T

T

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Detrás y del otro lado del mostrador

Por Juan Carlos Roht

Sobre un maquillado mostrador sexagenario cuántas historias hay grabadas, escritas sobre sus tablas gastadas, llenas de filigranas, por tanto uso, tantos vasos servidos, tantos tragos, tantas botellas. Firme como el roble, y como el primer día, cobijando sueños, consolando tristezas, compartiendo alegrías. Soportando también prepotencias, falsedades y por qué no, alguna que otra pelea.

Detrás, una mezcla de artista y poeta, millonario de copas, sin bandeja ni café. De cuerdas de acero en el ropero olvidadas, por su pasión pueblerina desde la niñez.
Del otro lado, toda una vida de sueños compartidos. Con los que están, y de tantos que se han ido: el mejor pescador, cazador o bolsero. Apoyados en unas banquetas quejosas, la discusión sigue, por política y el fútbol , y, en fin, otras yerbas, razones de vida.
Mesas con esquineros de hollín, de boquillas, filtro, o algún armado. Truco, Schoufkop , muss y la discusión futbolera por un asado. Ayer pool, metegol, pulseada, y el billar, el escenario de algún acordeonista improvisado. Dando paso sobre su delicado paño, algún tiro al nueve o al juego de dados. 
Son tantas cosas que la mente guarda, y es el paso del tiempo quien te arrincona, y son tus dudas, el abrazarte, tirar la toalla o pelearla. Es que es toda una vida detrás de ti, siendo tantas las alegrías, como las angustias bien disimuladas. Los miedos de hoy y el temor a extrañarte mañana y la bronca de no saber… si seguir… O nada!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario