T

T

miércoles, 30 de marzo de 2011

Oficios que van desapareciendo: El afilador

El afilador es un comerciante ambulante, que se transporta en una bicicleta para ofrecer sus servicios de afilar cuchillos, tijeras y otros instrumentos de corte. A finales del siglo XX los afiladores urbanos tendieron a establecerse en comercios situados dentro del recinto de los mercados o en la calle. Estos comercios suelen tener una doble función, tanto lugar de trabajo para el afilado de herramientas de corte como punto de venta de las mismas. A comienzos del siglo XXI apenas se ven por las calles.


Originalmente el afilador hacía su recorrido a pié, con su "herramienta" a cuesta, armada en madera, con una gran rueda que en la parte superior llevaba un disco de piedra esmeril que se accionaba manualmente. Una pequeña alcuza mojaba la piedra facilitando el afile de cuchillas y tijeras. Los cocineros, los peluqueros y los sastres fueron los clientes más consecuentes. Con el sonido cordial de su flautín, armado con siete canutillos metálicos o de madera de diferente tamaño que reproducían la escala musical, anunciaba su presencia. Los afiladores actuales –hablando, más precisamente, de mediados del siglo XX- van en bicicleta que con pequeñas adaptaciones responde muy bien a su actividad. Sobre el caño, es decir el tramo que va desde el manubrio al asiento, lleva la piedra de afilar que se acciona a través de una rueda dentada unida al eje de la piedra que se conecta con la cadena de la bicicleta. Con la rueda motriz ligeramente levantada del suelo mediante un pequeño sostenedor, sólo falta pedalear para comenzar a afilar. El brillo de las chispas, agrega un carácter festivo al trabajo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario