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viernes, 14 de septiembre de 2012

No se logran objetivos sin esfuerzo

Por Josefina Lindner

Difícil es para aquel que no lucha mediante fracasos. Difícil es seguir sin pensar que el fracaso te convierte en alguien fuerte que sigue luchando, sin importar cuántas veces hayas tropezado.
Difícil es para aquel que se rinde sin haber luchado, sin haberse quemado una pestaña para lograr lo que deseaba. Difícil es para aquel que no lucha, acurrucado en un sillón esperando que la vida lo pase a buscar, cuando no depende de que te busquen, sino de ser buscada por uno mismo, sin sentarse a esperar todo en mano, salir, rebuscártelas sin temerle a lo inesperado.
Difícil es para el que piensa, fácil es para el que actúa por sí mismo, sin depender de un sillón, de un día soleado, sin depender del tiempo que sólo resta minutos, fácil es para aquel que lucha, por más lejos que se encuentren sus sueños, fácil es para aquel que lucha, por más solo en el mundo que se encuentre.
Difícil es para aquel que se rinde en tan sólo un segundo, sin esperar el milagro. Difícil es para el que dice NO sin tener una certeza de que es así, fácil es para el que le dice SI a la vida sin importar lo equivocado que esté. 
Fácil es para el que avanza, por más obstáculos que la vida le haya puesto en el camino, fácil es para el que arriesga sin pensar en las consecuencias, fácil es para el que enfrenta sus temores sin pensar en lo que temía.
Fácil es para el que lucha, pierde la batalla pero sigue con la frente en alto ganando en su interior. Fácil es para aquel que sigue su camino esperando en él un nuevo día donde la fe no se apartará.
Difícil es para aquel que no intenta, por miedo a perder, fácil es para el que deja sus miedos atrás para intentarlo.
Difícil es para aquel que por medio a una pérdida irreparable aparta a Dios de su camino como medio de castigo. Fácil es para aquel que por más doloroso que haya sido la perdida se aferra aún más a Dios sabiendo que le dará fuerzas para seguir con los mejores recuerdos en su interior.
Muchas personas piensan que la vida es un camino de dificultades, un camino DIFÍCIL de transitar, esas personas son las que no arriesgan por miedo a perder, personas donde gana el deseo de dejar todo sin luchar por lo que más han deseado, personas donde la fe es lo primero que pierden.
Pero hay otro tipos de personas, personas que siguen por más dificultoso que sea, que arriesgan por más duras que sean las consecuencias, personas que piensan que el camino es FACIL, si se recorre con amor y con la confianza de que un tropezón no es caída y que es algo valioso que te hace ser una persona fuerte para seguir y para quienes la fe es lo último que pierden.
No se logran objetivos sin esfuerzo, sin haber tropezado. Todo se logra con fe y con la certeza de que todo marchará bien.