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lunes, 28 de marzo de 2011

Las casas de adobe: Mudos testigos de la historia de las colonias

En las colonias quedan como reliquias algunas viviendas que han sobrevivido al transcurrir de los años. Monumentos que nos hablan de historias escritas con el esfuerzo de quienes desarrollaron allí sus vidas y criaron con amor a sus hijos.



Las casas de adobe –escriben los historiadores Generoso María Stang y Orlando Britos- se construían con rapidez; no contaban con cimientos y fueron viviendas económicas, por contar para su construcción de escasos elementos y ofrecer solamente las condiciones indispensables para salvaguardar a los colonos de las inclemencias del tiempo. Para la construcción de las casas de adobe se establecía un pisadero en el cual con la ayuda de parientes se hacía un hoyo en el suelo donde se mezclaban en partes iguales tierra, agua y pasto. Todo ello se trabajaba hasta obtener una masa compacta y consistente que se trabajaba con el pisoteo de los animales. El barro se introducía en un molde y una vez seco se procedía al desmolde quedando formados los ladrillos de dimensiones considerables. Las casas de adobe tenían un espesor de 40 cm., se construían sin cimientos y el techo se hacía a dos aguas. La vivienda se construía con los ladrillones anteriormente citados unidos con barro. Se colocaban alambres en forma horizontal de los parantes de la estructura previamente establecida, donde se iba entretejiendo manojos de paja hasta cubrir toda la pared. Se revocaban las paredes con barro y una vez que el mismo estaba seco, las mujeres las pintaban de blanco con cal.

La construcción paso a paso

El proceso de construcción se iniciaba con la preparación del barro que se realizaba en un hoyo con partes iguales de tierra, pasto y agua. El pasto se utilizaba para obtener una pasta más resistente y de fácil manejo, en el posterior armado de los ladrillos de adobe. Cuando la mezcla alcanzaba su punto exacto, se introducía el barro en moldes en los que se le daba forma de ladrillo o bloque. A continuación se procedía a erigir la vivienda. Se comenzaba por levantar las paredes, generalmente de unos cuarenta centímetros de espesor, hasta una altura de tres metros. Se edificaba uniendo los ladrillones con barro, sobre una estructura formada por varias líneas de alambre colocados en forma horizontal. Finalmente se techaba a dos aguas y se colocaba paja sobre el techo, que hacía las veces de aislante. Concluida la construcción, las viviendas eran revocadas con barro que, una vez seco, se blanqueaba con cal. Sobre el techo se asentaba paja para reforzar el techo que solamente era de chapa de zinc: así se transformaba en un hogar que en el verano era fresco y en el invierno, con la ayuda de la cocina a leña, caluroso. La paja se obtenía de los rastrojos después de la trilla de trigo, que eran rastrillados con implementos especialmente diseñados para este me­nester. El rastrillo era tirado por caballos. Y una vez reunidos varios montículos de paja seca, se procedía a cargarlos sobre los carroschata que estaban acondicionados de manera que se pudie­ra estibar la carga hasta gran altura, sobre la cual iba montado el auriga y sus ayudantes munidos de horquillas rumbo a la vivienda donde se debía colocarla. Esta costumbre se lle­vaba a cabo porque los techos cubiertos de paja significaban poseer una casa fresca en verano y templada en invierno.

3 comentarios:

  1. EN MI ALDEA MARIA LUISA TODAVIA ESTA EN PIE EL "STIPPIE2 QUE HIZO MI ABUELO JUAN JORGE SCHOENFELD (geboren 1892-gestorben1978) , ES UNA HABITACION SUBTERRANEA ,MUY FRESCA EN VERANO,QUE SE USABA PARA GUARDAR ALIMENTOS, CHUCRUT WURST ,COLGADOS EN LOS TIRANTES DEL TECHO, que maravilla !!!

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  2. Yo he visto la de la casa de los mudos da un miedo lo tenéis que ver es genial

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  3. Soy la de arriba os digo un secreto jo he sido testigo de ay i os dijo que por poco me matan pero gracias a dios estoi Viva

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