Rescata

Para más información pueden comunicarse al WhatsApp: 2926 461373 o al Correo electrónico juliomelchior@hotmail.com

miércoles, 22 de febrero de 2012

Norteamericanos filmarán un documental sobre las colonias alemanas del Volga de Coronel Suárez – Fotografías de su visita

(Turismo Municipalidad de Coronel Suárez)

Un documental sobre los Alemanes del Volga de Coronel Suarez, cuyo costo será de U$A 175.000, será filmado en Abril del 2013. Los Americanos Bob Dambach, Director de TV de la Televisión Pública de North Dakota y Michael Miller, historiador de los alemanes del Volga de la Universidad de North Dakota, visitaron Coronel Suarez y los tres pueblos alemanes, realizando un trabajo de campo para organizar el documental de una hora que será filmado a fines de abril y primera semana de mayo del 2013. Será el primer documental filmado en Sudamérica sobra la historia y la actual situación de los alemanes del Volga.
"Estaremos en Coronel Suarez filmando este documental gracias al apoyo de la Municipalidad de Coronel Suárez. Uds. tienen en estos tres pueblos alemanes una mina de oro que vamos a ayudar a difundir por el mundo ya que este documental será visto por el 90% de la población de Estados Unidos y Canadá", comentó Bob Dambach.
“Nosotros desde el Instituto Cultural y desde Turismo nos comprometimos a trabajar durante este año en el proyecto y también en organizar lo que esta filmación demande. Ya que nuestro desafío es que estén filmando para la semana de la Kerb de San José en Mayo del 2013", comentó el Lic Carlos Villar.
"Nos vamos sorprendidos por todo lo maravilloso que vimos en estos días, la Universidad de North Dakota es la única en el mundo que está estudiando la realidad actual de los Alemanes del Volga en el Mundo y como historiador me voy muy motivado por el potencial que hemos encontrado. Gracias a todos los que nos dejaron entrar en sus casas y gracias al Intendente Moccero que ofreció todo el apoyo público para la realización de este documental." dijo Michael Miller Director Historiador de los Alemanes de Rusia en el Mundo de la Universidad de North Dakota.



martes, 21 de febrero de 2012

La Televisión Pública de Estados Unidos contará la historia de las Colonias

En abril de 2013 se filmará un documental sobre los Pueblos Alemanes. Entrevista al Director Televisivo Bob Dambach y a Michael Miller, Director Bibliográfico de la Universidad de North Dakota.
(http://www.lanuevaradiosuarez.com.ar/)

Durante tres días estuvieron visitando los Pueblos Alemanes dos estadounidenses, uno Director de la Televisión Pública para una amplia zona de aquel país y también de Canadá y el otro profesor universitario y Director de una asociación que entiende en la inmigración rusa-alemana y productor de las películas en torno a esta etnia.
Bob Dambach y Michael Miller recorrieron los lugares mas emblemáticos de nuestras Colonias, conversaron con autoridades, visitaron lugares históricos, tomaron contacto con algunos vecinos que mucho conocen de la historia de los alemanes del Volga y concluyeron el estudio de campo en preparación a la llegada de las cámaras que se concretará en el mes de abril del año próximo, para dar forma a un documental que se estima será visto por la mayor parte del público estadounidense, según surge del alcance de la televisión pública en aquel país.
Con la colaboración de Félix Meiller, colega del Diario Nuevo Día que ofició de intérprete, señalaron que su intención es “explicarle a la gente de Estados Unidos y Canadá por qué los alemanes de Rusia vinieron a estas tierras y no fueron a ese país del norte de América”.
Consideraron que “en Argentina y Brasil hay mucha gente alemana proveniente de Rusia, con formas de vida muy similares a las familias que viven en Estados Unidos, por lo que vinimos a investigar para mostrar esta realidad en nuestro país. Dentro de un año vendremos con las cámaras y el equipo de televisión de la TV pública de los Estados Unidos, por lo que volveremos en el mes de abril del 2013”, comentaron durante la entrevista formalizada minutos antes de dejar la ciudad.
Expresaron que “encontramos muchísimo más de lo que vinimos a buscar, con evidentes signos de la tradición alemana y aspectos realmente interesantes para contar y mostrar. Será un desafío porque la película no solo mostrará sobre los alemanes del Volga, sino que abordará también las inmigraciones de otras etnias”.
Sorprendió a los visitantes los edificios con su arquitectura tradicional, las cruces de hierro en los cementerios y la Iglesia de Pueblo San José.
Los visitantes estuvieron acompañados por el Subsecretario de Relaciones Institucionales de la Municipalidad, Carlos Villar, y por Daniel Minig, de la Asociación Wolgadeutsche.

