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sábado, 31 de enero de 2015

¿Quiénes son los alemanes del Volga?

Por Profesora Mariana Jacob
1618 -1648 / 1756 – 1763: El comienzo de la gesta emigratoria a la zona del río Volga se remonta a la segunda mitad del siglo XVIII, en una Europa conflictuada por las rivalidades de las casas reinantes, las profundas desavenencias religiosas y económicas. Las guerras habían diezmado la voluntad de los pueblos germanos y la halagüeña invitación por parte de Catalina II “La Grande”(de Rusia) hizo decidir a muchos europeos occidentales a abandonar sus tierras y emigrar al bajo Volga.

1762 – 1763
Fue en esa época, cuando apareció la talentosa y visionaria emperatriz, Catalina II de Rusia, con un claro concepto de sus deberes de gobernante y de estadista, en un Imperio con grandes extensiones semipobladas y con fértiles tierras sin cultivar; apenas en el trono, produjo con fecha 4 de diciembre de 1762 un primer Manifiesto, llamando a los colonos europeos a poblar las estepas rusas.
Ante la intensidad de la corriente migratoria hacia Hungría, los gobiernos estatales alemanes lanzaron una orden de prohibición en tal sentido, la cual coincidió con el "segundo Manifiesto" de Catalina, fechado el 22 de julio de 1763, que obtuvo un gran éxito; este Edicto de invitación es más amplio y preciso que el primero y estaba dirigido, en especial a los colonos alemanes.

1763 – 1767
El manifiesto de Catalina II fue respondido por polacos, holandeses, suecos, suizos, franceses y alemanes, estos últimos constituyeron el núcleo fundamental, el 80 % de las 30.000 personas que se dirigieron en ese primer contingente rumbo a Rusia.
Los caminos a través de la inmensidad de Rusia, quedaron marcados con los despojos de los engañados alemanes, que buscaban y añoraban crear un nuevo estilo de vida signado por la paz, el trabajo y el progreso; pero el lugar llamado Oraniembaum (hoy Lomosovo) debe ocupar más aún nuestra atención: allí la Corona Imperial Rusa hizo saber a los inmigrantes que, a diferencia de lo prometido en el Edicto o Manifiesto de 1763, el cual aseguraba plena libertad para elegir la profesión u oficio deseable en todo el territorio ruso y "que todos podían aplicar sus conocimientos y especialidades, tanto un oficial de ejército como un herrero, un agricultor, un comerciante, un deshollinador".... Mas, una vez impedidos de retroceder, se les hizo saber, en forma amable, y persuasivamente que todos, sin excepción, debían dedicarse a la colonización de las zonas del bajo Volga como agricultores.Oranienbaum fue el primer desengaño, aunque faltaba otro peor; a todos les fue tomado en dicho lugar un juramento de fidelidad a Su Majestad Imperial, cumpliéndose la ceremonia en las iglesias y en ayunas. De inmediato, todos los contingentes organizados, al mando de un oficial de la Corona, salieron hacia sus destinos, en la estepa inmensa del bajo Volga.
Se crearon 104 aldeas o colonias madres en la zona cercana a la rivera del río Volga. En el lado alto de la Bergseite (lado derecho del Volga) se establecieron inicialmente los colonizadores, en núcleos no mayores de mil familias, sobre los campos extendidos en un perímetro circular de 70 km; cada grupo, convenientemente delimitado, se consideraba como un distrito de colonización, dirigiéndose su administración desde las ciudades cabeceras de Saratov y Samara. Por ello, la parte occidental del Volga (Bergseite) fue la más antigua, ubicada a unos 40 kilómetros de Saratov, siendo Dobrinka, fundada el 29 de junio de 1764 —de confesión evangélica—, la primera radicación de alemanes en Rusia. La zona este del Volga (Wiesenseite) estaba ocupado por Quirquizios, Calmucos y Tártaros mongólicos, quienes se consideraban dueños de la zona; por lo tanto al establecer las colonias en la parte oeste del río, se estaba construyendo una muralla viva, un bloqueo humano contra esos invasores.

1767-1877
Durante los primeros 50 años de su permanencia en territorio ruso, los alemanes del Volga sufrieron diferentes ataques por parte de los pueblos nómadas. Los más crueles fueron Quirquizios y Bashkirios quienes secuestraban, violaban y comercializaban a chicos y mujeres en Manchuria, China. Además de esos vejámenes, asaltaban, incendiaban las viviendas y cosechas. Los Calmucos eran más inclinados al robo. Esta situación generó que los alemanes del Volga hicieran de sus casas verdaderas fortalezas, caracterizándose que los frentes de las viviendas no tenían puertas, solo ventanas para facilitar su defensa.

Para los rusos el concepto de "tiempos eternos" se limitaba a solo 100 años, por ende en el año 1863 el zar Alejandro I deroga los privilegios otorgados en el segundo edicto de Catalina II. Los principales puntos que motivaron la salida del Volga fueron:-la reducción de campos, propiedad de cada hombre-la posible imposición de practicar la religión ortodoxa oficial de Rusia, tal como ya había sucedido con católicos y protestantes de las costas del Mar Báltico-la eliminación de la administración independiente de cada aldea-la implementación del cobro de impuestos a los alemanes, por parte del gobierno-la obligación de cumplir el servicio militar-los años de sequía y falta de cosechas en la década del 70 del siglo XIX-el mantenimiento y traspaso de las escuelas parroquiales al gobierno y la imposición del aprendizaje del idioma ruso.Si bien esta triste realidad fue decepcionante para colonos y agricultores de clase baja y media, no ha sido tan grave para profesores, ingenieros, comerciantes, médicos, y otros alemanes de clase alta aristocrática, los cuales no emigraron del Volga.

La zona donde se instalaron era de suelos sumamente fértiles, tierras vírgenes lo que beneficio a los alemanes del Volga con abundantes cosechas. El trigo fue el cultivo dominante en las colonias de alemanes del Volga. Las aldeas se formaron cada una representando un pueblo o una colonia rural de Alemania, situación que ayudó a hacer menos doloroso el desarraigo. Sus profundas convicciones religiosas ayudaron a superar las serias dificultades y el horror a los que estuvieron expuestos los primeros 50 años. Duante todo este período se llegaron a constituir 107 aldeas madres (mutterkolonien) y las aldeas hijas o derivadas de aquellas (tochterkolonien).
En 1872 en la colonia de Balser (calvinista), en la Bergseite, se nombró una comisión de tres personas para viajar a EE.UU., en carácter de exploradores. Allí toman contacto con un señor que les informó que Brasil, en Sud América, tenía también interés en captar corrientes migratorias europeas para poblar su extenso territorio.
Se designó una comisión de adelantados, que realizaron un viaje de reconocimiento a la Argentina. Llegaron a Buenos Aires en Agosto de 1877. Paralelamente el presidente Avellaneda había creado una "oficina de colonización" y el "comisario general de Inmigración", presentaba un convenio entre aquellos y el gobierno. Los conceptos que movieron la política colonizadora del presidente Nicolás Avellaneda están sin duda en la ley 817 del 19 de octubre de 1876, denominada de "Inmigración y de Colonización". Guiado por la política que trasciende de la citada Ley, se esforzó por captar la corriente de emigrantes de las colonias del Volga.
En 1876 llegaron a Norteamerica las primeras 1600 personas, de una emigración de las colonias alemanas en Rusia, que siguio registrando movimiento en años posteriores.

1877 – 1914
El primer grupo de inmigrantes llego al Brasil presumiblemente en marzo de 1877, contando apenas 27 personas que se asentaron en Guarauna y continuaron llegando hasta los comienzos de la primera guerra mundial. Preferían Brasil ya que allí se habían asentado inmigrantes desde Alemania en los años 1824 y 1825.
Enterados de la aprobación del proyecto de Avellaneda, la comisión de los alemanes del Volga, volvió al Brasil. Allí ya esperaban ocho familias y tres hombres jóvenes. Este grupo llegó a Buenos Aires el 24 de diciembre de 1877 y de inmediato se lo envió por tren hasta Azul. Aparentemente esta era la región que habían preferido, de entre las que les fueron ofrecidas. Una vez allí recorrieron en carros tirados por bueyes, 35 kilómetros hasta el arroyo Hinojo, donde llegaron el 5 de enero de 1878, fundando de esta forma, lo que la colectividad considera su "colonia Madre", Hinojo, en las afueras de Olavarría. En el momento en que esta fundación tuvo lugar, hacía su arribo el conjunto de familias llegadas directamente desde el Volga, que fueron orientadas hacia Entre Ríos.
Por un decreto del 29 de enero de 1878, el Poder Ejecutivo Nacional decidió la creación de Colonia General Alvear, en el Departamento de Diamante, provincia de Entre Ríos. A tal efecto, fue dictada el 4 de febrero de 1878 una ley de expropiación por la que se afectaban 20.000 hectáreas para el asentamiento de los nuevos colonos. En día que no ha sido posible precisar, marcharon en dos navios Paraná arriba. Un barco llegó a Diamante en los primeros días de enero de 1878. Otro se desvió hacia Santa Fe. Más tarde muchos de éstos, vendrían a Entre Ríos. Fundaron al oriente del arroyo Pelado, en el Departamento Diamante, la Colonia "Santafesina". Las cifras no coinciden, pero si nos guiamos por el informe del Comisionado Nacional, Samuel Navarro, habrían sido unas 865 personas.
El campo de la futura Colonia Alvear, quedó así delimitado: Al Oeste el río Paraná; al Este una línea recta desde el arroyo Pelado; al Sur el arroyo Otoño, al Norte afluente del arroyo Salto; al Sur el arroyo Ensenada y al Norte el arroyo Salto. Todo en el Distrito Palmar del Departamento Diamante. Se fundaron a partir de entonces las siguientes aldeas: Vizcacheras, hoy Valle María (de origen Marienthal), esta población fue fundada el 21 de julio de 1878; Aldea Campo María (Marienfeld), hoy aldea Spatzenkutter,en los despuntes del arroyo Araña; Aldea "Bergseite Hehler", hoy aldea Salto; aldea "La Araña", hoy San Francisco sobre el arroyo Araña, Palmar o Peinero (1878); aldea Protestante sobre el arroyo Perdices, y aldea brasilera, en campo expropiado a Balujera.
Debido al crecimiento en las colonias instaladas en la Argentina y a la continua llegada de alemanes desde Rusia, se fundaron otras colonias que se sumaron a las primeras, las colonias son: En Buenos Aires: Colonia Nievas, Colonia San Miguel, Colonia 3 hoy pueblo Santa Maria, Colonia 2 hoy San Jose, Colonia 1 hoy Santa Trinidad, todo en cercania de Coronel Suarez. En el sur de Bahia Blanca se instalaron en Colonia Colorada Chica, Darregueiras, Villa Iris y 17 de Agosto.En La Pampa se fundaron nuevas colonias, Winifreda, Santa María y Santa Teresa, Guatraché, San Martin y Alpachiri estas tres últimas evangelicas En Entre Rios: Aldea San José (a 1Km de la estacion de ferrocarril Crespo), Aldea María Luisa, Santa María, San Rafael, Santa Rosa, Eigenfeld, San Juan , San Miguel y Santa Anita, San Antonio y Santa Celia, Colonia San Isidro. Los evangélicos procedentes de la Aldea "Protestante" de la Colonia Gral. Alvear fundaron: Colonia Mereou, Colonia Centenario(cerca de Viale), Colonia La Llave, Esperanza(cerca de Lucas Gonzales) y la Aldea Jacobi. En la zona del este de Entre Rios se fundó la actual ciudad de Urdinarrin (1879). En El Chaco se instalaron Presidencia Roque Saenz Peña, Charata, General Pinedo y Juan Jose Castelli.
Canadá también se interesó por los alemanes procedentes de Rusia. A ese país llegaron, principalmente, de la zona de Ucrania, y pertenecían a grupos que profesaban la religión menonita. A este país también llegaron contingentes menores del Mar Negro y del Volga. Grupos católicos que habían elegido primeramente EE.UU. como punto principal de su traslado, llegaron a Canadá a partir de 1890, como consecuencia que las primeras condiciones favorables que beneficiaron a los primeros grupos estaban desapareciendo y las tierras, por ejemplo, se ofrecían a valores excesivamente altas.

1914 - hasta la actualidad...
Para interpretar la importancia de esta inmigración en el contexto nacional, podemos decir que en la provincia de Buenos Aires, la Colonia Madre de Hinojo se extendió; en 1878 se fundó Nievas; en 1881, San Miguel e invadieron el sur bonaerense y La Pampa; desde allí llegaron al Chaco y también a Córdoba. Otros se afincaron aún más al sur, en la zona del Valle del Río Negro y Neuquen; en La Pampa la llegada de los alemanes del Volga puede identificarse fácilmente como desprendimiento de ambos focos originales: los católicos del sur de Buenos Aires y los evangélicos procedentes de Entre Ríos. Los primeros se establecieron en Santa María y Santa Teresa y los segundos en Guatraché, San Martín y Alpachiri. Alemanes del Volga hicieron crecer a Coronel Suárez, en Buenos Aires, a Colonia Winifreda, en La Pampa, a Presidencia Roque Sáenz Peña, en el Chaco. De acuerdo a los más ajustados cálculos realizados, se puede afirmar que cerca de un millón y medio de descendientes de los alemanes del Volga se distribuyen así en el país: 300.000 en Entre Ríos 350.000 en el Sur de la Pcia. de Bs. As. y La Pampa 300.000 en el Gran Bs. As. y zonas vecinas 300.000 en el resto del país (Chaco, Misiones, Formosa, Río Negro, etc.)
En la actualidad para que la historia de este pueblo se mantenga viva, depende de todos nosotros, de sus descendientes. Hay mucho por conocer y todavía queda mucho por contar!!!

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