T

T

lunes, 26 de marzo de 2012

Tienes una sola vida. Ámala. Cuídala. Vívela. Y...


Tienes una sola vida. Ámala. Cuídala. Vívela lo mejor que te sea posible. No la destruyas con remordimientos ni reproches ni sueños que ya no puedes realizar. El pasado ya no existe y el futuro no sabes si vendrá. Lo único real, concreto y tangible es este presente. Por lo tanto siente cada cosa que hagas, disfruta de cada acto que lleves a cabo, y haz solamente lo que amas para que mañana no haya motivo de remordimientos ni reproches.  Toma tus propias decisiones; no te dejes influir por nadie para no tener que endilgarle la culpa de tus errores a persona alguna.
No temas. Porque ni quien te ama; ni quien te odia; ni quien te critica; es capaz de torcer tu destino una vez que has propuesto una meta.  Nadie te doblegará, a menos que tú se lo permitas. Sólo tú y nadie más que, decides cómo vivir tu vida.