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sábado, 12 de abril de 2014

Historia de vida de Florentino Schwab


“Si pudiera casarme otra vez con Anita lo haría”. Un hombre encantador que también recibe este sábado una distinción en el aniversario de Pueblo San José.

Florentino Schwab nació en Pueblo Santa Trinidad pero hace muchos años que vive en San José. Desde que se casó con Anita Schmidt y la madre de su mujer los invitó a vivir en su casa para acompañarla.
Entonces la pareja tenía 24 años cada uno, eran jóvenes pero ya llevaban varios años trabajando: Florentino en el campo, primero con su padre, luego, a los 20 años, cuando su padre le tomó confianza y vio que se había puesto los pantalones largos, como chacarero, trabajando con él a porcentaje en la siembra. Anita, por su parte, era para entonces una modista reconocida y respetada en Pueblo San José que cosía para toda la Colonia y más también.
Tuvieron tres hijas: Zulema, Nora y Elba. Que le dieron 6 nietos, a quienes “Tino” Schwab los nombra como “personas de bien, trabajadores, estudiosos y dedicados a lo suyo, que no toman ni fuman”, apunta el abuelo, lo que dice lo pone muy contento.
Se emociona mucho al enumerar que hace 14 años que falleció su esposa y con convicción en la despedida dice que “si pudiera casarme otra vez con Anita lo haría”.
Cada mañana Florentino se levanta muy temprano, a las 5 de la mañana, y luego de desayunar café con leche se sube a su camioneta y se dirige al campo.
A pesar que tiene desde hace 5 años un empleado de confianza, no abandona las recorridas a caballo por todo el establecimiento, controlando la hacienda, contándola y mirando todos los tramos de alambrado para comprobar que estén en condiciones. 
La única concesión que se ha permitido con los años es, en este último tiempo, quedarse en su casa a la tarde. A la noche lee diarios, revistas y libros para mantenerse informado.
Recuerda cuando la familia de su mujer fue a la casa familiar a decirle que le regalaban la vivienda por haber cuidado de la mamá de su esposa durante tanto tiempo: “de ninguna manera” dijo entonces Anita; “Florentino la va a pagar a la casa porque venimos ahorrando”. 
Así lo hicieron, compraron la antigua y bella casa en la que transitó y sigue transcurriendo toda la vida de esta familia. Y aunque el lugar quede grande ahora, allí está toda la historia construida entre los días y guarda la calidez de una vida juntas construida con mucho amor.
Florentino Schwab, vecino de San José, distinguido en el aniversario 127º de su fundación.

2 comentarios:

  1. Muy orgullosa de llevar ese apellido x parte de mi madre.....

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    1. Muchas gracias por visitar el blog y leer y comentar!!!

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