de 1946. Posteriormente, el 01 de diciembre de 1946, es ordenado sacerdote, también en Rafael Calzada.
En el año 1947 es enviado como misionero a India y allí permaneció hasta el año 1972. Estos 25 años lo marcaron para toda su vida, y era frecuente que recordara anécdotas y andanzas misioneras en aquel país.
En 1972 regresa a Argentina y es destinado a Jujuy para la actividad parroquial, allí permanece hasta 1975. Desde 1975 hasta 1978 es convocado para asumir como Procurador Misional en Rafael Calzada.
Al dejar Rafael Calzada es trasladado a la Colonia III, Santa María de Coronel Suárez (Prov. Bs. As.), allí se desempeña como párroco entre los años 1978 y 1986. De 1986 a 1990 continúa como párroco en Guaminí (Prov. Bs. As.).
En el año 1990 es asignado como vicario parroquial de la Colonia II, San José de Coronel Suárez (Prov. Bs. As.), servicio que lo realiza hasta el año 1997 cuando es integrado a la comunidad del Colegio Verbo Divino de Pilar (Bs. As.), para dedicarse a la pastoral en el colegio y la atención de capillas vecinas.
Finalmente, en el año 2005, deja Pilar para ir a formar parte la comunidad del Hogar San Javier de Rafael Calzada donde transcurrió hasta sus últimos días. Allí prestó valiosos servicios, primero como capellán de las Hnas. Siervas del Espíritu Santo, y luego en comunidades de la Parroquia Ssma. Trinidad.
Hasta unas semanas antes de su ACV (accidente cardiovascular), acompañaba a la Legión de María en sus reuniones habituales, organizaba junto a ellas retiros espirituales y se hacía útil de muchas maneras en la comunidad del Hogar. Muchos admirábamos su salud, se mantenía muy “derechito”, lúcido y ágil. En pocos días declinaron sus fuerzas y se complicó en varios aspectos su organismo. Los días que debió ser hospitalizado contó con la apreciada atención de las Legionarias de María y personal del Hogar que le manifestaron su gratitud y reconocimiento.
Con sus 94 años siempre estuvo presente en todos los momentos comunitarios, se interesaba por la vida de cada uno y de la marcha de la Congregación, estaba atento a las novedades y actualizado en todo, al punto que un cohermano con humor y cariño lo bautizó como el “radar” de la Casa, porque registraba lo que se dañaba o requería cuidado, como así también los detalles de la vida diaria.
El lunes 04 de abril de 2016, solemnidad de la Anunciación del Señor, a horas el mediodía falleció en la Clínica Colón de Rafael Calzada.

1 comentario:

  1. ¡Qué vida tan fructífera y dedicada a hacer el bien cumpliendo con su misión sacerdotal! Q.E.P.D (Elsa Tébere)

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