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domingo, 23 de agosto de 2015

Un recorrido por las colonias de Alemanes del Volga en Coronel Suárez, Buenos Aires

Por Johann Sparragus

Pueblo Santa Trinidad. 
Las calles de las tres colonias 
están organizadas de la misma 
manera que lo estaban en las
 aldeas de las cuales procedían 
en Rusia, es decir con calles 
de una sola salida, que resultaba 
aparentemente mejor para 
la organización de las tareas de
 un pueblo que aún se estaba armando.
Los Alemanes del Volga llegaron a la Argentina por un decreto del entonces presidente Nicolás Avellaneda, y se establecieron en Buenos Aires ya en el año 1878. Más tarde harían lo mismo en otras provincias fundando varias docenas de pueblos. Tres de ellos en el partido de Coronel Suárez, una ciudad del centro de la provincia de Buenos Aires, distante a 560 kilómetros de la Capital Federal, un lugar próspero que ha logrado destacarse  por la calidad de sus caballos polo, ganándose el mote de "Capital Mundial del Polo". Cuenta con unos 45.000 habitantes, y muy cercanas a la ciudad existen estas tres colonias de alemanes del Volga que guardan un gran patrimonio social e histórico.

Me había acercado hasta aquí con el fin de conocer estas colonias, y de ser posible, aprender algo de sus gentes. Hay más de 2.500.000 de descendientes de Alemanes del Volga en la Argentina, pero en pocos lados han mantenido sus costumbres como en las Colonias Alemanas de Coronel Suárez.
Tomando por Avda. San Martín, siempre rumbo al sur, se llega a Santa Trinidad, la primera de estas colonias en ser fundada, y la más cercana al ejido urbano de Coronel Suárez.
A Santa Trinidad se la conoce con el nombre de Colonia Uno, o Hildmann. Fue fundada en 1887 al igual que sus colonias hermanas.
Fue la que menos hectáreas recibió. Unas 500 que debían ser repartidas entre los colonos, que a base de  esfuerzo y con grandes conocimientos agrícolas, comenzaron a trabajar exitosamente las tierras. Según cuentan en el Museo de los alemanes del Volga, fueron los primeros en producir trigo (una variedad rusa) y quienes trajeron la primera maquinaria que ingreso al país, y que luego alquilaban a porcentaje en los campos vecinos.
Cada comunidad es bastante independiente de Coronel Suárez, y tienen su propia escuela, su iglesia, el club para los jóvenes (en este caso es el Club Social y Deportivo San Martín) en donde suceden los casamientos, el cementerio, y los pequeños comercios en donde se aprecia, por ejemplo, las costumbres culinarias de esta gente llegada de Rusia.
Tienen su lugar de recreación, el Parque Héroes de Malvinas distante a 1.5 kilómetros del casco urbano. Los eventos del pueblo suceden en un anfiteatro dedicado a uno de los pobladores más conocidos.
Las calles de Santa Trinidad están organizadas de la misma manera que lo estaban en las colonias de las cuales procedían en Rusia, es decir con calles de una sola salida, que resultaba aparentemente mejor para la organización de las tareas de un pueblo que aún se estaba armando.
En las tres colonias hay una avenida principal de unas 10 cuadras de largo que chocan con la última línea edilicia, en donde vivían los más ricos. Esto marca el lugar hasta donde se podía desarrollar el pueblo, ya que al llegar a un cierto número de habitantes, y tal como sucedía en el Volga, tenían que buscar otras tierras y formar nuevas colonias.
En estas avenidas suceden las actividades sociales y culturales más importantes de las colonias, y a diferencia de la mayoría de los pueblos de Argentina, no sucede en los alrededores de una gran plaza.
Las manzanas que vamos cruzando son rectangulares y no cuadradas. Los nombres de las calles están identificadas en español y en alemán (Steine Gasse, Ullman Gasse, Strudel Gasse, etc).
Un detalle característico de las casas es el uso de cenefas de madera en sus galerías, que tienen la peculiaridad de tener un diseño diferente para cada una de las familias de origen.
Las casas muestran diferentes niveles de calidad, de ladrillo en su mayoría. Son amplias y siempre se accede a ellas por un patio delantero, luego de sortear las citadas galerías. El espacio es privado y no suele ser visitado por gente ajena a la familia.
Continuando hacia el sur por la  misma Avda. Alemanes del Volga,  que comunica a las tres comunidades, y sólo dos kilómetros más adelante, se llega a San José, el siguiente pueblo.
San José, también conocida como Colonia 2, o Dehler, (como la llaman los colonos), es el más grande e importante de los tres Pueblos Alemanes de Coronel Suárez.
Sus habitantes originales, unas 15 familias, provienen de las aldeas de Dehler y Vollmar, y fue la colonia que mas hectáreas recibió (unas 25.000).
Los 53 metros de altura de las torres de la Parroquia San José Obrero de 1927 se ven a buena distancia, especialmente desde el área rural a espaldas de la ciudad.
La parroquia venía a reemplazar a una capilla anterior de madera que los lugareños usaban como templo, y que solo fue demolida una vez que hubo terminado la construcción de San José Obrero.
Es la más grande e importante de las iglesias de las colonias, y hasta 1900, la única. En dos oportunidades fue agrandada para recibir a más feligreses.
En sus torres alberga 4 campanas, y el día que cayó el gobierno de Perón, las tocaron con tanta fuerza que una de ellas cayó al piso, y hoy está exhibida junto a la iglesia.
Al igual que las otras colonias, San José también tiene un club por el cual sienten orgullo, en este caso el Club Atlético Independiente, "El Rojo de San José", fundado en 1938. El club es de gran importancia social y cultural para el pueblo, que en gran porcentaje es socia de la entidad. Adentro se encuentra la biblioteca y es donde suceden los bailes y los casamientos.
Si bien había escuchado alguna vez que Sergio Denis, ídolo de la canción romántica argentina, eran descendientes de alemanes, y más precisamente de San José, me sorprendí cuando vi una plaza con su nombre. La plaza es muy coqueta, con bancos, jardines y una calesita. Funciona desde 1993.
El cementerio funciona desde 1917 y fue donado a la Municipalidad de Coronel Suárez.
A unos 8 kilómetros de San José, y en dirección contraria a la Avda. Alemanes del Volga, se encuentra el Balneario Municipal Samuel Davies, (también vivero) bien armado con sector de parrillas, pileta, sombra, y todo lo necesario para pasar unas horas en contacto con la naturaleza.
Un programa que realmente vale la pena es venir a comer a Dominga. Tiene un menú muy esmerado, buenos panes y cerveza artesanal. Fue razón suficiente para quedarme una segunda noche en Coronel Suarez.
La tercera y última de las colonias alemanas es la que más alejada está de Coronel Suarez y también de la Avda. Alemanes del Volga que atraviesa las dos colonias anteriores. Por esta "lejanía" es que se dice que  Santa María es la colonia más cerrada, o la que mejor supo mantener sus tradiciones.
Santa María o Colonia 3, es conocida por los colonos como Kamenka, originalmente 9.800 hectáreas a repartir entre las 25 familias originales.
Entre las colonias, es la que más ejemplos de arquitectura del Volga tiene.
A Kamenka se accede por un boulevard de Alamos Plateados de varios kilómetros de largo.
La Iglesia Natividad de María, al igual que en los otros pueblos, se encuentra sobre la avenida principal que corta en forma transversal a las colonias, en este caso la Avda. 11 de Mayo, fecha en la cual fuera fundada Santa María.
La piedra fundacional fue colocada en 1897, pero sufrió significativos cambios en 1954. Al igual que en Santa Trinidad y en San José, se construyo un templo arriba del otro a modo de no perder días de culto.
El Club Social y Deportivo El Progreso parece ser, en cuanto a infraestructura, el más grande de los tres clubes de las colonias. Ocupan más de un edificio en el pueblo. Fundado en 1938 con el nombre de Foot Ball Club Progreso, juega un papel muy importante en la vida social del pueblo.
Otra opción culinaria para saborear platos alemanes la ofrece el restaurante Weimannhaus, aunque en Santa María hay más opciones que en las colonias anteriores.

El recorrido por las colonias de Santa Trinidad, San José, y Santa María, nos ofrece la posibilidad de ver cómo funcionaban estas colonias de inmigrantes con costumbres tan diferentes a los otros llegados a la Argentina, y como con el fruto de su esfuerzo mejoraron las zonas en donde eran recibidos.


La parroquia Santísima Trinidad, de Pueblo Santa Trinidad, es de 1917, y reemplaza al templo anterior de madera, tal como sucedería en las tres colonias. Es de una sola nave, con techo abovedado de madera y con una torre campanario central. 
Los 53 metros de altura de las torres de la Parroquia San José Obrero, de Pueblo San José, de 1927, se ven a buena distancia.La parroquia venía a reemplazar a una capilla anterior de madera que los lugareños usaban como templo, y que solo fue demolida una vez que hubo terminado la construcción de San José Obrero. Es la más grande e importante de las iglesias de las colonias, y hasta 1900, la única.

La residencia de las Hermanas Misioneras de la Congregación Argentina Siervas del Espíritu santo, de larga labor en la comunidad.
Si bien había escuchado alguna vez que Sergio Denis, ídolo de la canción romántica argentina, era descendiente de alemanes, y más precisamente de San José, me sorprendí cuando vi una plaza con su nombre. La plaza es muy coqueta, con bancos, jardines y una calecita. Funciona desde 1993.
El cementerio funciona desde 1917 y fue donado a la Municipalidad de Coronel Suárez.
A unos 8 kilómetros de San José, y en dirección contraria a la Avda.  Alemanes del Volga, se encuentra el Balneario Municipal Samuel Davies, (también vivero) bien armado con sector de parrillas, pileta, sombra, y todo lo necesario para pasar unas horas en contacto con la naturaleza.
A Kamenka, Pueblo Santa María, se accede por un boulevard de alamos plateados de varios kilómetros de largo.
La Iglesia Natividad de María, al igual que en los otros pueblos, se encuentra sobre la avenida principal que corta en forma transversal a las colonias, en este caso la Avda. 11 de Mayo, fecha en la cual fuera fundada Santa María. La piedra fundacional fue colocada en 1897, pero sufrió significativos cambios en 1954. Al igual que en Santa Trinidad y en San José, se construyo un templo arriba del otro a modo de no perder días de culto.
El Club Social y Deportivo El Progreso parece ser, en cuanto a infraestructura, el más grande de los tres clubes de las colonias. Ocupan más de un edificio en el pueblo. Fundado en 1938 con el nombre de Foot Ball Club Progreso, juega un papel muy importante en la vida social del pueblo.

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