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lunes, 24 de septiembre de 2012

Silvestre Fischer: un maestro que dejó una profunda historia personal en los pueblos alemanes

Silvestre Fischer estableció su domicilio en la calle Santa Fe, frente al lugar donde con el correr de los lustros se construyó la Escuela Parroquial Santa María. Allí edificó una suntuosa casa, en la que residió bajo un aura de prestigio social y económico, dada su formación académica. Durante la mayor parte de su existencia se desenvolvió como maestro de enseñanza privada, impartiendo clases en su domicilio.
Según crónicas orales se puede establecer con precisión que era un “excelente maestro que conocía su profesión y de cuyas aulas particulares salieron muy buenos alumnos”. Su lema de enseñanza, acorde a la época, era un axioma alemán muy popular por aquellos años: “la letra con sangre entra”. Por lo que es fácil de concluir al escuchar testimonios que su método de instrucción era muy severo como así también su carácter, no solamente con sus alumnos sino con su familia y los demás miembros de la sociedad que, sin embargo, lo respetaban y admiraban por sus conocimientos académicos y su severidad moral y ética.
Casado con María Eckermann tuvo varios hijos: Emilia, Jorgelina, Regina, María, Ana, Clementina, Josefina, Beatriz, Bárbara (Hna. religiosa), Silvestre (sacerdote), Juan, Gaspar y Jorge.
Con los años se dedicó al comercio instalando una frutería que no solamente abarcó el amplio salón que poseía la casa sino que los cajones de frutas se exhibían en la calle, al frente del domicilio. Estando a cargo de su vigilancia, para que los traviesos niños de la comunidad no sustrajeran ninguna fruta, el pequeño Juan que, a su vez, era el encargado de realizar venta domiciliaria en carro.
Silvestre Fischer, más conocido como der schpelehrer (el maestro rengo, por una discapacidad que poseía en una de sus piernas) falleció el 20 de noviembre de 1949, dejando en la memoria una imperecedera imagen de respetado y honorable maestro; y su esposa, murió el 26 de enero de 1975.
Ambos están sepultados en el cementerio de Pueblo Santa María.

Dato adicional: La prestigiosa escritora Graciela Schmidt Robilotta, autora del libro “Ofrenda”, es descendiente del recordado maestro Silvestre Fischer.