T

T

martes, 28 de junio de 2016

Un homenaje del escritor Julio César Melchior para las mujeres alemanas del Volga

Por María Rosa Silva Streitenberger

La mujer alemana del Volga siempre fue más fuerte de lo que ella creía y de cómo la veía la sociedad patriarcal. Siempre estuvo bajo el ala del hombre. De niña bajo las órdenes del padre. En el matrimonio bajo las decisiones y antojos del esposo. Si enviudaba bajo la mirada de Dios. Cuando anciana bajo la tutela de los hijos ya que al no existir jubilación y tampoco poder heredar, debía ser responsabilidad de los hijos hasta la muerte.
Se necesita temple para delegar la propia vida en pos de dictámenes de otra persona y así, de todos modos, sentirse plena. Fuerza de voluntad, coraje para enfrentar cualquier designio y llevar adelante una vida digna, trabajando a la par del hombre pero realizando además incontables tareas en el hogar, todas a pulmón y aún así ser considerada un ser inferior. La fuerza la obtenían día a día a través del amor. Amor a los hijos, a la vida, a la providencia, que aunque a veces era casi nula, ellas con su ingenio hacían magia y siempre cubrían las necesidades del hogar, aunque el precio sea sacrificarse para ello. 
En nombre de todas esas mujeres, de quienes desciende y para los que no han sabido entenderlas y conocerlas el escritor Julio César Melchior escribió el libro La vida privada de la mujer alemana del Volga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario