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lunes, 16 de junio de 2014

Julio César Melchior, un hombre a corazón abierto


Graciela Schmidt y Julio César Melchior,
en la presentación del libro del escritor
de Pueblo Santa María.
Fue presentado el libro ‘Aprender a vivir – Reflexiones para el alma’

El sábado, en la Sala Bicentenario del Mercado de las Artes ‘Jorge Luis Borges’, fue presentado el libro ‘Aprender a vivir – Reflexiones para el alma’, del escritor Julio César Melchior, del amigo de todos.
No fue una presentación más, sino que quien abrió su corazón pudo recibir el mensaje sencillo y claro de un hombre que lo ha sufrido todo, que sintió la mirada discriminadora de una sociedad exigente, un hombre que lo absorbió todo y lo transformó en fortaleza y sólo es de esperar que su aprendizaje pueda ser ejemplo para construir una coraza que nos ayude a mejorar como seres humanos.
La noche cultural comenzó con dos ejecutantes de chelo, que crearon un ambiente distendido e ideal para la presentación de un libro que es una reflexión en sí mismo. Ellas son Miqueas Quies y Luz Aguirre, alumnas del profesor Axel Rubiolo y que estuvieron asistidas por el director de la Escuela de Música, el maestro Ángel Schamberger.
Estuvo presente la titular del Instituto Cultural, Laura Schrom, quien puso en valor el aporte que Julio César Melchior le hace con su arte a la cultura suarense, ya que en sus anteriores libros apuntó al rescate y revalorización de la historia, cultura y tradiciones de los inmigrantes y descendientes de los alemanes del Volga, cuyas conclusiones fueron publicadas en diferentes medios culturales del país-
El concejal Claudio Holzmann entregó la resolución que declaró a la presentación del libro de interés municipal, mientras que Carlos Robein hizo lo propio con la provincial, que gestionó el diputado provincial Ricardo Moccero.
Luego, el dirigente Juan Hippener, acompañado por Hugo Schwab, entregó un presente al escritor en nombre del Club Germano y de la Asociación de Descendientes de Alemanes del Volga. Hippener dijo que “no es fácil amalgamar todo lo que ha hecho Julio César Melchior, a quien me une muchas vivencias desde hace muchos años. La historia es muy larga y lo cierto es que se merece muchísimo más que este homenaje” y mirándolo le pidió que “siga trabajando y les digo que a este hombre hay que acompañarlo toda la vida”.
En otro momento emotivo, Oscar Durand leyó una carta de su hermana, de Claudia, en donde manifestó que “hoy me toca comentarles el lindo vínculo que tengo con mi hermano, estoy muy emocionada. Estas palabras que escribí con mucho cariño son una sorpresa para él y quiero decirle que hoy estoy muy feliz de tenerlo como hermano, como compañero de trabajo, como amigo y consejero de vida”.
Finalmente, la presentación del libro en sí estuvo a cargo de Graciela Schmidt, amiga del escrito, quien con sentimiento y en momentos muy emocionada, dijo que “es un libro muy profundo, por eso voy a desarrollar alguna de las frases para que puedan tomar conciencia de la profundidad de la obra” y refirió que con el libro, que está dividido en siete capítulos, son reflexiones, obras cortas, todas producto de un largo camino recorrido por el autor”.
Schmidt comentó que “no lo quería editar, se lo quería guardar para él, porque son temas muy duros los abordados”, todos extraídos de las vivencias de Julio César y resaltó que “con el apoyo de María Rosa, su pareja, que le dio mucha fuerza, se decidió a publicar”.
Indicó que “este libro tiene que ver con una adaptación muy fuerte de Julio César a los cambios, tuvo que aprender a adaptarse para poder sobrevivir… se adaptó a los nuevos paradigmas sociales”.
“Esta forma que encontró para comunicarse habla muy bien de su poder de adaptación a los nuevos paradigmas que nos impone la sociedad moderna, algunas veces crueles y otras beneficiosos”, dijo Graciela Schmidt, quien añadió que “no es casual que Julio sea un libre pensador y haya salido de una comunidad sumamente ortodoxa, estas son las maravillas a las que nos tiene acostumbradas”.
En otro momento de su alocución, Graciela Schmidt dijo que “parece simple, pero cuando dice sobreviví quiere decir que también pudo haber muerto y escribió que ‘estoy aquí para demostrar que se puede, que a pesar de todo se puede’. Pero como lo dice el lector, lo hace de una forma imperativa, como una orden, porque él salió de eso y quieren que todos salgan de su karma”.
En el final, dijo que “de hecho muchos refranes y pensamientos incluidos en el libro son producto de encuentros con personas, de gente que le iba a pedir ayuda a Julio” y señaló que “una de los mayores logros fue adaptarse y como a todos le quedan tres caminos: adaptarse, emigrar o morir. Por lo tanto, el proceso de adaptación le salvó la vida”.
Graciela Schmidt dijo que “detrás de cada línea escrita hay algo muy importante y cada palabra está elegida muy especialmente, trata temas durísimos”.
En el final, recordó que la primera vez que le presentó la obra se detuvo en el capítulo que se titula ‘Claves para que no te consideren discapacitado’ y allí el autor expresa que “eres lo que muestras, lo que los demás ven, por lo tanto se tu alma, tu conciencia, se tu mismo, si deseas que te respeten y te amen. Ocultarse es el principio general de la discriminación, porque es imposible que los demás te respeten y te amen si tú no lo haces primero…”.
Con la carga que genera que lo escrito lo diga Julio César Melchior, la presentadora dijo que “los pensamientos en masa llevan al horror, traten de ser libres pensadores, de ser sus propios sacerdotes, de acariciarse ustedes mismos, porque el pensamiento en masa lo hubiera llevado a Julio, poco tiempo atrás, a estar encerrado en un gallinero o granero, por vergüenza, como todos ustedes saben que sucedía; poco tiempo atrás hubiera estado encadenado en una plaza, como un bufón, para que todos se burlen y poco tiempo atrás, mi querido amigo hubiera sido otro Jorobado de Notre Dame y sin embargo hoy estamos acá orgullosos y aplaudiéndolo”.
Y claro que lo aplaudieron, más aún cuando al cerrar el encuentro cultural, el autor agradeció el acompañamiento y dijo que “esos momentos me sirvió para darme cuenta y para entender que hay momento que creemos no tener nada y lo tenemos todo y cuando digo todo digo lo suficiente para salir adelante, con fuerza de voluntad, para así concretar los sueños que tengamos”.

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