Rescata

Para más información pueden comunicarse al WhatsApp: 2926 461373 o al Correo electrónico juliomelchior@hotmail.com

viernes, 14 de octubre de 2011

Volver


Transitar las calles del regreso,
desandando los senderos del adiós:
ver pasar las horas vacías
y conservar en el alma un sueño.

Caminar bajo el silencio
del atardecer gris de otoño,
mientras en algún lugar del alma
aún florece el retoño de la esperanza.

Retornar al antiguo hogar
buscando seres que un día nos amaron
y encontrar la casa deshabitada,
marchitas de tanto esperar nuestro regreso.

Descubrir que ya nada es igual:
que los amigos crecieron,
que el pueblo cambió
y que nuestros padres murieron.

Y al preguntar la dirección
de la mujer que un día nos amó,
descubrir con tristeza
que nos guía a una tumba.

Y comprender, desolados,
que ya no hay sitio para nosotros,
que un día nos hicimos al camino
buscando nuestro destino,

sin saber que al partir,
comenzábamos a transitar
los senderos del adiós,
por las calles del olvido.

La historia se hace haciendo y viviendo sin hipocrecías

La historia se hace haciendo. No existe otra manera de forjar un destino. Tampoco existe otro modo de ser feliz que intentar concretar los sueños que soñamos. A pesar de las dudas, las incertidumbres, las angustias y los temores; a pesar de las críticas; a pesar de algunos obstáculos que nos pongan en el camino; a pesar de todo eso: nunca renunciemos a intentar llevar a cabo nuestros ideales. De esa lucha, a veces diaria y silenciosa, siempre llena de sacrificios, esfuerzos y mucho trabajo, depende no sólo la satisfacción personal del deber cumplido sino la alegría de todos aquellos que confían en nosotros. No los defraudemos. Y lo más importante: no nos defraudemos a nosotros mismos.

Historia de un labrador


El labrador escucha las campanas de la torre de la iglesia, allá lejos, en el horizonte, entre la bruma de la neblina, en el centro de la colonia, que llaman a rezar el Ángelus del atardecer.
El labrador deja su labor y ora. La cabeza baja, las manos unidas, el alma en diálogo con Dios.
Después desata el caballo del arado mancera. En silencio. En paz consigo mismo.
Las estrellas surguen, una a una, en el cristalino cielo invernal.
Camina lento rumbo al pueblo, silbando contento.
El caballo relincha.
Sopla una brisa fresca.
El labrador sube el cuello de su saco. Sudoroso. Cansado. Sucio.
¡Vuelve a la colonia luego de un arduo día de trabajo!

jueves, 13 de octubre de 2011

Se viene la gran Fiesta de la Cerveza de la Asociación Descendientes de Alemanes del Volga

(http://www.lanuevaradiosuarez.com.ar/)
 Sábado 5 de noviembre en el Polideportivo de Club El Progreso. Tarjetas en venta a $ 120. Ameniza Santa Anita de Entre Ríos con la voz de Avelino Riedel.

El próximo 5 de noviembre, y por primera vez en el Pueblo Santa María, se llevará a cabo una nueva edición de la gran Fiesta de la Cerveza que organiza la Asociación Descendientes de Alemanes del Volga que preside Juan Hippener.
(http://www.lanuevaradiosuarez.com.ar/)
El menú típico con carne con papas, chorizos, ensaladas, bebidas, postre y para después de la cena canilla libre con chopp durante toda la noche.
Las tarjetas, a un precio de $ 120, se encuentran a la venta en La Frutilla de Verdecchia, Mitre esquina San Martín, en el Buffet El Progreso, Lavadero de Autos San Jorge en calle Mitre o ante Juan Hippener, Ezequiel Duckwen, Ariel Wagner y demas colaboradores.
La oportunidad será propicia también para el debut en Pueblo Santa Maria de la gran orquesta, con ritmos alemanes y populares, Santa Anita de Entre Ríos, bajo la dirección artística de Avelino Riedel.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Fotografías del recuerdo de los alemanes del Volga de las colonias

Año 1966. Recuerdo de un baile de antaño, en el que reinaron la camaradería y las circunstancias plenas de alegría, del cual participaron: Zulema Millenperier, Delia Heinrich, Mora Belendir, Lidia Berg y Irma Peratz.
Año 1959. Amistad y camaradería resumida en este flash fotográfico que sobrevive en la memoria impresa: Armando Schwab, Santiago Roth, Luis Diser, Cristóbal Gotte, Guillermo Hech, Benito Wesner, Juan Schwab, Mario Ziegelmann y “Negro” Strevensky.

Filmación del programa "Sabor Argentina", de Canal 9 de Buenos Aires, en los pueblos alemanes


Estará presente este viernes el reconocido Chef Ariel Rodríguez Palacios. Por la mañana en Pueblo Santa María y por la tarde en San José y Santa Trinidad. El programa se emitirá por Canal 9 de Buenos Aires en sábados posteriores. (http://www.lanuevaradiosuarez.com.ar/)
El Área de Turismo de la Municipalidad de Coronel Suárez prepara la llegada a nuestro medio para este viernes del equipo que desarrollará en los Pueblos Alemanes la filmación del programa "Sabor Argentina", a cargo del Chef Ariel Rodríguez Palacios.Elaborará comidas típicas alemanas, las cuales se llevarán a cabo en Pueblo Santa María y luego una serie de entrevistas a gente de la comunidad, así como tomas de los rincones tradicionales de los tres Pueblos Alemanes. Se invita a toda la comunidad a participar de dicho evento, cuyas filmaciones están previstas por la mañana en Santa María, en el futuro restaurante de Javier Graff, ubicado en la Avenida 11 de mayo, donde se instalará el set de grabación, y por la tarde en San José y Santa Trinidad. 
El programa se emitirá por Canal 9 de Buenos Aires en sábados posteriores.

martes, 11 de octubre de 2011

La moda de los alemanes del Volga y su forma tradicional de vestir

Gentileza de Otto Brost

Por Víctor P. Popp – Nicolás Dening


“Las damas de edad vestían vestidos de colo­res oscuros y llevaban la ca­beza cubierta con un pañuelo amplio doblado en triangulo anudado bajo su barbilla. El chal o pañue­lo de hombros era muy empleado entre las señoras, dependiendo el valor de su confección de la riqueza del marido. Nunca utilizaron abrigos o tapados, hallando la protección del frío en la vestimenta muy abriga­da: medias de lana, boti­nes de abrigo o botas de fieltro y amplios pañue­los de lana con los cuales se cubrían hombros y espalda. La iglesia o las bodas matrimonia­les era el lugar en donde se lu­cían las mejo­res prendas”.


Las familias que emigraron al Volga en 1763, prove­nían de distintas partes de Alemania; en consecuen­cia, su modo de vestir no era uniforme. En el transcurso de un siglo y por las exigencias del clima y la difícil provi­sión de materia prima para la confección de la ropa, desarrollaron una "moda propia" del Volga –evocan Popp y Dennig.
Una de las prendas indispensables adopta­das en Rusia fueron los abrigos de pieles, espe­cialmente el vellón de oveja (Schafpelz); su uso se extendió a causa del frió extremo. No eran menos importantes las botas de fieltro (Filzstifel) y las gorras de cuero de ovejas. La camisa de los hombres se utilizaba abotonada y sin cuellos. El uso del sombrero y la corbata eran desconocidos.
La ropa masculina te­nía sentido práctico; la vestimenta femenina se mantenía aferrada a la tradición procedente de Alemania. No obstante su sencillez  y practicidad, exhibían mayor elegancia y se adornaban más que los hombres.
Las damas de edad vestían vestidos de colo­res oscuros o grises y siempre llevaban la ca­beza cubierta con un pañuelo amplio doblado en triangulo anudado bajo su barbilla. Las jóvenes casadas vestían elegan­temente y usaban pa­ñuelos bordados con adornos y flecos. Las se­ñoritas lucían trenzas; también el chal o pañue­lo de hombros era muy empleado entre las se­ñoras, dependiendo el valor de su confección de la riqueza del marido. Nunca utilizaron abrigos o tapados, hallando la protección del frío en la vestimenta muy abriga­da: medias de lana, boti­nes de abrigo o botas de fieltro y amplios pañue­los de lana con los cuales se cubrían hombros y espalda. La iglesia o las bodas matrimonia­les era el lugar en donde se lu­cían las mejo­res prendas.
Durante el primer siglo, cada familia producía en su telar el gé­nero necesa­rio para la vestimenta de la misma, estando la "moda" suje­ta a su propia industria textil casera y su inven­tiva; los colonos dispo­nían de poco tiempo para dedicarlo a velar por la elegancia en el vestir porque la vida en el bajo Volga era demasiado exigente.
En general las damas de las aldeas gustaban vestir en forma sobria y con recato, pero también con calidad. La vesti­menta dependía un tan­to de las exigencias de la iglesia. Puede decirse que era un pueblo que no quería llamar la aten­ción con su indumentaria y prefería ser moderado y adaptar­se al medio.
Al inmigrar a América y con el correr de los años poco a poco fueron adop­tando la indumentaria de los nativos. Aunque las mujeres continuaron conservando los vestidos so­brios, largos y de colores oscuros, como así se­guían utilizando los delantales y los pañuelos en la cabeza. En general las mujeres fueron las más conservadoras. En tanto que los hombres de campo o de las colonias optaron rápidamente por la ropa práctica que les facilitara la tarea rural. Por lo que la indumentaria puede ser calificada como de ciudad y de campo. Sien­do la segunda el desecho de la primera.
La mayor parte de la ropa –finalizan Popp y Denning- se confeccionaba en casa: una esposa, ade­más de saber cocinar y hacer pan, debía estar capacitada para confec­cionar la ropa de toda la familia y ese conocimien­to se trasladaba luego a sus hijas. La filosofía de los colonos fue siempre de autoabastecerse a sí mismos en todo lo posi­ble.

domingo, 9 de octubre de 2011

Fotografía del recuerdo de los alemanes del Volga

Año 1950. Federico Kraser, José Kraser y Rau de Kraser

La vida es una oportunidad, aprovéchala


La vida es una oportunidad, aprovéchala. La vida es un sueño, hazlo realidad. La vida es un reto, afróntalo. La vida es un deber, cúmplelo. La vida es un juego, juégalo. La vida es preciosa, cuídala. La vida es riqueza, consérvala. La vida es amor, gózala. La vida es un misterio, devélalo. La vida es promesa, cúmplela. La vida es tristeza, supérala. La vida es un himno, cántalo. La vida es felicidad, merécela. 

Presentación de dos libros sobre los alemanes del Volga


El CACW organiza la presentación en simultáneo de dos libros escritos por autores con amplio reconocimiento dentro de la colectividad.
El primero de ellos es "Los senderos del Wolga", salido de la pluma del profesor Horacio A. Walter.  El otro es "La dignidad no se negocia", escrito por el doctor René Krüger.  Será el miércoles 16 de noviembre, en el Club Alemán, Avda. Corrientes 327 piso 21, Buenos Aires. Hay cupos limitados. Por reservas e informes, dirigirse al (011) 4311 0716 ó info@clubaleman.com.ar.

sábado, 8 de octubre de 2011

Fotografías: inauguración de la Oficina de Turismo de la Municipalidad de Coronel Suárez





Tiempo de trilla (Sergio Denis)


Recuerdo de mi infancia
las manos de mi abuelo,
eran manos honestas 
y el era un hombre bueno

Recuerdo de mi infancia
el campo amaneciendo,
el agua del arroyo,
y el sonido del viento

Las voces a lo lejos,
las tardes en la estiba,
el olor a lavanda
y el té de manzanilla

La luz de los faroles,
mi abuela en la cocina,
el banco de madera
y la leña encendida

Recuerdo de mi infancia
el tanque y el molino
él carro, los caballos,
el monte y el camino

El galpón, los aperos,
la parva, la casilla,
el frío del invierno 
y el tiempo de la esquila

El alero de chapa,
el sol en el tinglado,
el olor de la lluvia
sobre el pasto mojado

Las noches infinitas,
las lunas dibujadas,
los paisajes plateados
y el lucero del alba

