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viernes, 4 de octubre de 2013

La sociedad de los alemanes del Volga y sus status sociales

 “La riqueza argentina modificó la sociedad de los alemanes del Volga: antes tan solidaria, ahora plagada de egoísmos e individualidades. La fortuna que rápidamente acumularon algunos inmigrantes, le quitó el rasgo solidario tradicional que mantuvieron los alemanes del Volga en Rusia, donde nadie era dueño de nada y todos eran propietario de todo. Solamente los más humildes y los que componían la “clase media”, según el criterio social de esta etnia, sostuvieron por mucho tiempo el valor fundamental de la solidaridad”

Aquí en la Argentina, como en Rusia, los alemanes del Volga permanecieron en comunidades totalmente cerradas, lo que les permitió conservar una autonomía propia, libertad de culto y de enseñanza, conservación del idioma, amén de otros privilegios. Mantuvieron inalterables el conocimiento, el credo, el arte, la moral, las costumbres y los hábitos y conductas que los identificaban como pueblo. Sin embargo, la sociedad que componían sufrió grandes transformaciones internas. Dejó de ser comunitaria para convertirse en una sociedad con distintos estatus sociales: la clase baja de ínfimos recursos residentes en las zonas más alejadas del centro de la localidad, que participaban de un estilo de vida de subsistencia; una clase media, compuesta por personas que trabajaban subordinadas a las ordenes de la clase alta en las estancias como peones, encargados, sirvientas, niñeras, etc.; y la aristocracia, formada por un grupo relativamente pequeño de familias que poseían considerables propiedades adquiridas por herencia familiar y que descendían directamente de los fundadores.
Este cambio radical en su comportamiento social fue posible porque aquí en la Argentina los alemanes del Volga se encontraron de pronto dueños de lo que poseían, en contraposición de lo que había sucedido en Rusia, donde el Imperio continuaba siendo dueño de todo lo que tenía el colono. Y como se sabe, la propiedad siempre otorga poder y su posesión coloca a sus propietarios por encima de sus semejantes, y en una esfera social, política, educativa y cultural más alta.
Para poder comprender a los alemanes del Volga en la Argentina es necesario concentrarnos en determinados aspectos que los caracterizan, por un lado nos encontramos con un fuerte etnocentrismo que los identificaba y les confería mayor cohesión como grupo generando en ellos una fuerte negación a adoptar rasgos culturales provenientes de otros grupos y por otro lado una gran exaltación por su raza, por lo que se negaban rotundamente a cualquier tipo de relación con latinos.
Estas características heredadas de los antepasados creaba profundas brechas entres éstos y los demás grupos que componían las localidades aledañas.
La vida cotidiana de las familias aristocráticas se manifestaba en el conjunto multitudinario de hechos, actos, relaciones y actividades llevadas a cabo en la vida social. Porque estas familias además de poseer las viviendas más suntuosas podían  darse el privilegio, a raíz de las horas de ocio que sustentaban con su capital y dinero, de llevar una vida social que las personas humildes no lograrían concretar jamás, porque tenían que ocupar su tiempo en el trabajo para ganarse el pan y el alimento diario.
La religión fue el elemento principal de cohesión de toda la comunidad y también un recurso muy poderoso en manos de las familias aristocráticas, cuyos hijos tenían acceso a una preparación cultural más elevada a la que conseguían acceder el resto de las personas, y por lo tanto más laica y filosóficamente acorde a los postulados modernistas que transformaron al siglo XX. La religión era además la generadora de una ideología que, por intermedio de los párrocos, nutría  a sus fieles de una publicación, “Der Volksfreund” , que generaba la conformación de campos políticos e influía en la determinación personal de los hombres de las familias más poderosas de las localidades.
La elite aristocrática compartía una cultura política que se manifestaba a través de determinadas actitudes que luego compartían todos los integrantes de la comunidad. Además, el carácter político de la sociedad se generaba al ser enunciado por las familias de clase alta que actuaban como dirigentes en la vida comunitaria de los pueblos.

4 comentarios:

  1. Julio César, tengo unas cuantas fotos de época heredadas de mis abuelos de la colonia de San Miguel Arcángel y quizás haya alguna de los comienzos pero no sé identificarlas, podré scanear alguna y enviártela para completar tus ediciones? con mucho gusto lo haría! Un abrazo! Marga Pintos Kreder

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  2. Hola, Margui!!! Por supuesto, será un honor!!!

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  3. Toda colaboración es bienvenida, Margui!!! Gracias por sumarte y compartir el rescate de la cultura de nuestros queridos abuelos y ancestros.

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  4. Que bien que describes la historia, felicidades Julio eres muy buen escritor!!

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