lunes, 20 de febrero de 2012

La muerte del niño


La anciana reza en silencio. Las manos dejan correr las cuentas del rosario. La mirada fija en Jesucristo, que la observa desde la cruz, en el altar de la iglesia de la colonia. La colonia, cuyos habitantes, también asisten a la misa de cuerpo presente del nieto. La iglesia está llena. Toda la comunidad está conmocionada y compungida por la muerte del niño y la manera trágica en que se produjo: un caballo lo mató de una patada en la frente.
El sacerdote también está conmovido, levanta los ojos al cielo, ora a Dios por el alma del pequeño difunto, y al bajarlos posa la vista en los rostros de la multitud que desborda la iglesia, y ve caras curtidas por el trabajo y el sacrificio impotentes ante la fatalidad del destino, tristes, profundamente tristes, y su corazón se contrae en un impulso de angustia que lo ahoga. Permanece mudo. La boca seca. Las palabras atragantadas. Una lágrima rueda por la mejilla. El féretro del niño lanza destellos de estrellas a la luz de las velas. La colonia está de luto. El cura logra continuar. Su voz es un débil murmullo. Las almas estás unidas por un mismo dolor.
El responso concluye. Los hombres toman el ataúd de las manijas. La madre cae en llanto desgarrador. Comienza la procesión al cementerio. Una cruz con el nombre del niño, varios estandartes, y el sacerdote van detrás. Cae una llovizna tenue. Moja los rostros y el cuerpo. Confunde en un abrazo lluvia y lágrimas. La procesión se desplaza lenta, al paso que impune el cura. Llegan al cementerio. Ingresan. Depositan el pequeño cajón en la fosa no menos pequeña. El sacerdote hace lo que la Iglesia y Dios le mandan. El sepulturero tira palabras de tierra sobre el cuerpo del niño. Lo sepulta. La multitud canta el Schiksal. La madre cae en un desmayo. Los familiares la socorren. La reaniman. Pero ella ya no desea vivir. Terminada la ceremonia tiran agua bendita sobre la tumba fresca en la que colocaron coronas de flores con leyendas como “Mamá y papá”.  Nadie quiere ser el primero en dejar el lugar. La madre no quiere irse, desea ser enterrada con su niño, con su pobre bebé que ahora yace bajo tierra para siempre. Solo. Muy solo.

sábado, 18 de febrero de 2012

La vida es algo hermoso, siempre y cuando la vivas a tu manera


Nos conformamos en vez de arriesgarnos, sin pensar que cada día que pasa, no volverá.  Nada está escrito, nada es imposible, ni siquiera posible... todo depende de nuestra voluntad, de esas fuerzas que nos salen de adentro, decir de adentro es decir que puedo afrontar cada desafío.
Marvic T. Hernández
Zulia, Venezuela  
Tenemos el poder cuando estamos convencidos, cuando estamos decididos, cuando de verdad queremos algo.
No hay obstáculo capaz de imponerse, si queremos podemos llegar más lejos, si queremos podemos llegar más alto, si queremos podemos hacer lo que sea... "sólo hay que proponérselo"...
La vida es algo hermoso, siempre y cuando la hagas a tu manera, sin dejar que nada ni nadie opine por ti, que se meta en tus asuntos queriendo arreglarlos.
Nunca dejes que nadie te arruine la vida.
La vida es una sola, vívela paso a paso y no dejes de hacer nada, probablemente te arrepientas y cuando te des cuenta será demasiado tarde.
Tampoco dejes de vivir los sueños y las ilusiones, sin ellos, la vida no tiene sentido.
Trata de ir siempre de frente, sin vueltas.
No confíes en toda la gente que te rodea, a veces piensas que es la mejor persona del mundo, y en realidad es un verdadero enemigo.
Anda siempre con la verdad, por más dolorosa que sea, de todas formas vale mucho más que una mentira.
Si algún día te sientes solo, y tienes ganas de llorar, hazlo, muchas veces ayuda a que te desahogues.
Ante cualquier problema; no huyas por miedo a enfrentarlo, y nunca olvides esto:

¡LUCHA COMO SI FUERAS A VIVIR SIEMPRE
Y VIVE COMO SI FUERAS A MORIR MAÑANA!


jueves, 16 de febrero de 2012

Fotografías antiguas de los alemanes del Volga

Año 1970: (Primera fila) José Siben, Ricardo Siben, Ana Gallinger, María Alejandra Siben, Ofelia Raising. (Segunda fila) José Luis Sieben, Marcelo Daniel Siben, Alicia Lambrecht, María Alicia Siben, Stella Maris Siben y María Ofelia Siben
Actuación del grupo musical “Los Andes”, en 1954. Estaba integrado por los afamados músicos Pedro Gebel, Serafín Herlain, Tito Beckerle y Juan Carlos Gebel. 

Celebración de los noventa años de Rosa Hubert de Heumann.Acompañada de sus hijos Ruben, Carlos, Lidia y Horacio Heumann. 

miércoles, 15 de febrero de 2012

La triste historia de Susana


En la mente no tenía ideas ni palabras sino imágenes bogando en un mar de abismos insondables. Y cada una de ellas traía l remembranza de una sensación que la sobrecogía de angustia. Un golpe en el vientre... otro... otro... y otro... Hasta que escupió sangre. Es todo lo que recordaba. Un desmayo había puesto un vacío en el tiempo reciente. Después... después esto. Acurrucada en un rincón de la cocina, arrojada en el piso, la cara ensangrentada, temblando de frío y miedo, un miedo irracional y devastador. ¿Por qué? ¿Qué había sucedido? Sola. Abandonada en la oscuridad. ¿Por quién? No sabe ni lo sabrá nunca: agoniza. Apenas respira: la sangre la ahoga. Está muriendo; pero no lo sabe ni lo sabrá jamás. Murmura un nombre. Un sonido leve, desgarrante, rasga sus entrañas, se abre camino en la garganta destrozada y palpita en los labios desbordando sílabas de saliva y sangre. “En... rique”. Los dedos se crispan. El cuerpo se estremece y... nada. Silencio.
Susana murió molida a golpes la noche del 30 de octubre de 1945. Los hijos la encontraron al levantarse a las cuatro de la madrugada para ordeñar las vacas. El padre había desaparecido. Nunca lo ubicaron.  Jamás se supo el motivo de la tragedia. La policía ni se interesó en el caso. “¿Para qué”, se encogió de hombros varios años después el comisario. “En aquel tiempo no se le daba tanta trascendencia a ese tipo de hechos. Sí, no me mire con esa cara. Mujer y pobre. Antes eso era una desventaja hasta en la hora de la muerte. El marido siempre tenía razón. Sus motivos habrá tenido”.
La muerte de Susana fue olvidada de la misma manera que su tumba. Nadie puede decir con exactitud dónde la sepultaron. Su marido nunca retornó a la colonia y los hijos, uno a uno, se fueron marchando a hacer sus vidas lejos de los malos recuerdos.

lunes, 13 de febrero de 2012

Visión: No olvidemos nuestra cultura


Por CARLOS POLAK
Tornquist
 e-mail: raicesdelvolga@hotmail.com

Por estos días tuve la posibilidad que muy pocas veces en mi vida he tenido: observar el mar. Si, el mar ese inconmensurable e infinito paisaje oceánico que nos hace sentir tremendamente pequeños parados en la playa e increíblemente grandes ante la posibilidad de contemplar esa maravillosa obra de la naturaleza.
Las olas rompen en la limpia arena con un sonido tan característico y a la vez tan majestuoso, llevando y trayendo innumerables objetos que cayeron a las aguas vaya a saber uno donde y cuando.
Mirando a la distancia ante semejante inmensidad no es demasiado difícil pensar e imaginar el ajetreo del viaje que desarrollaron hace más de un siglo nuestros queridos viejos alemanes del Volga en esas embarcaciones cuyas comodidades mucho distan de las actuales, lanzados a lo desconocido, a nuevos horizontes para ellos y su descendencia. Viajaron en condiciones muy lejos de las ideales en cuanto a comodidad, higiene y compañía, entre otras cosas. Era un numeroso grupo de corajudos que por varias decenas de días surcaron los mares en medio de tormentas, vientos y también días buenos.
Eran las mismas aguas que hoy vemos: el mismo color, la misma salinidad, el mismo sonido, las que trajeron a nuestros abuelos a estas tierras. Esas mismas aguas que acarician las costas de los continentes, aguas decididas y firmes como el convencimiento de aquellos capaces inmigrantes que las navegaron.

Nunca olvidemos estas cosas que forman parte inexorable de nuestra cultura, palabra esta que no solo significa escuchar Beethoven, leer Borges, sino que es también cultivar la tierra, enseñar, tener don de gente, y sobre todo saber de dónde venimos.

domingo, 12 de febrero de 2012

¿Qué derecho tenemos de menospreciar a nuestros ancestros?

Por Natalia Brun


Que años aquellos en los que se respetaba tremendamente a nuestros abuelos. Parece un tiempo olvidado y nostálgico, en el que el vidrio se ha empañado de humedad hasta no dejarnos ver para el otro lado.

Nuestros mayores, han vivido los años que nosotros no. Ellos han acumulado un sin número de experiencias que nosotros NO. Nos han dejado lo mejor de ellos para que hoy seamos quien somos. Nos han brindado lo mejor de sus años para que hoy podamos desenvolvernos como lo hacemos. Han trabajado y luchado hasta el cansancio para que tengamos todo lo necesario.
¿No infunde el mayor de los respetos una persona que tiene todo esto en su haber?
Nos olvidamos a diario de lo importante que fueron y son en nuestras vidas. Nos olvidamos que gracias a que ellos nos precedieron, hoy estamos aquí. Nos olvidamos que estamos vivos gracias a que ellos nos dieron la vida y nos alimentaron. Nos olvidamos de ir a pedirles consejo. Entendemos que la sabiduría es del que más estudios tiene, cuando en realidad, nada hay más lejos de eso. La sabiduría es experiencia bien vivida y aprendida.
¿Por qué dejamos a nuestros mayores a la buena de Dios? ¿No sería más correcto acompañarlos en la vejez, como ellos nos acompañaron en nuestro desarrollo? ¿No seríamos mejores personas, viendo la ancianidad de cerca y llenarnos de su amor? ¿Qué nos pasa que dejamos a estas personas que nos merecen más que nadie, tirados solos en sus casas vacías o en un hogar de ancianos? ¿Qué derecho tenemos de menospreciar a nuestros ancestros?
Ellos fueron nuestros pioneros. Llevan gravadas las enseñanzas de toda una vida. Cuidar de ellos, acompañarlos, vivirlos hasta su final, creo que más que un deber, es una necesidad inmediata.
Mi padre falleció de cáncer hace 6 meses. Yo estuve con el prácticamente toda mi vida, inclusive, recién casada, viví su último año y medio con él. Disfrutarlos hasta lo último, hasta que duela, les aseguro, que a pesar de ser costoso (porque uno ve su agonía), es una bendición.
No puedo explicar con palabras, lo que significa poder cuidar de nuestros padres. Una paz tan grande queda en nosotros cuando no están...
El día que se mueren, yo se los aseguro, es el peor día de nuestras vidas. Doloroso es una palabra muy pequeña para describirlo.
Por eso, no esperemos a que se vayan, ellos no esperaron para educarnos y alimentarnos. Ellos estuvieron ahí, justo a nuestro lado.
Lo que menos se merecen es morir en soledad. A ellos les encanta dar sus preciosos consejos y contar sus interminables historias.
La ancianidad, nos toca a casi todos.
Hagámosla tan digna como era en un principio. Los invito a quedarse con sus almas llenas y en paz.

viernes, 10 de febrero de 2012

La novia


No veía más allá de su sufrimiento. Estaba inmerso en una agonía atroz. Que lo consumía. Lo devoraba. Por eso regresó al pueblo un mes antes de lo establecido. Abandonó su trabajo en el distrito de Coronel Dorrego ni bien se enteró de la noticia de boca de otro peón recién llegado de la colonia: la muchacha a la que le declaró amor eterno se casaba con otro.
Rememoró la declaración, recordó las caricias, tímidas, tiernas... Reflexionó en lo que, con el alma palpitando en los labios, le dijo cuando le confesó su amor, y lo que ella, temblorosa y excitada, contestó cuando aceptó, correspondiendo a la solicitud de ser novios.
No veía más allá de su desconsuelo. Era lo único que lo sostenía en pie.
Mascullando maldiciones revolvió el antiguo baúl. Hurgó con desesperación hasta encontrar el revólver y las balas. Cargó las balas en el arma. La amartilló. Y se dirigió rumbo a la iglesia. Era sábado.
“Se casa en estos momentos, a las ocho”, alcanzó a pensar desenmarañando las palabras de las ideas y los recuerdos, en su mente atormentado.
Salió a la calle sin decir una palabra. No escuchó a su padre que lo invitaba a beber un vaso de vino antes de cenar.
Caminó hacia la iglesia. La gente se apiñaba en la vereda aguardando el arribo de la novia. Algunas personas cuchichearon al verlo llegar. Seguramente se estarían riendo de él, alcanzó a deducir sin tener bien en claro lo que pensaba.
Por fin, llegó un Ford A... se detuvo frente a la iglesia... alguien abrió la puerta del coche negro... y descendió la novia... blanca... radiante... joven... hermosa... Todos la miraron con admiración. Se casaba con el hombre más rico de la colonia. Todas las miradas eran para ella. Nada más que para ella. Hasta la envidia de algunas mujeres eran para ella.
Sonó un disparo...
La gente huyó despavorida... la novia retornó al automóvil... nadie comprendía lo que sucedía... Hasta que las personas, al dispersarse, dejaron ver el cuerpo de un hombre con un balazo en la sien. Un hombre que no tuvo valor para asesinar a la novia. Porque pese a todo su dolor, pese a todo el tormento de su alma... Pese a la traición, todavía la amaba.

jueves, 9 de febrero de 2012

Albino Lang y Rufino Graff: dos maestros de la música


Albino Lang y Rufino Graff en plena actuación durante un espectacular festival organizado años idos por la Fundación Konie 2000 en la Avenida 11 de Mayo de Pueblo Santa María, donde los dos maestros de la música se lucieron interpretando bellos temas dignos de su talento. Ambos, con su arte y creación, como asimismo su ejemplo de vida, han sabido cosechar aplausos en innumerables noches de actuación en salas llenas que los ovacionaron de pie.

martes, 7 de febrero de 2012

El hombre solitario y su dolor


Bajó la cabeza. Se sentía desolado. Su interior era un campo devastado por el viento de la muerte. Un cielo gris y un horizonte oscuro. Sin sol y sin pájaros. Un campo donde hasta ayer nomás habían florecido rosas y hoy sólo había hojas secas y arena. Un universo en donde ni siquiera había lugar para las palabras. Tal era la devastación, tal la desolación.
Miró el retrato. Lo observó en detalle. Lo apretó con fuerza y el cartón color sepia se resquebrajó y rompió. Los pedazos escaparon de entre los dedos como los últimos suspiros de su esposa fallecida hace veinte días, luego de una breve y dolora enfermedad.
Nada importaba ya. Absolutamente nada.

lunes, 6 de febrero de 2012

Fotografías del recuerdo reciente de los pueblos alemanes

Año 2005. Primer Año de la Escuela Parroquial San José: “Seño” Mariana Lang. Alumnos: Julián Holzmann, Karen Martel, Leandro Wesner, Diana Laumann, Nicolás Gaitán, Denise Duckardt, Jonathan Erdozain, Sofía Lestape, Braulio Zerfus, Luján Bineder, Milagros Stadler, Nicolás Roth, Agustina Giest, Matías Reeb, Lucía Álvarez, Juan Ignacio Gottfriedt, Agustina Schermer, Ismael Graff, Micaela Simon, Enzo Duckardt, Agustina Rogel, Yan Gonzalía, Martina Andes, Cristian Werbach, Camila Graff, Francisco Maier, Marianela Heumann y Elías Arzer 
Compartiendo la magia de un instante único e irrepetible: Vanesa Haffner, Stella Maris Roth ,“Seño” del Jardín Parroquial Santa María, Florencia Streitenberger y Amparo Bohn.

domingo, 5 de febrero de 2012

¿Por qué nos trataron tan mal si nosotros también somos argentinos?


¿Quiénes eran los rusos? ¿Qué significaba ser ruso? ¿Y por qué sonaba tan despectivo ese adjetivo? Fueron preguntas que en algún momento de mi infancia me plantee y entendí que los rusos éramos nosotros. Y me dolió darme cuenta que los demás nos trataban como si fuéramos poca cosa. Me sentí humillado y comprendí cuánto prejuicio me rodeaba cuando dejaba mi pueblo y viajaba a la ciudad, lejos de mi gente.
Treinta años después, comprendo que los rusos, como nos llamaban, eran un mosaico de identidades que conformaban una sola nación y que nosotros no teníamos nada que ver con ellos. Comprendí que éramos alemanes, que mis abuelos, pese a haber llegado de Rusia, eran alemanes y, por lo tanto, yo no era ruso sino descendiente de alemanes del Volga como descubrí más tarde.
Entendí que pertenecía a una comunidad con una identidad bien definida. Y supe por fin, por qué, cuando era niño, en la escuela, la maestra nos enseñaba la historia argentina llena de héroes que nunca llevaban apellidos como la gente que yo conocía y trataba.
Con dolor, angustia y sufrimiento, desde el día que nací, sentí sobre mí miradas de prejuicio, discriminación, y cuchicheos de gente foránea que se refería a nuestra gente del pueblo con motes despectivos e insultantes.
Ahora sé por qué. Porque éramos diferentes. Porque veníamos de Rusia pero no éramos rusos sino que hablábamos alemán. Teníamos costumbres y tradiciones diferentes a las argentinas. ¡Y mucho más!
Pero esa no era razón para tratarnos de esa manera. Esa no era razón para humillar a mis abuelos y a mis padres de manera tan cruel. ¡Cuántas veces, de niño, vi llorar a mi madre por ser tratada como “rusa de m…”? ¿Por qué? ¿Era necesario demostrar tanto prejuicio e insultar de esa manera a gente humilde que no sabía hacer otra cosa que trabajar, ser solidaria, tener fe en Dios y aportar su gran granito de arena en el crecimiento y progreso de este país que nos pertenece a todos, a ellos, que nos trataron tan mal, y a nosotros, que sufrimos tanto por culpa suya? ¿Por qué, pregunto, nos trataron tan mal si nosotros también somos argentinos? 

viernes, 3 de febrero de 2012

HISTORIAS SENCILLAS DE GENTE COMUN: EL VELORIO

Por Carlos Polak

CARLOS POLAK
Tornquist ( Bs. As.)
El pasado 29 de enero se cumplieron 45 años de la partida camino del silencio de mi abuela Catalina. Fue precisamente el 29 de enero de 1967 en que nos dejo para siempre, con tan solo 55 años de edad víctima de una enfermedad terminal. Excelente esposa , madre de 9 hijos, uno fallecido de muy pequeño y el más chico discapacitado y de solo 14 años.
Yo tenía 5 años y algunos meses y recuerdo claramente el velorio, que como era tradición, se llevo a cabo en la casa materna de la abuela, en Colonia San Martin de Tours (Dufaur, pdo. de Saavedra) El comedor de la vieja casa había sido convenientemente acondicionado para la ocasión con el ataúd en el centro de la habitación y gran cantidad de sillas en derredor, mientras se oian oraciones encomendando a Dios por el alma de la difunta, acompañadas de tanto en tanto por los llantos muy sentidos de algunos presentes y el continuo :porque, porque,..
Por esos años no se utilizaban métodos y herramientas de hoy en día, como por ejemplo la conocida "gotita" que sella ojos y boca de los fallecidos impidiendo que a causa del "rigor mortis", estos se abran. Lo cierto es que transcurridas varias horas de velatorio se noto en el cuerpo una evidencia de apertura de los ojos, que hizo estallar en gritos a mi tía mas joven que por entonces contaba 18 años. Debieron retirarla de la sala y haciéndonos salir a todos afuera, un grupo de entendidos procedió a solucionar el problema.
Al otro día fuimos en procesión de vehículos hasta el cementerio de Saavedra, donde recibió santa sepultura.
Pido disculpas a los lectores porque quizás lo que acabo de escribir puede sonar un tanto duro, fuerte, o doloroso, pero no es más que la verdad y tiene que ver también con tradiciones y costumbres de nuestros ancestros y forman parte irrefutable de nuestra vida, que no es más que la suma de momentos, unos buenos y otros no tanto.
Quiero comentar además que luego de todo esto venia la otra parte: Por muchos días terminantemente prohibido encender la televisión (había muy pocas), encender la radio, o asistir a cualquier evento donde se escuche música. Recuerdo puntualmente que una de mis tías estuvo casi un año sin escuchar radio.
Por otro lado la vestimenta femenina debía reflejar el dolor de la familia. Varios meses vistiendo ropa de color negro (de luto) y pasado ese tiempo el color gris, al que se llamaba medio luto. Las mujeres más conocedoras sabían sacar la cuenta de cuánto hacia que había muerto un familiar por el color de ropa que usaban las dolientes.
Recuerdo que todos los años en ocasión del día de los fieles difuntos ( 2 de noviembre) visitábamos las sepulturas de los familiares y el cura párroco del lugar asistía a quien le pedía rezando una oración y derramando agua bendita sobre la tumba, acción que era retribuida económicamente por familiares para sostenimiento del culto.
Reitero mi intención de no incomodar a nadie, pero creo que estas cosas que algunos recordamos debemos contarlas, porque como dijo alguien: " un pueblo olvida cuando la generación que conoce sobre el pasado no lo transmite a su descendencia.

jueves, 2 de febrero de 2012

Nada impide que nuestros sueños y proyectos se concreten


Los sueños y proyectos siempre se concretan. No existe obstáculo alguno que pueda impedir su realización. Nada, absolutamente nada, ni nadie, puede detener nuestro caminar si nos proponemos conseguir un objetivo en la vida. Con tesón, sacrificio, voluntad y coraje, todo es posible. Aun lo que a primera vista parece imposible. Sólo hace falta un sueño y la voluntad y el coraje de llevarlo a cabo. Porque una vez que nos hemos decidido qué es lo que queremos hacer, es el mismo destino y la vida la que colaboran con nosotros para llegar a la meta deseada.
Esto es algo que aprendemos con la experiencia y que la vida misma, en su devenir cotidiano, nos enseña. Es una máxima no escrita en el universo de las leyes que se cumplen a pesar de y contra todos los pronósticos y jueces agoreros que dictaminan el fracaso de los sueños de los demás por el simple hecho de temer concretar los suyos. El hombre es capaz de realizar cualquier sueño que sueña, solamente tiene que transformarlo en proyecto y luego trabajar sin pausa para concretarlo.
Esto es así y seguirá siéndolo por toda la eternidad de los tiempos.

Entre alpargatas y palizas


-Sakermensch –gritó a la par que salió corriendo detrás de su hijo de nueve años, alpargata en mano.
Lo alcanzó a los pocos metros. Le bajó el pantalón y le sacudió en la cola con la alpargata.
El niño lloró como un desaforado. Era la segunda paliza que ligaba en el día. La primera se la propinó el sacerdote en la escuela con el puntero, sobre los dedos, al no saber responder cuáles son los diez Mandamientos de la Ley de Dios. Y la segunda la recibió de su madre por contarle lo sucedido en la escuela. La madre no sólo no le perdonó no saber los Mandamientos de la Ley de Dios sino que lo castigó porque el cura lo había hecho y porque, según ella, el santo varón siempre hacía las cosas por la voluntad de Dios y con justicia.

miércoles, 1 de febrero de 2012

La confianza en uno mismo para alcanzar el éxito


La confianza en sí mismo es un elemento crucial en el desempeño de la persona. Puestas dos personas a realizar una misma tarea, si todos los demás factores son iguales, lo hará mejor y más rápido aquella que tenga más confianza en sí misma. Esto se aplica a todo tipo de tarea, desde la más simple a la más compleja. Te darás cuenta de la importancia de esta afirmación cuando te percates de que la tarea más compleja que tenemos que realizar es justamente vivir.

lunes, 30 de enero de 2012

Recuerdos de un abuelo: “Éramos pobres pero felices”.


 Una cocina a leña, bosta de vaca para quemar y calentar el ambiente, una mesa larga de madera, una banco contra la pared, una alacena antigua, unos cucharones, sartenes y cacerolas colgadas de la pared, una carpeta tejida a croché y sobre ella un adorno, una pava siempre hirviendo, con a punto para cualquier menester: desde tomar mate hasta desplumar una gallina.