Recuerdo de mi infancia
el miedo a las tormentas,
una casa muy frágil 
y el temor de perderla

La lucha por la vida,
el amor a la tierra
y la angustia interminable 
de esperar las cosechas

Y el momento en que estallan 
de espigas los sembrados,
y se inundan los campos
de trigales dorados

Y comienza la fiesta,
y vuelve la alegría,
y renacen los sueños
porque es tiempo de trilla

Fotografía para guardar en el corazón

80 años de Rosa Amalia Treser. Muchas felicidades de la familia Melchior.

viernes, 7 de octubre de 2011

Gute Nacht

gute Nacht
süße Träume
Sonnenaufgang
Schöner Tag
Freude und Glück

Folleto de promoción turística de Pueblo Santa María en el marco Pueblos Turísticos

Imágenes del folleto elaborado para promocionar y difundir a Pueblo Santa María e insertar la comunidad en los circuitos turísticos nacionales e internacionales. ¡No deje de visitar Pueblo Santa María! Su comunidad lo espera con los brazos y el corazón abiertos.

Portada del folleto, con la imagen de la Iglesia Natividad de María Santísima de Pueblo Santa María.
Imágenes de eventos desarrollados en Pueblo Santa María y monumentos.
Plano catastral de Pueblo Santa María. Para imprimir y consultar al visitar Pueblo Santa María.

Medallas de oro para Coronel Suárez y las colonias en los Juegos Buenos Aires La Provincia



Nueve medallas para la delegación de Coronel Suárez. Cinco de oro, tres de plata, una de bronce y una mención especial. Más de 200 suarenses participaron y disfrutaron de “La feliz”.

Culminó la participación de la delegación suarense en la ciudad de Mar del Plata de los Juegos Buenos Aires 2011.
En el año numero 20 de estos Juegos nuestros representantes obtuvieron nueve medallas en las diferentes disciplinas deportivas y culturares en juveniles y abuelos respectivamente.
Cinco de ellas fueron de oro, tres de plata, una de bronce, una mención especial, además de varios cuartos y quintos puestos, lo que indica la muy buena performance de nuestra representación.
Ayer jueves la actividad fue muy intensa y culminó con la participación de Romina Rodríguez de Huanguelen en 100 metros velocidad especial, donde se terminó llevando la medalla de oro, una mas en su larga colección, ya que esta joven hace varios años que participa en diferentes especialidades y prácticamente siempre se ve galardonada con alguna presea.
En el último día de competencias también obtuvieron medallas Juan Carlos Wagón y Néstor Olagaray en mus abuelos, en este caso medalla de oro; mientras que también ganó una similar la jovencita Sofía Schwerdt, que en patín menores logró el primer puesto.
La señora Angélica Casado en artes plásticas tridimensional se llevó la medalla de plata, mientras que otros concursantes que recién ayer culminaron con sus competencias no obtuvieron premios, este es el caso del grupo de gimnasia de Huanguelen, pesca con Francisco Teves, domino con Mirta Span, Juan Carlos Zeki en solista canto abuelos y dos atletas especiales, Facundo Montero y Sofía Figueroa.
A las medallas ya apuntadas hay que sumarle las obtenidas por Ernesto Haak en natación abuelos, Karen Wesner y Rocío Roth en natación cadetes, la posta de atletismo cuatro por cien y la medalla de plata del grupo de pintura especial.
También recordemos que la niña Victoria Messina obtuvo una mención especial en canto juvenil.
En definitiva, ha sido una muy satisfactoria semana para toda la delegación, para aquellos que son mas habitúes a este tipo de competencias y no es la primera vez que participan y también para los otros, quienes llegaron como una primera experiencia y comprobar las características y proyección de estos juegos.
Hubo buena predisposición, cada uno en sus respectivos hoteles; la delegación de cultura y abuelos en un hotel y los deportistas jóvenes en otro, disfrutando todos jugaron, pasearon, ganaron, perdieron, pero lo importante es vivir esta experiencia donde se reúnen anualmente alrededor de 30 mil personas para desarrollar esta actividad en la ciudad de Mar del Plata.
Resumen de las medallas.
Cinco de oro.
Karen Wesner en natación, posta cuatro por cien en atletismo, Juan Carlos Wagón y Néstor Olagaray en mus, Romina Rodríguez en atletismo especial y Sofía Schwerdt en patín.
Tres de plata:
Rocío Roth en natación, Angélica Casado en plástica tridimensional y pintura especial juvenil.
Una de bronce:
Ernesto Haak en natación y una mención especial para Victoria Messina en solista canto juvenil.

Sofía Schwerdt, de Pueblo Santa María, medalla de oro en Juegos Buenos Aires La Provincia

Sofía Schwerdt lució su talento en los  Juegos Buenos Aires La Provincia. Ganó una medalla de oro. ¡Felicitaciones! ¡Todo un honor y un orgullo para su comunidad!


miércoles, 5 de octubre de 2011

Fotografía recuerdo de fiesta de casamiento

Fiesta de casamiento de los esposos Juan Rolando Desch y Berta Jacob. Comparten tan feliz momento: María Cristina Jacob y Julio César Melchior.

Fotografía de niños felices de los pueblos alemanes

Celebración del cumpleaños de Eloísa Gotte. La acompañan en tan feliz momento: Luján Gotte, Rocío Gotte, Cristian Gotte, Mara Mendoza, Mariana Meier, Nadia Melchior, Guadalupe Walter, Irene Meier, Sara Rolhaiser, Marina Gottfriedt, María Schiebelbein, Gisela Weinbender, Andrea Gotte, Pablo Gotte, Marcos Gotte, Leonel Gotte y Javier Stroman

Fotografía de los pueblos alemanes

Celebración de los 15 años de Marisa Schulsmaister. La acompañaron en tan maravilloso momento sus hermanas Fernanda, Haydeé, Patricia y Marcela

Recuerdos de la niñez vivida en los pueblos alemanes


Los objetos que acompañan nuestra vida hablan de nosotros, de nuestros gustos, costumbres, recursos y carencias; suelen traernos la memoria de los antepasados; de sus antiguos poseedores o de quienes nos los regalaron; y, en todos los casos, aunque no siempre seamos conscientes de ello, nos vinculan con las personas, generalmente desconocidas, que los inventaron y fabricaron. Los objetos pueden contar nuestra historia, pero a la vez cada uno de ellos resume en sí mismo una historia. Además de ser biográficos, son manifestaciones de una cultura.
En este caso en particular, presentamos un artículo sobre un objeto de juego común entre los niños de todas las épocas, que es la pelota. Y lo presentamos desde un atractivo cuento de Felisberto Hernández.

La pelota

Por Felisberto Hernández.

Cuando yo tenía ocho años pasé una larga temporada con mi abuela en una casita pobre. Una tarde le pedí muchas veces una pelota de varios colores que yo veía a cada momento en el almacén. Al principio mi abuela me dijo que no podía comprármela, y que no la cargoseara; después me amenazó con pegarme; pero al rato y desde la puerta de la casita —pronto para correr— yo le volví a pedir que me comprara la pelota. Pasaron unos instantes y cuando ella se levantó de la máquina donde cosía, yo salí corriendo. Sin embargo ella no me persiguió: empezó a revolver un baúl y a sacar trapos. Cuando me di cuenta que quería hacer una pelota de trapo, me vino mucho fastidio. Jamás esa pelota sería como la del almacén. Mientras ella la forraba y le daba puntadas, me decía que no podía comprar la otra y que no había más remedio que conformarse con ésta. Lo malo era que ella me decía que la de trapo sería más linda; era eso lo que me hacía rabiar. Cuando la estaba terminando, vi cómo ella la redondeaba, tuve un instante de sorpresa y sin querer hice una sonrisa; pero enseguida me volví a encaprichar. Al tirarla contra el patio el trapo blanco del forro se ensució de tierra; yo la sacudía y la pelota perdía la forma: me daba angustia de verla tan fea; aquello no era una pelota; yo tenía la ilusión de la otra y empecé a rabiar de nuevo. Después de haberle dado las más furiosas "patadas" me encontré con que la pelota hacía movimientos por su cuenta: tomaba direcciones e iba a lugares que no eran los que yo imaginaba; tenía un poco de voluntad propia y parecía un animalito; le venían caprichos que me hacían pensar que ella tampoco tendría ganas de que yo jugara con ella. A veces se achataba y corría con una dificultad ridícula; de pronto parecía que iba a parar, pero después resolví dar dos o tres vueltas mis. En una de las veces que le pegué con todas mis fuerzas, no tomó dirección ninguna y quedó dando vueltas a una velocidad vertiginosa. Quise que eso se repitiera pero no lo conseguí. Cuando me cansé, se me ocurrió que aquel era un juego muy bobo; casi todo el trabajo lo tenía que hacer yo; pegarle a la pelota era lindo; pero después uno se cansaba de ir a buscarla a cada momento. Entonces la abandoné en la mitad del patio. Después volví a pensar en la del almacén y a pedirle a mi abuela que me la comprara. Ella volvió a negármela pero me mandó a comprar dulce de membrillo. (Cuando era día de fiesta o estábamos tristes, comíamos dulce de membrillo). En el momento de cruzar el patio para ir al almacén, vi la pelota tan tranquila que me tentó y quise pegarle una "patada" bien en el medio y bien fuerte; para conseguirlo tuve que ensayarlo varias veces. Como yo iba al almacén, mi abuela me la quitó y me dijo que me la daría cuando volviera. En el almacén no quise mirar la otra, aunque sentía que ella me miraba a mí con sus colores fuertes. Después que nos comimos el dulce yo empecé de nuevo a desear la pelota que mi abuela me había quitado; pero cuando me la dio y jugué de nuevo me aburrí muy pronto. Entonces decidí ponerla en el portón y cuando pasara uno por la calle tirarle un pelotazo. Esperé sentado encima de ella. No pasó nadie. Al rato me paré para seguir jugando y al mirarla la encontré más ridícula que nunca: había quedado chata como una torta, Al principio me hizo gracia y me la ponía en la cabeza, la tiraba al suelo para sentir el ruido sordo que hacía al caer contra el piso de tierra y por último la hacía correr de costado como si fuera una rueda.
Cuando me volvió el cansancio y la angustia le fui a decir a mi abuela que aquello no era una pelota, que era una torta y que si ella no me compraba la del almacén yo me moriría de tristeza. Ella se empezó a reír y a hacer saltar su gran barriga.
Entonces yo puse mi cabeza en su abdomen y sin sacarla de allí me senté en una silla que mi abuela me arrimó. La barriga era como una gran pelota caliente que subía y bajaba con la respiración. Y después yo me fui quedando dormido.

Foto:
“El máximo sueño de los abuelos de las colonias, cuando niños, era poseer un “fóbal número cinco”, lo que significaba tener una pelota de fútbol de cuero como la que utilizaban los jugadores de primera división. Por supuesto que, salvo muy raras excepciones, esto era algo que estaba lejos del bolsillo de todos los padres. Porque era un objeto carísimo.

Fotografía de la historia reciente de las colonias alemanas

Rescatamos entrañables imágenes que la memoria colectiva guarda en el corazón de los pueblos alemanes. En la fotografía: Bautismo de Melany Melchior. Madrinas: “Nina” de Martínez y María Claudia Melchior. Junto a ellos: Juana Schneider, madre de Melany, y el Padre Antonio.

Seamos constructores sabios


Seamos constructores sabios y modelos a seguir. He aprendido que independientemente de la relación que tengas con tus padres, los vas a extrañar cuando ya no estén contigo. He aprendido que aún tengo mucho que aprender. La gente olvidará lo que dijiste, pero nunca lo que hiciste y cómo los hiciste sentir.

martes, 4 de octubre de 2011

Fotografías de la Feria de Turismo, en Bs. As., promocionando a las colonias

Participó el Intendente Moccero junto al Secretario de Turismo, Ignacio Crotto. Suárez exhibió el armado de una carneada típica, elementos de las faenas rurales y embutidos regionales. Además presentó folletería turística del distrito y a Pueblo Santa María dentro del Programa Pueblos Turísticos.
 Julián Ducca, Adriana Rossetti, Lic Ignacio Crotto, Gisella Garcia, Coordinadora de Turismo Municipalidad de Coronel Suárez y Rocio Reser

lunes, 3 de octubre de 2011

Más fotografías del desfile de Kerb de Pueblo Santa Trinidad






Fotografías del desfile de Kerb de Pueblo Santa Trinidad

Desfilaron por la Avenida Libertad entidades escolares, deportivas, sociales y firmas comerciales que se asociaron al acontecimiento. El Intendente Municipal Ricardo Moccero presidio los actos. (Fotos José Luis y Emanuel Dégele.
(Fuente: http://www.lanuevaradiosuarez.com.ar/)









Fotografías del torneo de Kosser jugado en la Kerb de Pueblo Santa Trinidad

Con la Presencia del Delegado Fabián Maier, el Secretario de Servicios Públicos Alfredo Krunger y otras autoridades Municipales presentes, se disputó el Torneo Fiestas Patronales Pueblo Santa Trinidad, en una tarde a pleno so,l mientras simultáneamente las instituciones como la Comisión de Festejos y otros colaboradores de las entidades montaban sus respectivos stands para la venta de diversos artículos mientras la familia disfrutaba de un lindo día con recreación y Kosser incluido. (Fuente: http://www.lanuevaradiosuarez.com.ar/)

El torneo de Kosser en pleno desarrollo. (Fuente http://www.lanuevaradiosuarez.com.ar/)
Participaron expertos jugadores. (Fuente: http://www.lanuevaradiosuarez.com.ar/ )
Un jugador en acción: Tirando un Kosser. (Fuente: http://www.lanuevaradiosuarez.com.ar/ )
Fotografía que muestra los Kosser en detalle. (Fuente: http://www.lanuevaradiosuarez.com.ar/ )

domingo, 2 de octubre de 2011

Por la simpleza de mi gente, de Sergio Denis (Héctor Hoffmann)


Letra de la canción Por la simpleza de mi gente, de Sergio Denis (Héctor Hoffmann), oriundo de Pueblo San José.

Podría hablar de la inmensidad de un amanecer,  
de la tristeza de un tren partiendo  
llevándose un amigo muy lejos, quién sabe adónde...  
del primer amor, una flor entre las manos  
esperando a la salida del colegio,  
un banco de la plaza y el cine los domingos,  
de todo un mundo de ilusiones  
que el mismo lugar transforma en realidad o en olvido.  

Y mi gente, me dio tantas cosas  
como ellos nunca sabrán,  
aprendí tanto de mi abuelo arando su tierra,  
de mi padre trabajando la madera,  
del amor de mi madre por nuestra casa...  
de vivir entre calles de tierra,  Letra de Por la simpleza de mi gente - Sergio Denis - Sitio de letras.com
de compartir la alegría de mis hermanos,  
de soñar en mil noches perdidas  
con futuros inciertos...  

Podría hablar de tantas cosas,  
del potrero y mi camiseta de fútbol,  
del día más feliz de mi infancia,  
cuando los camellos se comieron todo el pasto,  
se tomaron toda el agua,  
y el negro Baltazar nos dejó un mecano...  
Y mis pantalones largos,  
y la escuela secundaria,  
y los bailes de estudiantes,  
y mi primera guitarra,  
y salvador Gangone tocando su violín,  
y mi amor eterno por la profesora de matemáticas,  
y yo siempre buscando el camino,  
siempre buscando el camino.  

Porque soy el sueño que una vez  
soñaron los míos alcanzar...  
porque soy mi pueblo,  
con mi pueblo volveré,  
yo volveré...

Fotografía del recuerdo de las colonias

Enlace matrimonial de los esposos Serafina Gallinger y Horacio Cejas. Junto a ellos están Jorge, Estela Maris, Magdalena Stremel, Juan Carlos Almeida, María Alejandra Stremel y Carina Bauer

Fotografía del recuerdo de los pueblos alemanes

Año 1952: Hna. Severiana. Alumnos: Gabriela Cárdenas, Érika Maschaski, Marta Steimbach, “Coca” Popp, Rosa Detzel, Irma Duckardt, Pilar Heit, July Frank, Carlos Loos, Nelly Grünewald; Evangelina Martel, Lidia Steimbach, Norma Schell, Elisa Holsmaister, Ester Schwindt, Gabriela Pathauer, Carmen Schwindt, Mercedes Schiebelbein, “Nena” Glock, Jorgelina Minnig, Elena Reising; Agustina Fuhr, Victoria Becher, Apolonia Safenreiter, Berta Schell, Rosa Müller, Marcela Duckardt, Lidia Hartmann, Irma Ulrich, Amelia Dietrich y Norma Lang.

sábado, 1 de octubre de 2011

De los pueblos alemanes con humor: La visita del diablo


Según opinión de las personas honradas de la sociedad, Fritz tenía una virtud y dos defectos. La virtud: trabajaba como un condenado para mantener a una esposa que no sentía ningún remordimiento en malgastar el dinero que su marido ganaba en lujos superfluos e innecesarios. Los dos defectos: el primero, bebía hasta agarrarse tal peludo que perdía la conciencia de lo que hacía; segundo, ya en pedo, visitaba a la viuda Analisie para cabalgar sobre ella hacia un vertiginoso sueño que siempre llegaba muy de madrugada, cuando, exhausto, quedaba dormido abrazada a las carnes de la mujer.
Todo el pueblo lo sabía. Por eso a nadie le sorprendió cuando un sábado a la medianoche mientras Fritz bebía en el bar, uno de sus amigos le comentó:
-Una de estas noches el diablo te va a visitar en la casa de la viuda para compartir tu lujuria.
Fritz, borracho, lo observó detenidamente, agitó la cabeza, y con la lengua dura como un cartón, murmuró:
-¡Esos son cuentos de viejos!
Sonrió y continuó bebiendo.
Su amigo también sonrió. Codeó a su compañero y ambos se incorporaron.
-¿Se van?- preguntó Fritz.
-¡Sí!, es tarde -respondieron casi al unísono.
Salieron del bar. A unos doscientos metros tenían estacionado un Ford T. Joseph y August, así se llamaban los dos hombres, se subieron al vehículo para desaparecer en la oscuridad de la noche, dejando en el traqueteo del motor del Ford T que se alejaba, el balar de una oveja y el ladrido de un perro.
Fritz terminó de beber. Pagó la cuenta. Tambaleando, y en zigzag, caminó hacia la casa de la viuda. Marchaba con los ojos lujuriosos y el cuerpo ardiendo de deseo carnal. Ingresó en la casa y a la cama de la viuda sin ningún tipo de preámbulos, desvistiéndose en el trayecto, tropezando con sus propios zapatos, sus pantalones, su calzoncillo... Llegó al borde del lecho extenuado. Respiró hondo y, como pudo, se tiró encima de la mujer que lo esperada desnuda.
Comenzaron los jadeos, las risas, el trajinar del elástico de la cama... Mientras en la puerta del frente de la vivienda entraban dos sombras, Joseph y August. Arrastraban tres enormes bultos. Con sigilo se acercaron a la puerta de la habitación donde Fritz relinchaba como un potrillo brioso a punto de perder el aliento... Lentamente desataron los bultos y los hicieron ingresar a la pieza. Y fue como si de pronto se hubiese desencadenado el Apocalipsis. Los amigos de Fritz habían soltado dos carneros y un perro que, en la oscuridad, los perseguía destrozando la habitación. Los pobres carneros, en su afán de escapar del perro, se llevaban por delante todos los muebles, destrozando el ropero, mesas de luz, quebrando incluso una de las patas de la cama donde Fritz y la viuda, desnudos y perplejos, gritaban desesperados ante tamaño caos, sin entender ni ver lo que sucedía.
-¡Mi Dios! ¿Qué pasa?- gritó Fritz que, al intentar salir corriendo, fue embestido por uno de los carneros que le propinó tal topetazo con la cabeza que lo arrojó contra la pared.
Súbitamente estallaron los cristales de la ventana y los desorientados intrusos escaparon.

No evites recordar el pasado

No evites recordar el pasado. Permite que tus lágrimas broten y te liberen de la angustia que te oprime el pecho y mata tus sueños. No dejes que el ayer seque el jardín de tu alma.