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lunes, 19 de diciembre de 2011

Después del pan, la educación es la principal necesidad del pueblo

Las Hermanas religiosas 
fueron las educadoras por 
excelencia en los primeros
 tiempos de las colonias. 
(Las primeras Hermanas 
"Siervas del Espíritu Santo" 
que llegaron a Argentina 
e iniciaron sus actividades
 en Mariental. Ellas eran 
las Hnas. Andrea,
 Xaviera, Scholastica 
y Agatha)

Por José H. Figueira
(Publicado en 1926)


Los esfuerzos individuales, asociados, producen las grandes obras.
Para cumplir con los deberes del hombre y del ciudadano, es necesario instruirse y educarse.
En la escuela el joven desenvuelve sus aptitudes y deseos, y adquiere las habilidades y los conocimientos más necesarios para la vida.
Por esto se ha dicho que el porvenir depende, en primer término, de la educación de la juventud.
Cada nueva generación debe dar un paso más hacia el progreso, aumentando así la felicidad individual y colectiva.
Si todos los jóvenes fueran perezosos y dejaran de estudiar, la humanidad caería en la barbarie.
El que en la escuela no se aplica como debe, falta, pues, a sus deberes de ciudadano, y demuestra que no ama a su patria ni a la humanidad.
Jóvenes: estudiad, trabajad. No olvidéis que de vosotros depende vuestra dicha y el porvenir de la República.
Ya lo dio Danton, en 1793:
“Después del pan, la educación es la principal necesidad del pueblo”.