Fuente: lanuevaradio.com.ar
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La noche tan soñada, la del
diploma,
la que el 17 de este mes
coronó tanto esfuerzo.
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Comenzó
en la UNS y en 2007 pasó a la UTN. Cursó
Ingeniería Civil. Estudió,
trabajó, afrontó la muerte de su mamá y se graduó con 9,06, el promedio más
alto del 52º acto de Colación de Grado de la UTN. María Virginia es oriunda de
Pueblo Santa María, hija de Mirta Schwerdt y Rubén Heumann. Actualmente está radicada en
Monte Hermoso donde mantiene un gran compromiso con la educación pública.
Las
manos de María Virginia Heumann se aferran a su título de ingeniera civil, un
tesoro ganado con 9.06 de promedio, el más alto del 52º acto de colación de
grado celebrado el 17 de este mes de julio en la Facultad Regional Bahía Blanca
de la Universidad Tecnológica Nacional.
Desde
este presente pleno de satisfacción María Virginia no puede evitar mirar hacia
atrás y agradecer.
“Durante
el transcurso de mi carrera soporté la dolorosa pérdida de mi mamá. Gracias a
la contención de todos mis compañeros, de sus familias, de profesores y del
departamento de Ingeniería Civil, además del apoyo incondicional de mi papá y
de mi marido Diego pude seguir adelante y llegar a mi tesoro: el título de esta
carrera tan hermosa”.
Nacida
en Pueblo Santa María, hija de Mirta Schwerdt y Rubén Heumann, descendientes de
alemanes del Volga y empleados ambos en la por entonces planta Gatic, más
conocida como Adidas, María Virginia ingresó en la UNS en 2001 para seguir
Ingeniería Civil, estimulada por todo lo que la matemática y la física le
gustaron en el secundario.
“Primero
viví en una pensión donde conocí a Paula, con la que luego compartí un
departamento por varios años. En 2005 vino mi hermano Ariel, también un
apasionado de la ingeniería. Luego de cursar tres años en la UNS tuve que
emplearme, lo que me resultó muy complicado debido a la carga horaria. En 2007
decidí seguir en la UTN y allí me ayudaron a realizar todos los trámites para
no perder las 10 materias que había rendido. Me pude organizar mejor y ese
mismo año recibí una beca para trabajar en el laboratorio de Química que
pertenece al departamento de Medio Ambiente”.
En los
últimos cinco años y medio pudo recorrer, junto a profesionales del área,
muchas empresas de Bahía Blanca y la zona. Dice que ellos les transmitieron
conocimientos, principios y el valor de trabajar en equipo.
“Gracias
a la UTN, una hermosa familia siempre presente, logré desarrollar mi máximo
potencial. Y gracias a la posibilidad que nos otorga nuestro país conseguí
formarme en una excelente universidad pública y gratuita. De otra manera
hubiera sido mucho más difícil”.
Abanderada
en 2012 y desde 2010 a 2012 consejera titular del departamento de Ciencias
Básicas, vive en Monte Hermoso donde está dedicada a la educación pública en
escuelas medias y técnicas.
“Tengo
la satisfacción de formar chicos que en el futuro serán parte de alguna de las
universidades argentinas. Cada día que pasa es un desafío constante y un nuevo
aprendizaje para mí”.
María
Virginia siente que es tiempo de devolverle a la sociedad todo lo que recibió,
aportándole no solo su conocimiento sino por sobre todo valores éticos, morales
y el incentivo de procurar la perfección.
Fuente:
La Nueva.
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