
-Es
verdad, abuela. No me acordaba de ese detalle. Hace tanto tiempo que mamá no
cocina un gedehnte. De vez cuando hace algún tipo del Strudel de levadura. Pero
del otro, hace añares que no hornea uno.
-Y
para qué están las abuelas? Me ayudás y preparamos uno juntas para la cena?
-preguntó sonriendo la abuela.
-Ahora?
-Sí!
Ahora! Andá a la despensa a buscar varias manzanas y empezá a pelarlas que yo
voy encendiendo la cocina a leña, para ir calentando el horno.
Así
lo hicieron: abuela y nieta prepararon un gedehnte exquisito, para chuparse los
dedos.
Las
recetas las pueden encontrar en mi libro "La gastronomía de los alemanes
del Volga".
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