T

T

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Es la hora de la siesta en la colonia

Es la hora de la siesta en la colonia, es verano, algunos niños duermen, otros juegan bajo la sombra de un árbol, cerca de la casa, donde mamá, bajo la galería, hila lana en la rueca que abuela trajo de su aldea natal, allá lejos, a orillas del río Volga, cuando emigró a la Argentina en 1905.
Hablan en alemán. Cantan en alemán. Juegan en alemán. Los niños a ser hombres de campo y las niñas a ser madres. Reproducen en su universo infantil el ambiente que les rodea y les confiere identidad. Con sus usos y costumbres. Son los hombres y las mujeres del futuro, los que continuarán el legado cultural de sus ancestros, para que llegue a nosotros y para que nosotros, después, se lo leguemos a nuestros hijos y ellos a sus descendientes y, así, por siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario