Rescata

Para más información pueden comunicarse al WhatsApp: 2926 461373 o al Correo electrónico juliomelchior@hotmail.com

viernes, 21 de agosto de 2015

Exitosa 14º Fiesta Provincial de la Carneada

Fuente: lanuevaradio.com.ar
Fotos: Dirección de Turismo
Municipalidad de Coronel Suárez

Pueblo San José revivió tradiciones y costumbres de nuestros alemanes del Volga. Un lleno total del salón del Club Germano Argentino. Organizaron la Asociación Descendientes de Alemanes del Volga y la Asociación Cultural Germano Argentino. Gran baile amenizado por el Conde Graf y el Grupo Astral, unidos a los sonidos incomparables de la música típica. Una fiesta formidable desde el Pueblo San José para todo el país.
 
No es novedad que cada acontecimiento que se organiza en nuestros Pueblos Alemanes representa para los organizadores un esfuerzo extraordinario y en la seguridad de encontrar y recuperar las propias raíces el público responde masivamente a la cita.
Una nueva edición de la gran Fiesta de la Carneada se llevó a cabo el sábado pasado en el salón del Club Germano Argentino del Pueblo San José, colmado de público de Coronel Suárez, los tres Pueblos Alemanes y delegaciones de toda la región dispuestos a compartir una cena que es incomparable.
Fiambre casero producto de las carneadas conformando el primer plato con chorizo seco, morcillas blanca y negra, queso de cerdo, un jamón súper tentador acompañado de ensalada rusa, luego chorizo hervido con ensalada de repollo, carne de cerdo y de vaca, ensalada, papas, buen vino, cerveza y se vendían Krepel en horas de la madrugada, porque continuaba el servicio de cantina, mientras la gente no paraba de bailar.
Desde el Pueblo San José se ratifican las tradiciones, conservando primero una actividad característica como es la carneada, y después la fiesta, que agota tarjetas con muchas semanas de anticipación y que marca un antecedente en la continuidad de eventos de esta naturaleza que disponen de un tiempo bien prolongado para organizar, carnear, asar, condimentar, preparar la mesas, mientras una legión de mozas y mozos están dispuestos a la atención de unos 550 comensales.
Una vez más se revalidan los títulos, no hay nada que hacer, son únicos para organizar, para programar y para difundir un acontecimiento que distingue a nuestros Pueblos Alemanes.
La apertura de la Gran Fiesta Provincial de la carneada se produjo con el ingreso de las banderas de ceremonia junto a la bienvenida de la orquesta, la bendición de los alimentos y dos carros con los cuales se distribuía el primer plato consistente en los embutidos propios de la carneada, tal cual se hacía en antaño con los antepasados dedicados a una actividad que se rescata para las nuevas generaciones.
En el acto protocolar Hugo Schwab, Presidente de la Asociación Cultural Germano Argentino del Pueblo San José, agradeció la presencia de todo el público, destacando las representaciones de Huanguelén, Espartillar, Carhue, Guaminí, Saavedra, Pigüé, Puan, Bahía Blanca, Punta Alta, Coronel Pringles, Tornquist, Saldungaray, Darregueira, Colonia Hinojo, Pilar, Viedma, Stroeder, Olavarria, Mar del Plata, Buenos Aires, Posadas y las colonias de las Provincias de Entre Ríos y La Pampa respectivamente.
Luego el Delegado Municipal del Pueblo San José, Daniel Schwindt procedió a entregar un subsidio proveniente de la Municipalidad de Coronel Suárez, mientras Juan Hippener al hablar en la noche del sábado mantuvo su promesa de organizar una gran fiesta que supere todas las anteriores asegurando la vigencia de estos encuentros que representan un enorme esfuerzo de organización con lo cual los equipos de trabajo son los fieles acompañantes para la concreción de las fiestas que demanda comprometida mano a la obra con la experiencia de hombres y mujeres.

Tras la cena y las sucesivas entradas de la orquesta el baile característico que se fue prolongando con el correr de la madrugada con el funcionamiento del buffet con la venta de otros productos típicos como los Krepel con café por ejemplo, bebidas mientras la música era el factor aglutinante para que la pista rápidamente se colmara de alegres parejas que establecían corográficos esquemas al compás de todos los ritmos que la orquesta ejecutaba creando un clima contagioso.


  


5º recorrido turístico con concurso fotográfico en Pueblo Santa María


Será el próximo sábado 5 de septiembre a partir de las 14 horas. Se recorrerá la Gruta Virgen de Fátima, la Plazoleta Andenkenplatz (Lugar de Recuerdos), las cruces rogativas, la Avenida 11 de Mayo, la Plaza del Inmigrante, el Museo Parque la Palmera y la Escuela Parroquial Santa María
Desde la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Coronel Suárez se invita a fotógrafos profesionales, aficionados y vecinos en general a participar el próximo sábado 5 de septiembre, en el marco de un nuevo festejo de Kerb de pueblo Santa María, del quinto recorrido turístico con concurso fotográfico “Conociendo Nuestras Colonias” por los lugares más representativos de la tercer colonia alemana.
El lugar de encuentro para comenzar con el recorrido será a las 13:30 hs. en la oficina de la Dirección de Turismo Avenida Casey 2090 para aquellas personas que no cuenten con movilidad o para quienes quieran sumarse con vehículos particulares y partir desde el mencionado lugar, mientras que quienes lo deseen pueden acercarse a las 14 hs. a la Gruta Virgen de Fátima de Pueblo Santa María para comenzar desde allí el circuito programado.
Los lugares que se visitarán serán la Gruta Virgen de Fátima, la Plazoleta Andenkenplatz (Lugar de Recuerdos), las Cruces Rogativas, la Avenida 11 de Mayo (calle ancha): viviendas típicas, NAC Santa María, Iglesia Natividad de María Santísima – Die Kapellier, patio de Waimannhauss, Casa del Fundador; la Plaza del Inmigrante, el Museo Parque la Palmera (opcional) y la Escuela Parroquial Santa María donde serán recibidos por referentes de la institución y podrán disfrutar de un rico café.
El circuito tendrá una duración aproximada de tres horas.
Los interesados en participar podrán hacer su consulta o inscribirse para el concurso vía e-mail a dirturismomcs@gmail.com o al 421-048 de 7 a 15 hs.

A participar del gran almuerzo de Kerb!!!


Como cada año, la Unión Padres de Familia de la Escuela Parroquial Santa María organiza el Tradicional Almuerzo de Kerb, este año se realizará el domingo 6 de septiembre en el comedor y galería de actos de la escuela.
Gran menú: chorizo con ensalada, carne al asador y ensaladas varias, gaseosas, vino, mesa de postres, torta y café. Además habrá sorteos gratuitos entre los presentes.
Valor de la tarjeta: $180. Por reserva comunicarse a los teléfonos 02926 - 494088 y 494247 (en horario escolar), o llamando al 02926 15 464150. También dirigiéndose ante miembros de la Unión Padres de Familia o con algún docente de la institución.
“Desde ya agradecemos la colaboración de todos, pues lo recaudado ayuda a solventar gastos de la Escuela Parroquial y a poder seguir mejorando lo edilicio, ardua tarea pero no imposible”.

“Acordeones solidarios”: Una gran fiesta que se llevará a cabo en septiembre


Más de 40 músicos pasarán por el escenario. Será el 5 de septiembre en el Club El Progreso de Santa María.

Organizado por Marcelo Fuhr y sus amigos, para el 5 de septiembre está previsto un nuevo encuentro de acordeonistas. En este caso será el número 10 en su tipo y como nunca tendrá mayor cantidad de músicos que pasarán por el escenario, desplegando lo que saben y lo que han aprendido en cuanto a la ejecución de este particular instrumento.
Marcelo Fuhr y su esposa Elvira hablaron con La Nueva Radio Suárez de los preparativos para esto que se estima será una gran fiesta.
Ambos vienen de una recorrida por varias localidades de alrededor, convocando a los amigos y conocidos que saben son buenos músicos de acordeón, muchos de ellos integrantes de orquestas, otros que ejecutan este instrumento en fiestas familiares y encuentros con amigos. 
Todos apasionados por los sonidos que emite un instrumento que está en la memoria y en el recuerdo de encuentros familiares.
Algunos bandoneones y muchas verduleras cruzaron el Océano Atlántico en las valijas de los inmigrantes. 
En las familias alemanas y de otras procedencias está el recuerdo de los días en que el cansancio por una jornada de mucho trabajo se suavizaba cuando el padre llegaba a la casa y se ponía a interpretar clásicos del cancionero alemán, muchas polcas, por supuesto, mientras la mujer disponía la cena. 
Así, muchos de los que hoy son músicos de acordeón tienen registrado entre sus mejores recuerdos estos momentos compartidos con los padres y los hermanos.
Cada encuentro que ha organizado Marcelo Fuhr ha sido una ratificación de vida para este instrumento particular.
En la fiesta que se proyecta para el 5 de septiembre, en el Club El Progreso, han comprometido su presencia más músicos que nunca hasta ahora en los diez encuentros anteriores. Y como dice el organizador, hay gente que toca un poco, otros que tocan bien y otros que lo hacen muy bien. Será un momento para disfrutar de principio a fin. Comienza a las 19:30 horas.

sábado, 15 de agosto de 2015

El patriarcado, el sistema familiar de los alemanes del Volga


El patriarcado entre los alemanes del Volga era el reinado del padre o del miembro más anciano de una familia.  En las aldeas del Volga este sistema se desarrolló en plenitud: las familias se mantenían juntas organizadas social y económicamente.  Por medio de este sistema los hijos contraían matrimonio pero sin alejarse del hogar paterno.

Este sistema exigía puntos destacados de convivencia en que las resoluciones las tomaba el marido pero las decisiones de suma importancia correspondían al jefe.  Como consecuencia de esta singular organización, los jóvenes que habían formado su familia se emancipaban solamente ante la escasez de tierra lo que lo obligaba a radicarse en nuevos asentamientos.
Este sistema establecía como natural el respeto por la experiencia que habían adquirido los mayores a quienes se les daba un trato de sumo respeto manifestado sobre todo en la manera de dirigirse ellos.  La longevidad era mirada como punto de respeto, experiencia y enseñanza tanto que el patriarcado era sagrado y la voluntad del abuelo era inapelable.
Eran atributos de familia: la administración de los bienes, la asignación de los trabajos que debían cumplir.  Solamente el hijo mayor podía reemplazar esta tarea.  Las casas eran grandes, extensas en las comidas, la cabecera era ocupada por el jefe de la familia y todos se referían a él con deferencia y respeto.
En los primeros años de la vida del los Alemanes del Volga en sus aldeas, rara vez entraban forasteros.  Esto dio como consecuencia que los jóvenes se casaran con los de la misma colonia y por lo cual la mayoría de las familias estaban emparentadas entre sí.
La actividad de la mujer se centró en el quehacer doméstico.  Su papel era servir a todos los que compartían la familia y su actividad se orientaba a cuidar, alimentar, educar, atender en las enfermedades y acompañar en la hora postrera.  Era la ama de casa pero al mismo tiempo sujeta a la misión que se le asignaba.  Estaba dotada de autoridad para llevar a cabo su misión de cuidar la economía familiar, dedicarse a la educación de los niños especialmente a las hijas mujeres a quienes debía enseñar todas las tareas propia de una mujer, enseñándoles los caminos para administrar su hogar, los conocimientos de cocina, sin descuidar en lo mínimo la educación religiosa.
Llevaban una vida muy activa desde muy temprano: hacían tambo, guardaban la leche para el consumo y con el sobrante se hacían quesos y manteca.  Después preparaban un abundante desayuno.  El día se lo pasaban trabajando; elaboraban los alimentos; la vestimenta para los integrantes del hogar era el fruto de sus largas horas dedicadas a la costura. Hilaban la lana y con ellas tejían diversos abrigos.  Hacían bordados, cuidaban del orden de las habitaciones, nada escapaba de su atención.

jueves, 13 de agosto de 2015

Este sábado gran Fiesta de la Carneada

Este sábado a las 21 horas en el Club Germano Argentino del Pueblo San José. Se calcula para cada persona un kilo de comida. 

Ya está todo listo. Los chorizos secos se hicieron hace alrededor de dos meses; los jamones son los que provienen de la faena para la Fiesta de la Carneada del año anterior, porque necesitan varios meses de estacionamiento y secado, las morcillas blancas y negras y el queso de chancho se están elaborando estos últimos días; mientras tanto se dispone también la elaboración del chorizo que se servirá hervido, una antigua tradición de los alemanes como uno de los platos predilectos de esta especialísima cena. 
También en estos días se dispone el faenamiento del cerdo y del animal vacuno para preparar el tercer y cuarto plato que será servido en la misma cena, acompañado de papas saborizadas al horno.
Sin duda mucho trabajo de los miembros de la Comisión de la Asociación Alemanes del Volga y sus colaboradores que desde este jueves comienzan con la actividad más intensa en preparación de esta gran fiesta, en la que estarán participando alrededor de 600 personas.
Quedan unas pocas tarjetas, apenas cerca de diez. Está previsto que vengan participantes de varios lugares de alrededor, también de Capital Federal y otras provincias, todos en busca de vivir como una fiesta una actividad que era tradicional para muchas familias, no solamente alemanas, que comprometían el trabajo de familiares, vecinos y conocidos.
Hugo Schwab, integrante de la Asociación Cultural Germano Argentina, brindó detalles de esta realización, en una nueva edición de la Fiesta de la Carneada. 
Y anticipó que habrá dos novedades: entre las bebidas que se ofrecerán a los comensales habrá también cerveza, respondiendo así al requerimiento de mucha gente. 
Y alrededor de las 2 de la madrugada, entre mucho baile para bajar tanta comida, la Comisión de Equinoterapia Riendas Libres estará vendiendo Krepel calentitos, elaborados en el momento. 
Se completará así con otra de las comidas típicas que se preparaban en las carneadas familiares para los mates de la tarde o de la mañana.

miércoles, 12 de agosto de 2015

La cuna

Un rancho de adobe,
una bomba de agua,
una anciana lavando ropa
en un fuentón de chapa,
un hombre trabajando la madera
bajo la sombra de un árbol,
en una nube de aserrín,
fabricando una cuna,
una cuna para su nieto,
que ha de nacer a fin de mes,
en una habitación del casa.

lunes, 10 de agosto de 2015

La quinta de verduras del colono alemán del Volga

La quinta del colono
es un vergel de verduras
y una paleta de colores,
dónde se lo ve temprano,
con el sol al amanecer,
trabajando con la azada,
el cuerpo inclinado,
al alemán todos los días,
mientras la mujer y los niños,
riegan los canteros,
con enormes baldes de agua.

Los ricos pepinos en conserva de la abuela

Una docena de pepinos, sal gruesa, eneldo (Dül), alguna hoja de parra, un recipiente con agua. Después a esperar unos días. ¡Y ya están listos para comer –dice la abuela Berta- los pepinos en conserva! Una tradición familiar que es tan antigua como el origen mismo del apellido de la familia. Son ricos, sabrosos, salados –revelan los nietos a sus padres que también los degustan en las calurosas tardes de veranos, como lo hicieron sus antepasados y como seguramente lo continuarán haciendo sus descendientes.

sábado, 8 de agosto de 2015

Mi infancia

Mi infancia es mi madre
con su paciencia infinita,
la mano protectora de mi padre,
mi abuela cantando el Tros-Tros-Trillie.

Mi infancia son los Krepel,
las bolitas de los Dünekuchen,
las rueditas de los Wicknudel,
el relleno de los Strudel.

Mi infancia es la escuela,
la pizarra negra,
la tiza, el borrador,
la dura regla del maestro.

Mi infancia es el trabajo.
Ayudar a mi madre.
Colaborar con mi padre.
Ser niño y hombre a la vez.

Mi infancia es la nostalgia
de descubrir lo que perdí,
aquella tarde de primavera
cuando de mi casa me fui.

Abuela en la cocina

Los ojos celestes,
la mirada color cielo,
el cabello cano,
un rodete.

El vestido negro.
El delantal gris.
Un rosario asomando
del bolsillo.

Las manos vienen,
las manos van,
recorriendo la cocina,
amasando pan.

Es abuela
que cocinando está
comidas alemanas,
mientras cantando va.

El mejor recuerdo de mi infancia: Mi abuela Elena

Por Armando J. Di Julio
(Chef internacional)

La casa era de madera, al frente un cuidado jardín con malvones y lazos de amor, azucenas y crisantemos.
El techo de chapas negras, resaltaba sobre las paredes celestes y el ventanal rojo carmesí. Entrando, el pequeño estar con un sillón de cañas y mimbre con dos almohadones multicolor. En la cocina comedor, el mueble vitrina donde reposaban algunos vasos de vidrio azul, copitas de licor y varios platos. 
Una alacena de color verde con puertas corredizas y debajo, una mesada de cemento sobre dos paredes de ladrillos. Encima, un calentador a bomba que impregnaba de olor a kerosene todo el ambiente. A la izquierda, un dormitorio y afuera el baño.
Era una tibia mañana de principios de otoño, los árboles comenzaban a pintar el claroscuro en sus hojas y el boulevard cerraba con sus copas la calle de tierra recién regada.
Ella volvió de la feria con dos bolsas cargadas de comida, guardó las verduras, acomodó las frutas, se preparó unos mates y organizó su día.
Volcó harina sobre la mesa, formó un volcán, rompió dos huevos, agregó un chorrito de aceite, sal, agua y unió los ingredientes. Amasó un rato y dejó descansar. Cortó varios tomates bien maduros, picó ajo, los puso en una olla de barro con aceite, agregó agua y dejó cocinar lentamente cerca de una hora. 
Tomó la masa y con un palote, estiró en forma oval, muy finita, la enrolló por el lado más largo y con un cuchillo cortó tiritas, que luego abrió y separó –para Armandito- pensó. Fideos caseros con salsa.
Casa y comida humildes, pero llenas de amor. El mejor recuerdo de mi infancia. Mi abuela Elena.
Desde china hasta Italia, desde Japón hasta Perú o de Rusia hasta Israel (del Volga hasta la Agentina), la fusión de los pueblos y la intelectualidad culinaria hicieron del comer un arte, una forma de vivir.
Como profesional de la cocina he recorrido un largo camino, que hoy comienzo a desandar con ustedes.

jueves, 30 de julio de 2015

Educación e idioma entre los alemanes del Volga: Cómo aprendían los colonos

Por Leandro Hilt

Lo que sigue son apuntes sobre la vida intelectual de los inmigrantes alemanes provenientes de la lejana Rusia, quienes al afincarse en tierra entrerriana debieron adecuarse al nuevo entorno socio-cultural.

Cuando los alemanes llegaron a Rusia y lograron establecerse, luego de fundar las aldeas a orillas del Volga, debieron hacerse cargo del sistema educativo, pues el gobierno ruso estuvo siempre ausente en este aspecto.
Alrededor del 80% de la población era analfabeta. La instrucción primaria no estaba al alcance de todos y era un tema menor para la Corona rusa. Alemania sin embargo era uno de los países más avanzados en educación.
Las dos prioridades en Rusia fueron establecer Iglesias y fundar escuelas para un crecimiento armonioso de todas las áreas de la vida y no solamente el económico.
El sistema educativo en el Volga fue sostenido siempre por los colonos, el gobierno jamás aportó nada.
En la primera generación de pobladores alemanes en Rusia, el puesto de maestro fue cubierto por quienes contaban con algún título o preparación traído de Alemania. Muchas personas habían pasado por las escuelas de enseñanza superior.
Ellos se esforzaban por transmitir sus conocimientos y tratar de formar algunos maestros para las futuras generaciones. Pronto, los maestros y personas preparadas fueron escasos y los pastores y sacerdotes debieron ocuparse de la educación por ser los más instruidos de la comunidad.
Pero los clérigos ya estaban superados de trabajo, no les quedaba mucho tiempo para ocuparse también de la enseñanza. Por lo tanto esa tarea fue derivada al “sacristán” que con el pasar del tiempo fue conocido como “Lehrer” (maestro) y más adelante, maestro de escuela, “Schulmeister”.
Estas personas eran responsables de muchas actividades en la aldea. Eran maestros, dirigían el coro de la iglesia, hacían los registros de nacimientos y fallecidos, cobraban las cuotas para el mantenimiento del culto y mucho más.
En Argentina la educación de los inmigrantes también estuvo relacionada con la Iglesia, ya que no había escuelas y generalmente se construía una habitación contigua al templo donde se impartían las clases, o se hacía en la misma Iglesia.
Con el correr de los años fueron construyendo edificios independientes de la Iglesia para la educación. Los maestros atendían a todos los grados a la vez, medio día en castellano y la otra mitad de la jornada en alemán.
Los sábados se impartía enseñanza religiosa. En el caso de los evangélicos debían aprender de memoria el catecismo de Lutero, los diez mandamientos, el Credo, el Padrenuestro, muchos versículos bíblicos y los himnos que se cantaban en los cultos. Todos en una misma aula y con un solo pizarrón.
Los hijos de los colonos sabían hablar solo en dialecto alemán, por lo tanto el mayor problema eran las clases en castellano. Las lecciones en castellano muchas veces eran aprendidas de memoria sin entender una sola palabra de lo que decían. La instrucción en alemán era más fácil, ya que se basaba fundamentalmente en la lectura y escritura.
También se aprendía geografía, historia y literatura alemana. Algunos maestros prohibían hablar en alemán en los recreos y se castigaba a quienes no cumplían. Los alumnos asistían a clase con una especie de pizarra muy fina enmarcada en madera, y un lápiz cuya escritura era similar a la tiza y fácil de borrar. Un cuaderno de caligrafía y otro de lectura. La “mochila” era una bolsa que cocían las madres con bolsas de arpillera que se podía colgar del cuello.
La disciplina era muy severa y era común recibir azotes ante un error en la tarea. Las escuelas eran privadas y el sueldo del maestro era pagado por los padres de los alumnos. A la vez el programa de enseñanza lo determinaba el gobierno provincial y cada tanto había inspectores que hacían visitas.
Generalmente los maestros eran personas de origen alemán que llegaban al país para la exclusiva función de enseñar. En su mayoría eran muy estrictos y severos. Todavía quedan ex alumnos de estos maestros que tienen recuerdos tristes.
También hubo algunos que se hicieron querer mucho. Wilhelm (Guillermo) Welp fue maestro en varios lugares de Entre Ríos, entre ellos en la Colonia Stauber, Irazusta. Nació en Bielefeld y después de combatir en la Primera Guerra Mundial, donde obtuvo la Cruz de Hierro y medalla al valor, decidió instalarse en Argentina. Conoció a Susana Spomer, una descendiente de alemanes del Volga de la colonia El Potrero, con quien se casó.
Formó su familia y vivió en la colonia durante algunos años donde era el maestro de alemán y castellano. Se hacía respetar mucho, pero sin llegar a generar miedo en los alumnos. Enseñaba todas las materias y además canciones, teatro y poesías. Todos los ex alumnos de Guillermo con los que pude hablar dijeron que fue un maestro muy querido. Lamentablemente falleció en un accidente de tránsito cuando ya había dejado la tiza y el pizarrón para dedicarse a la apicultura.
Algunos alumnos vivían relativamente cerca de las escuelas pero otros no tanto y debían asistir en caballo, sulky o carro. Con el viaje de ida y vuelta, la clase en castellano y luego la de alemán, el día se hacía largo y estaban muy ocupados.
A la noche, ya de vuelta en sus hogares, después de la cena había que hacer los deberes sin chistar, bajo la mirada de los padres.
Al llegar los alemanes del Volga al país, era presidente el doctor Nicolás Avellaneda. Argentina apenas contaba con dos millones de habitantes, de los cuales su mayoría era analfabeta.

La lengua

La cultura de los Alemanes del Volga posiblemente esté relacionada con el constante movimiento migratorio que vivió a partir del siglo XVIII, cuando partieron de Alemania. Una cultura representada por objetos simbólicos más que materiales, debido al constante movimiento en busca de nuevos lugares para vivir.
Tal vez eso fue lo que desalentó el desarrollo de emprendimientos industriales o artísticos como lo hicieron otros grupos que gozaron de mayor arraigo.
Asimismo ese constante caminar hizo que se fortalecieran los bienes que podían llevarse consigo cada vez que hacía falta migrar a otro lugar. Desarrollaron una extensa y rica tradición oral. Dicha tradición se expresa a través de la música y el habla.
Los Alemanes del Volga hablan dialectos pertenecientes al “Alto Alemán”.
El alto alemán es el que dio origen al idioma actual literario y el bajo alemán al inglés y neerlandés entre otros. Un ejemplo del bajo alemán es el que hablan los menonitas.
Si bien el alemán literario no fue usado en la legua coloquial, se usaba en los libros, la iglesia y la escuela. En el trato cotidiano siempre se usaron los dialectos. No todas las aldeas en el Volga y luego en Argentina usaban el mismo dialecto, pues el lugar de origen no era el mismo.
Cada grupo llevó hasta Rusia el dialecto que usaba en su ciudad de origen en Alemania. Lo mantuvieron en Rusia mientras vivieron ahí y luego lo trajeron a la Argentina y otros países de América.
Si un descendiente de alemanes del Volga que todavía mantiene su dialecto, fuera a la ciudad de origen de su ancestro en Alemania hoy en día, se sorprendería por la similitud entre la forma de hablar que tiene cada uno a pesar de las variaciones que pudo sufrir con el correr de los años.
Los idiomas van sufriendo cambios con el paso del tiempo, y en especial los dialectos, ya que no quedan de forma escrita, sino oral. Los que llevaron los alemanes a Rusia también sufrieron estos cambios, si bien cada aldea mantenía el suyo, inevitablemente tuvieron que relacionarse entre ellas y comenzó a mezclarse. Esta mezcla hace que cada uno de los dialectos pierda y adquiera algo. En los casos en que preponderaba uno más que otro, del “derrotado” solo quedaban algunos rastros.
Estas formas de hablar han sufrido cambios no solo por mezclarse con otras y con los habitantes de Rusia, sino también para la designación de cosas nuevas y la incorporación de palabras.
En el libro “Los alemanes de Rusia” de Jakob Riffel, el autor pone algunos ejemplos de cosas que los alemanes no conocían cuando salieron de su país y a las que debieron ponerle un nombre. A la bicicleta la llamaron “Tretwage” que literalmente significa carro para pedalear y una locomotora fue nombrada “Feuerwagen” carro de fuego. El avión es “Luftschiff”, barco volador.
En Rusia el grupo no sufrió mucha influencia del idioma local, aproximadamente 800 palabras fueron las que incorporaron a sus dialectos. Sin embargo en Argentina, donde la comunidad no se desarrolló tan aisladamente como en Rusia, fue necesaria la implementación del castellano para interactuar con las personas locales. No solamente con la incorporación de palabras sueltas sino a la formación de oraciones completas para expresarse.
Muchas personas se hicieron mayores viviendo en Argentina y sin embargo nunca aprendieron a hablar en castellano. Estas personas consideraban que no era necesario aprender, pues entre ellos se entendían perfectamente en alemán.
De la misma manera, la mayoría de las personas que vivieron en las orillas del Volga, nunca aprendieron a hablar en ruso. Por suerte el gobierno insistió con que los niños en edad escolar hablen, lean y escriban el idioma nacional. Goethe dice: “Cada provincia ama su dialecto, pues en verdad es el elemento del cual el alma saca su aliento”.
Y el alemán del Volga tiene un fuerte apego por su dialecto. Es una de las partes más íntimas de la persona. El sonido le resulta agradable y en ningún otro idioma uno puede expresarse con tanta claridad como con el idioma materno. