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jueves, 24 de febrero de 2011

¡Nuestra identidad!

Bajaron del barco. Viajaron en tren. Llegaron a Sauce Corto. Levantaron sus casas de adobe. Sencillas y humildes. Ladrillo sobre ladrillo. Esfuerzo sobre esfuerzo. Araron la tierra. La sembraron. Cosecharon. Y la volvieron a arar, sembrar y cosechar. Hicieron todo eso y mucho más. Lo hicieron sin conocer una sola palabra de español. Hablaban, cantaban y rezaban en alemán. Y la nueva patria y Dios los entendieron y comprendieron. La Argentina los cobijó dándoles la oportunidad de un destino de prosperidad y Dios los protegió llenándoles las almas de gracia y las manos de abundancia.
Con el transcurso de los meses nacieron los hijos. Con los hijos surgió un hogar. Con el hogar una comunidad. Con la comunidad una colonia. Y con la colonia una iglesia, una escuela, almacenes de ramos generales…
Y llegaron más familias. Y la colonia creció. Se levantaron casas de ladrillo, grandes, hermosas, con jardines. Se embriagaron de lujo. Nació el deseo de tener dinero. De poseer cosas materiales. Floreció el ansia de poder. Se formaron clases sociales. Ricos muy ricos y pobres muy pobres. Unos pocos pudieron estudiar. Muchos tuvieron que comenzar a trabajar desde niños. Se acrecentó la desigualdad. Se perdieron tradiciones, costumbres… Se olvidó el origen. Empezó a desaparecer el idioma. La identidad tambaleó.
Hasta que un día unos pocos comprendieron lo que estaba sucediendo: las raíces culturales morían. Había que hacer algo. Y esos pocos hicieron. Y todavía están haciendo. “Hay que conservar lo que aún tenemos y rescatar lo que ya perdimos”, decidieron. Eran pocos, es cierto. Pero su trabajo está dando frutos. La identidad se está recuperando. Están volviendo a ser lo que nunca debieron dejar de ser: alemanes del Volga. Descendientes de inmigrantes de alemanes de una aldea del Volga, con sus costumbres, tradiciones, cultura e historia. En suma: ¡con su identidad! ¡Nuestra identidad!

8 comentarios:

  1. Un blog muy interesante, te felicito por la divulgación que haces de los alemanes del Volga. Te escribo desde España y te aseguro que al menos aquí es un tema del que nadie nunca ha oído hablar, es una suerte que personas como tú rescaten del olvido a estas personas en un medio como Internet que no tiene fronteras.

    Un saludo

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  2. Muchas gracias por visitar mi blog y por tus palabras, eres muy gentil. Me alegra profundamente que mi trabajo sirva para dar a conocer la historia de mis ancestros, ese es el objetivo que persigo con este blog.
    Nuevamente, muchas gracias por tu visita y por participar. De corazón. Un abrazo.

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  3. Que real que es esto!!!!somos pocos pero cada vez somos mas...

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  4. Las raíces, la cultura, la tradición, no mueren, porque las llevamos en el alma, los jóvenes, aún los más rebeldes, escuchan anécdotas, historias de nuestros antepasados, de sus abuelos, porque eso les transfiere identidad, sentido de pertenencia...valores esenciales de todo ser humano, todos queremos saber qué pasó 100 años antes de que naciéramos, de dónde venimos, por qué estamos donde estamos, todos valoramos objetos, recuerdos, historias de quienes no conocimos pero que sabemos somos un poquito de ellos, nos sentimos identificados mirando una foto, descubriendo algún parecido físico...definitivamente, las raíces no mueren...

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  5. sabes si en Chile hay descendientes de Alemanes del Volga?

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  6. Sí, en Chile hay descendientes de alemanes del Volga!!!

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  7. Muy linda historia. Lastima que a muchos jóvenes alemanes del Volga no les interesa mantener la identidad, gran parte de la culpa es debido a las políticas que de asimilación forzada a la que fuimos obligado después de la segunda guerra.

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  8. las personitas lindas de la foto son mis abuelos!! mi abuelo bohn mi abuelita andes que recuerdo!!! gracias

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