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sábado, 17 de diciembre de 2011

Padre Daniel Melchior: 61 años de Sacerdote, 86 de edad


61 años de Sacerdote, 86 de edad y con espíritu para seguir en la tarea pastoral. Un ejemplo vocacional.

En el mes de marzo regresó a Coronel Suárez este “pastor de almas”, quien desde hace 61 años lleva adelante el mensaje de Jesús a quien quiera escucharlo.
Viene de permanecer tres años en la localidad de Huanguelen, donde desarrolló una tarea de reverdecimiento de la fe católica, activando no solamente la Parroquia sino también las Capillas de los barrios, ofició misa todos los días de la semana y puso en marcha algunos movimientos religiosos que hace años no estaban en funcionamiento.
Pero el Padre Diego Kessler lo invitó a nuestra ciudad para ser Capellán de la Capilla del Hospital, tarea que finalmente aceptó porque “quiero mucho a la gente de Coronel Suárez”, según expresó ante los micrófonos de La Nueva Radio Suárez.
Con la bonhomía de siempre, algunas canas más, pero la energía de siempre, el Padre Daniel recibe a quien quiera visitarlo en la Capilla del Hospital, recorre cada día los enfermos que están internados en el Hospital y también visita a los abuelos del Hogar de Ancianos.
Hace unos días atrás volvió a tener un suceso de un pico de presión que, según le explicó el cardiólogo, está relacionado con las preocupaciones que vuelven a su mente al momento en que está en el solaz de la casa que ocupa, descansando. 
Al requerirle qué cuestiones le preocupan para hacerle subir la presión hasta 17, no oculta el dolor que siente por la situación en la que está la sociedad, donde falta la fe, hay demasiado materialismo, hogares desarmados y chicos que se crían solos, faltándole la compañía de alguno de sus padres. 
En sus 86 años de vida ha visto un cambio sustancial en la sociedad, por eso sus oraciones son cada vez más fuertes, pidiendo ayuda a Dios para que se produzca un cambio hacia la fe.
El sábado, en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, tendrá lugar la misa en acción de gracias por estos 61 años de Sacerdote de un Cura amable, bueno, convencido de su acción pastoral, que siempre está dispuesto a escuchar, a dar un buen consejo y de llevar la palabra de Dios a quien quiera escucharla.