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viernes, 3 de mayo de 2013

Ana Wagner, una distinguida vecina de 90 años de edad


Recibirá un reconocimiento en el acto oficial del domingo de Kerb en Pueblo San José. Con sus manos laboriosas, era una prolija artesana de colchones y acolchados. Todo un arte. Escardar y separar la lana, airearla, coser el cotín e infinidad de colchones son de su autoría

Se trata de una de los tres vecinos que serán distinguidos en el acto oficial de Kerb, el día domingo. Ana Wagner recibirá el reconocimiento junto a José Kaul y Anastasia Gelinger, como vecinos de mayor edad de la segunda colonia alemana.
Consultada por la Nueva Radio Suárez junto a su hija Nilda Furh, Ana Wagner habló de su familia, conformada por 3 hijas, que dieron lugar a 11 nietos, 22 bisnietos y ahora una tataranieta. Es decir, de una familia tipo que formó junto a su esposo, se multiplicó con los años en un nutrido grupo de personas que han llegado, hasta la quinta generación.
Luego se refirió a una tarea que hizo no solamente para su familia, como muchas mujeres de los pueblos alemanes, sino también como un aporte a la economía del hogar: confeccionar colchones y acolchados de lana.
Recordó que mucha gente le traía la lana ya lavada, limpia, para armar el colchón y cuando no sucedía esto, el trabajo se multiplicaba para lavar y secar grandes vellones.
Luego de esta tarea, venía el trabajo de escardar, esto es, separar la lana, airearla y lograr transformar este producto en bultitos suaves, amigables y calentitos para los colchones y acolchados.
Después venía el trabajo de coser el cotín con largas agujas, empujando para que pasara la aguja y el hilo hacia uno y otro lado, con la ayuda del dedal.
Esta mujer, que el fin de semana pasada recibió el festejo sorpresa de sus 90 años de edad muestra orgullosa, el resultado de su trabajo manual: el colchón sobre el que duerme y la colcha con la que se abriga cada jornada son el resultado de su prolija y destacada labor, lo mismo que el paño bordado con la imagen de la Virgen de Luján, que en una ocasión le regaló su esposo, cuando vivían en Buenos Aires, y que ella se ocupó de bordar con finos hilos.
Ana Wagner, una vecina de tantos años de pueblo San José, autentica artesana, con una historia invalorable. 

1 comentario:

  1. me gusta mucho porque tambien soy descendientes de alemanes y le ayudaba a mi abuela a armar los acolchados en el piso,una consulta ;cuanto se podrian vender los acolchados de 1 plaza ,ya que obviamente son artesanias impagables

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