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lunes, 5 de marzo de 2018

Un día de escuela en las colonias de antaño

-¿Tres por cuatro?- volvió a a preguntar el maestro.
-15 -respondió la niña en un sonido agudo, casi imperceptible para el oído de sus treinta compañeros de clase que, al igual que ella, temblaban frente a la actitud severa que estaba adquiriendo el rostro del maestro.
- ¿Tres por cuatro?- repitió levantando la voz y el puntero
-¿Nueve?- respondió preguntando la niña.
-¿Acaso sus padres no les enseñan en sus casas?- inquirió el maestro - Siempre la misma burra. Nunca sabe nada. Es un mal ejemplo no solamente para este grado sino también para toda la escuela. Ponga las manos sobre el pupitre con las palmas hacia arriba- ordenó el maestro.
La alumna obedeció.
-¿Tres por cuatro? -inquirió el maestro alzando el puntero.
-¿Dieciocho?- contestó la niña tímidamente.
El ruido del puntero sobresaltó al resto del alumnado que miraba horrorizado.

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