T

T

jueves, 9 de enero de 2014

Alicia Titler, un ejemplo de vida


En el año 2013, que acaba de pasar, se dio el gusto de terminar la escuela primaria. Tiene 76 años, una energía digna de ser imitada; es posible encontrarla cada uno de los días de la colonia de vacaciones de adultos, en la comparsa, colocándole nuevas lentejuelas a su traje para estos carnavales, cuidando a sus nietos, cuando se lo piden, y como si fuera poco terminó la primaria.

Era una materia que tenía pendiente, ya que en su momento, cuando era apenas una niña, debió dejar la escuela primaria para salir a trabajar, como se hacía en esos momentos, siendo niñera, ayudando en la crianza de otros niños, porque había que contribuir con la economía familiar en una casa donde había 4 hermanos más y en años en que no se consideraba imprescindible terminar los estudios primarios.
Luego vino la casa propia, los propios hijos y las vueltas de la vida, que van sumando otras obligaciones, compromisos, responsabilidades.
Hace un tiempo, ya adulta, cuando un grupo de docentes concurrió al Consejo de Adultos Mayores y propuso a los que lo tenían pendiente terminar la primaria, no lo dudó.
Así se transformó en una de las alumnas más aplicadas del grupo, terminaba los deberes en las horas de recreo o de descanso, recordó que le gustaba mucho las Matemáticas y la lectura, que en su niñez había sido algo difícil de sortear; ahora no le representó ningún problema y pudo superar ese escollo sin inconvenientes.
El 13 de diciembre pasado recibió el diploma en el acto protocolar que tuvo lugar para despedir a la promoción del Centro de Educación de Adultos que había cursado en las instalaciones de la Escuela Técnica. Tuvo el orgullo de que le entregara el diploma su maestra, Raquel Lázaro, y que estuviera muy cerca la que fuera su maestra de 3er grado, de cuando era niña, Elda Aletto. 
Alicia dice que se siente “muy orgullosa, muy feliz” del logro obtenido. “Sentí una emoción muy grande”. Por eso invita a todos los que tienen esto pendiente que no duden en aprovechar esta oportunidad de terminar la escuela.

1 comentario:

  1. MARTHA SCHIEL CERESETO17 de enero de 2014, 17:30

    Fui Docente de Adultos durante los 90...realemente admiraba la capacidad de mis alumnos para afrontar un nuevo desafío. Retomar los estudios secundarios, aún después de haber finalizado el primario hasta 40 años antes, era maravilloso verlos en su primer día de clase, y ver, al finaloizar el ciclo lectivo, cómo habían cambiado, ver sus progreso, no solo en conocimientos, sino en la relación con sus compañeros, todos de diferentes edades,y los docentes. Estudiar, siendo adulto, es una experiencia enriquecedora, es apostar a mas...un ejemplo para la familia, y para los docentes, quienes aprendemos de las experiencias de vida de nuestros alumnos adultos, quienes nos superan en ganas, voluntad t capacidad de emprendimieto.

    ResponderEliminar