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martes, 4 de diciembre de 2012

Lecturas que leían los abuelos en las escuelas primarias


El alcohol es un veneno 
que embrutece y mata al hombre.


¡Qué efecto tan repugnante produce el aspecto de un borracho!
La noble fisonomía del hombre, que refleja su inteligencia, se vuelve estúpida y bestial.
La mirada fija, el cuerpo tembloroso, la lengua titubeante, la inteligencia adormecida, la torpeza, el estupor, todo nos hace tener aversión al borracho.
El alcoholismo destruye la salud. Es un verdadero envenenamiento que mata lentamente al hombre.
El alcoholismo arruina también la fortuna. Es un vicio que cuesta caro.
El borracho, a la vez que ofende su dignidad, ultraja a los demás, puesto que en vez de contribuir a la ley universal del perfeccionamiento, la perturba, poniéndose al nivel de las bestias.
Jóvenes: aprended desde ahora a detestar ese oído vicio que destruye el cuerpo y degrada el alma.
Dominar el vicio, significa respetar la razón y la verdad, ser dueño de sí mismo.

Fuente: Trabajo – Nuevo método de lectura expresiva y literatura – Compuesto por José H. Figueira (1926).