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jueves, 13 de diciembre de 2012

Entre rosas y espinas

Por Alfonso Jerez
Entre rosas y espinas
se resbala la vida,
construyendo caminos
de encontrados momentos;
espinas que profanan
la adolorida carne,
y rosas que embellecen
dulces horas de calma.
¡Puede más una rosa
que cien duras espinas!
Un capullo de ellas
bien vale mil espadas;
la dicha que se logra
por sobre los escollos,
es feliz horizonte
de una vida lograda.
Por eso no te duelan
las espinas clavadas,
aunque lleguen a tu piel
y trastoquen tu calma,
si al final de la senda,
hay una aurora blanca,
con una rosa roja
asilada en tu alma. 

2 comentarios:

  1. ¡Bellísima poesía Julio! Sí, del dolor nacen rosas... qué placer que me dan estas lecturas...

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