
Es lo que pudieron disfrutar todas las personas que el sábado por la tarde llegaron hasta el Club Germano en Pueblo San José, donde la Asociación Wolgadeutsche preparó la escenificación de un casamiento típico alemán, tal como se hacía hace más de 100 años atrás.
Por supuesto que la llegada al salón fue en carro y con los músicos, que iban a buscar a la novia a su casa para acompañarla en el camino hacia la Iglesia.
En aquellos tiempos no había invitación por tarjeta. Esa tarea le correspondía a una persona que la familia designaba, que recorría los

Como ya se ha dicho, la novia era acompañada al Altar por los músicos y la gente invitada que salía de las casas y se sumaba a una alegre procesión hacia la Iglesia. Previamente muchas de las familias habían participado en la preparación del salón o de la carpa donde se iba a hacer la fiesta, no solamente con sus manos sino aportando también elementos como manteles, sillas, vajilla y por supuesto la elaboración de la

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