Mi madre yendo y viniendo. Lavando ropa. Cocinando.  Siempre trabajando. Cantando en alemán. Feliz. Y en las noches rezando su rosario de perlas negras. Murmurando plegarias. Mirando el mañana. Seguramente soñando un futuro mejor para sus hijos pobres. Para sus hijos que, a los diez años, ya laburaban a la par de sus padres.
Esos son los recuerdos más entrañables de mi infancia.
Jugando con mis hermanos a los Koser, Loftipier y otros juegos tradicionales, más otros que inventábamos nosotros imitando las tareas rurales. Trepar árboles. Husmear los nidos de los pájaros. Cazar peludos para comer. O perdices. Y hasta palomas cuando la malaria era grande. Libres. Felices a pesar de la escasez de todo. Siempre corriendo. Por la colonia, por las calles de tierra, detrás de los carros, metiéndonos, sin permiso, en las quintas de los vecinos para robar alguna sandía. O corriendo por el campo, cazando mariposas, atrapando bichitos de luz. Jugando siempre jugando. Pobres pero felices.

domingo, 29 de enero de 2012

El Área de Turismo se reunió con representantes del Centro Argentino Cultural Wolgadeutsche

El Área de Turismo se reunió con representantes del Centro Argentino Cultural Wolgadeutsche, tratando temas relevantes con motivo del aniversario de los 125 años de la llegada de los Alemanes del Volga a Coronel Suarez. Temas referentes a Cultura y Turismo para desarrollar en el 2012 fueron tratados en profundidad. El Sr Heigel Huck, vicepresidente del centro, quedó en enviarle al municipio un listado de actividades a llevar adelante para las Kerb de las tres Colonias Alemanas.

Se decretará de interés municipal la celebración de los 125 años de la fundación de los Pueblos Alemanes

Decretar de interés municipal la celebración de los 125 años de la fundación de los Pueblos Alemanes y desarrollar una importante oferta turistica durante todo el año 2012, es uno de los proyectos que el equipo del área de Turismo conjuntamente con el Instituto Cultural le plantearon al Intendente Lic. Ricardo Alejo Moccero.

Los integrantes del Área de Turismo se han reunido esta semana con los delegados municipales de las tres colonias alemanas

 Los integrantes del Área de Turismo se han reunido esta semana con los delegados municipales de las tres colonias alemanas asi como también con el Consejo de Adultos Mayores de la Municipalidad de Coronel Suárez. De esta manera se están diagramando en forma conjunta las actividades del año 2012 para trabajar de manera sinérgica entra las diferentes áreas.


Fotografías de Colonia Menonita, en Guatraché (Por Josi de Lusarreta)

Imágenes fotográficas tomadas por la artista Josi De Lusarreta en la Colonia Menonita, en Guatraché. Además de mostrar el modo de vida de esta comunidad, sus costumbres, sus hábitos, las imágenes son obras de arte en sí mismas. (Salida fotográfica organizada por La casa de Lusarreta Hotel e Isidoro espacio de ARTE)










(Para ver más imágenes: https://www.facebook.com/jdelusarreta)

viernes, 27 de enero de 2012

Choque de culturas: Los colonos alemanes del Volga les temían a los gauchos



"Era risueño –rememora el historiador Alejandro Guinder- cuando a veces en el campo llegaba algún paisano que no era alemán y no estaba el pa­dre de familia. Entonces la madre, que no hablaba ni comprendía el castellano, como primera medida gritaba: "Kinder, unter das Bett;"("¡Hijos, abajo de la cama!"), "das kommt ein Schwartz!" ("¡Viene un negro!) o: "ein Spanier" ("un español"),
Esto era un resabio de la vida del Volga, en que venían las hordas salvajes de cosacos, calmucos y quirguizes y se llevaban no pocas veces a los niños, que vendían en los mercados de China y Mongolia co­mo esclavos. De allí el temor de estas madres por sus hijos.
A Dios gracias en nuestra patria ningún "Schwartz" se llevó chico alguno y esto es uno de los agrade­cimientos que tenemos a la República Argentina...".

"Los colonos –cuenta Matías Seitz- preferían vivir en grupos de fa­milia por temor a los pampas, gauchos matreros que pululaban por doquiera en los campos abier­tos y que, leales con sus amigos, eran feroces y traicioneros con sus enemigos. Sus mismos ami­gos debían cuidarse mucho de cualquier palabra, chanza o gesto equívoco, pues en la mano del gaucho, cual chispa eléctrica, aparecía el facón del que no se salvaban enemigos ni amigos, dado su temperamento impulsivo, irascible e irrefle­xivo.
"En general, el rey de las pampas (las llanu­ras) por una parte era leal, altivo, bravo y va­liente, muy avezado en el uso del facón y audaz compañero en las lides pendencieras, inclinán­dose a favor del más débil; por la otra, con vis­ta clara, cauta, escrutadora y recelosa, era des­confiado, desafecto al trabajo, pues aguantaba hasta tres días la labor de la trilla. Su afición predilecta era asistir a las yerras sin paga. Irre­flexivo en su furor y rencoroso, enemigo de los colonos y de los extranjeros, nos odiaba conside­rándonos como usurpadores y expoliadores de sus tierras y derechos, sin vacilar en perjudicar­nos, principalmente ejerciendo el abigeato. Ese espíritu personal suyo de libertad, empero, los llevó a ser de gran ayuda en la epopeya liberta­dora sudamericana. Su presencia o su compañía no era nada estimada, porque, dadas sus condi­ciones personales, no se les podía tener con­fianza.
"Se dijo que los gauchos no eran afectos al trabajo –continúa Seitz-. ¿Y para qué? Todo era barato y la vida hermosa. Una vez en posesión de "pilchas", re­domón, recado, facón y trabuco, lazo y boleado­ras, sólo hacía falta cigarrillos, fósforos, sal, yer­ba mate, una pavita y algún porrón de ginebra. Por la comida y la bebida no se preocupaban. Había agua en los arroyos y ríos, en las llanuras ovejas y vacunos cerriles, peludos, piches, muli­tas, perdices comunes y coloradas, martinetas, ñandúes, llamas, etc. En su hogar, que formaba en la vasta llanura bajo el cielo abierto, no te­mía al viento ni a la lluvia ni al frío. Por cama, sobre los pastos del suelo, los aperos del recado, los bastos para almohada, lo demás para colchón y cobijas. Su vestimenta: chambergo, de anchas alas, o vincha; pañuelo rojo o celeste al cuello; camiseta; blusita negra; calzoncillos con flecos; chiripá; cinturón ancho; alpargatas blancas o bo­tas de potro; un hato de ropa ceñida con un man­tón a la cintura, con su guitarra al hombro, lo vemos en su flete, al que estimaba más que a un cristiano, recorrer la pampa solitario, sintiéndo­se satisfecho y libre. El mate era la bebida pre­ferida y necesaria, que tomaba en cantidad y que le aportaba algunas vitaminas que el cuerpo requería, carentes en la nutrición de otro alimen­to que no fuera la carne”, concluye Matías Seitz.

miércoles, 25 de enero de 2012

Historias sencillas de gente común

Por CARLOS O. POLAK. Tornquist Bs. As.
Quienes vivimos en pequeñas ciudades, otrora pueblos, no podemos evitar recordar esos momentos que tanto significaron y significan en nuestras vidas desarrollados en la infancia.
 Hacia la década de 1960 y 1970 había en la mayoría de las casas de pueblo una importante cantidad de gallinas, las cuales formaban parte inobjetable del paisaje en esos grandes patios. Gallineros construidos con adobe o con ladrillos asentados en barro eran la morada nocturna de estas aves. Dichas construcciones tenían en su interior palos de eucalipto o similares que permitían a estos animales dormir en distintos niveles, sistema que dio origen a la famosa " ley del gallinero". Todas estas construcciones tenían por lo general su techo de chapa de cartón, muy usadas por ser lo más barato de la época.
 Era totalmente normal ver deambular por todo el terreno a las gallinas buscando insectos, picoteando y dejando alguna sorpresa para que quienes jugábamos en el patio, la pegáramos en nuestras zapatillas Boyero y cuando entrábamos en la casa, sin darnos cuenta "perfumáramos " el ambiente con la consecuente orden : "andá afuera y mirate las zapatillas!!!".
 Debido a que las gallinas recorrían los grandes patios, no era fácil encontrar los huevos. Por eso la señora de la casa estaba atenta al cacareo e inmediatamente iba a ver dónde ponía la pícara. Una vez conocido los lugares que a menudo eran distintos, los chicos juntábamos los huevos a la tardecita, siempre con el mismo encargue de mama: "dejale uno para que siga poniendo...!”.
 Algunas otras cruzaban la calle y ponían en baldíos con gran cantidad de pasto por lo que nos enterábamos más de un mes después, cuando mama gallina volvía a casa con su fila de seguidores pollitos.
 Había gallinas malas, a las que cuando juntábamos los huevos les teníamos mucho miedo porque a veces nos corrían para picarnos. Ahora cuando mamá carneaba alguna para puchero o estofado, se les terminaba lo malo ya que la mayoría de nuestras madres le quebraban el cogote con rápidos movimientos y sin que el animal lo advirtiera.
¡Cuántas cosas más habrá en torno a estas historias que fueron y ya no serán.



martes, 24 de enero de 2012

¡Y la vida se va!

Una casita de adobe, pintada a la cal; una anciana lavando ropa en una palangana; niños jugando; hombres arando la tierra; gaviotas que surcan el cielo, un horizonte de pampa húmeda: vastedad y misterio; promesa y futuro.
Transcurre el tiempo.
La inmensidad se trueca en trigal, el trigal en harina y la harina en pan. El sudor fructifica. Se transforma en hostia, en Cuerpo de Cristo.
Y la casita de adobe se viste de fiesta, la familia celebra la buena cosecha. Suena un acordeón; se escuchan voces cantando milenarias canciones. Surge el baile. Brota la emoción.
Vuelven a pasar los meses.
Llega el invierno. La helada. Nuevamente los hombres siembran. Nuevamente esperan la cosecha.
Y se les va la vida construyendo un futuro que nunca llega a ser presente porque el presente siempre es mañana y el mañana siempre está en manos de los hijos.

lunes, 23 de enero de 2012

Die Wochentage - Los días de la semana en alemán


Montag………………Lunes
Dienstag……………..Martes
Mittwoch…………….Miércoles
Donnerstag…………..Jueves
Freitag……………….Viernes
Samstag……………..Sábado
Sonntag……………..Domingo