T

T

viernes, 13 de julio de 2018

Los sábados había que bañarse

Los sábados eran una preparación para el domingo: se ordenaban
los patios, se los barría prolijamente con la escoba confeccionada con ramas de algún árbol, se limpiaba la casa a fondo, y se adobaba la carne para el almuerzo en familia del día siguiente.
Los sábados también era los días del baño y la higiene personal: nadie se salvaba de bañarse en las enormes palanganas llenas de agua calentada en pavas, cacerolas y tarros, en las cocinas a leña alimentadas por Blater (bostas de vaca).
Los domingos se lucían las mejores ropas para asistir a misa. Ropas que enseguida teníamos que quitarnos al regresar a casa, porque solamente poseíamos una muda nueva, que llamábamos “la ropa del domingo”.
(Texto extraído de mi libro “La infancia de los alemanes del Volga”).

1 comentario:

  1. Recuerdo mi infancia, de visita a casa de mis tios en Alpachiri, nos bañabamos de igual forma. El agua calentada en la cocina a leña y el fuenton de metal(muy similar al de la foto). No fue hace tanto eh¡

    ResponderEliminar