T

T

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Los oficios emblemáticos de los alemanes del Volga


Los colonos alemanes del Volga ejercieron una variedad de oficios que los identifican en el libro de historia que reconstruye la inmigración de distintas nacionalidades que hicieron grande a la República Argentina. Actividades que desarrollaron en talleres artesanales desplegando una amplia gama de habilidades y conocimientos técnicos para inventar y fabricar utensilios y enseres necesarios tanto para el desenvolvimiento normal de las tareas de los habitantes de las localidades como las inherentes al campo. Algunas de estas fueron: la herrería, carpintería, talabartería y la zapatería.

El Herrero

Ejercía este oficio una persona generalmente robusta, con brazos musculosos, manos grandes y fuertes. Trabajaba en un ambiente reducido, con paredes de adobe, techos de chapa, con amplias puertas y ventanas sin postigos, donde tenía instalado el taller.
En invierno, aún de madrugada, en la fragua chisporroteaban los carbones encendidos donde se calentaban los hierros que luego se forjaban sobre el yunque.
La mayor actividad la cumplía durante los meses en que los colonos roturaban la tierra y la desmenuzaban para la siembra.
El herrero fabricaba desde una simple argolla para lazos y otro uso, bocados de frenos, herraduras, bisagras, cerrojos, enrejados, enllantadas en ruedas, herrajes en los primeros carros hasta el más complicado implemento –como arados, rastras, etc.- para desarrollar las actividades rurales.

 El Carpintero

Cuando se fundaron las colonias, al carpintero le sobraban conocimientos, pero le faltaban herramientas y materiales para satisfacer las urgentes necesidades en aberturas y muebles que demandaban las nuevas poblaciones. Con materiales que pudo adquirir y otros que aportaron los interesados, procuró, sin embargo, conformar las necesidades más apremiantes.
Posteriormente, al progresar las colonias, y al contar ya con materiales, nuevas herramientas y pinturas, mejoró su taller y comenzó a fabricar muebles de modelos y diseños propios. Creaba además de muebles para cocina, comedor y dormitorios, mesas, bancos, sillas, camas, baúles, roperos; grandes puertas y ventanas con maderas de cedro y marcos de lapacho; y colocaba pisos y cielorrasos de madera pinotea importada.

El talabartero

Ejercía su profesión en un modesto taller, generalmente instalado en un ambiente de su vivienda, rodeado de cueros y herramientas, tales como un filoso cuchillo, un par de leznas, un martillo, una tenaza, un sacabocado, y algunos otros implementos creados por su ingenio para solucionar inconvenientes que surgían de las circunstancias y los pedidos de los clientes.
Fabricaba las llamadas "pecheras rusas", retrancas, tiros, cabezales, bozales, riendas, bastos, cinchas, maneas, etc.

El zapatero

La historia del zapatero transcurrió por diferentes etapas. En sus inicios, trabajó en su humilde vivienda, con herramientas manuales y materiales indispensables para reparaciones de calzado y la fabricación manual de botas, borceguíes y otros calzados rústicos que se utilizaban en las labores de campo. Luego, conjuntamente con el desarrollo de la localidad donde residía, fue progresando, logró instalar una máquina para coser cueros y mejor la calidad de sus trabajos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario