T

T

viernes, 25 de septiembre de 2015

La vida en los tiempos de nuestros abuelos

Las calles eran de tierra,
polvo en verano
y barro en invierno.
Las casas de adobe,
frescas en el estío
y cálidas en las noches frías.
Las gentes eran buenas,
honestas en el trabajo
y solidarias en el pan.

Los campos eran amarillos,
mar de trigales en la vastedad
de la pampa argentina.
Daban granos por doquiera,
semillas que se trocaban en harina,
harina que se hacía pan,
pan que se hacía hostia,
hostia que se transformaba
en el cuerpo de Cristo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario