
Emprendieron la marcha
conversando animadamente. Mi bisabuelo contando novedades de la aldea que había
dejado atrás para siempre y el auriga
refiriendo los avances que estaban obteniendo los colonos en el sitio elegido
para levantar un nuevo pueblo. El primero hablaba con palabras impregnadas de
llanto y el segundo, con una voz que desbordaba entusiasmo.
Recorrieron
un sendero apenas marcado por las huellas de las ruedas de los carros de las
personas que se animaban a transitar por esos caminos olvidados, después de que
un grupo de colonos se animaran, a fundar un pueblo, no lejos de allí, en el
medio de la nada, entre malezas, alimañas y el rumor de aborígenes rondando en
el horizonte, tal vez esperando la oscuridad de la noche y la profundidad de la
madrugada para atacar y asesinar a todos.
Mi
bisabuelo oteó lejos y por fin descubrió un caserío. Unas pocas viviendas de
adobe, una enorme cruz de madera, aguardando ser reemplazada por una iglesia,
un pequeño cementerio y parcelas de terreno con flores, huertas y trigo.
Había llegado a Kamenka, futura Colonia Tres, futuro Pueblo Santa María. Autor: Julio César Melchior.
Había llegado a Kamenka, futura Colonia Tres, futuro Pueblo Santa María. Autor: Julio César Melchior.
hola soy ana melchior y mis padres eran alemanes del volga: adam melchior y ana margarita heffner, y quisiera saber si todavia existe algun familiar en coronel suarez o en el pueblo san martin, la pampa. muchas gracias saludos.
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