T

T

lunes, 2 de abril de 2012

Pueblo San José: bendición de ramos y recepción de la representación de los Alemanes del Volga

 Luego compartieron la ceremonia religiosa en la Parroquia San José Obrero a cargo del Padre Mario Schmidt que retornó reemplazando al Padre Luis. “Dios todopoderoso y eterno, mostró a los hombres el ejemplo de humildad de nuestro salvador” expresó el sacerdote.

En una mañana brillante a pleno sol, con una temperatura generosa, después de las 9 de la mañana fueron llegando a Pueblo San José los carros que procedían del acampe en los terrenos ferroviarios de nuestra ciudad ingresando por la Avenida Fundador Eduardo Casey para compartir la tradicional bendición de ramos que estuvo a cargo del Padre Mario Schmidt quien retorno a la localidad después de haber cumplido en la década del 80 su misión pastoral.
En tal sentido y frente al imponente templo se produjo la bendición del sacerdote y ante una masiva presencia de fieles que se concentraron alzando sus ramos de olivos y posteriormente ingresaron al templo para compartir la santa misa en la jornada inaugural de la semana santa ratificando nuestro amor a Jesús que nos conmueve por su pasión y muerte por ello el Padre Mario exclamo “Dios todopoderoso y eterno, santifica con tu bendición estos para ramos para que, cuantos seguimos con aclamaciones a Cristo Rey, podemos llegar por él a Jerusalén celestial. Que vive y reina por los siglos de los siglos, mostrando a los hombres el ejemplo de humildad que se encarno y murió en la cruz”.
El Padre Mario Schmidt volvió enviado por la Congregación del Verbo Divino en reemplazo del querido Padre Luis Williesko quien por razones de salud se encuentra en Rafael Calzada pero para quien la comunidad guarda los mejores recuerdos.
La jornada del domingo de ramos coincidió con el acampe que se llevo a cabo en nuestra ciudad con motivo de los 125 años de la llegada de los Alemanes del Volga por lo cual y teniendo en cuenta que San José fue la primera población que se fundó simbólicamente fueron recepcionados los carros y su gente acompañando al religioso en la celebración litúrgica.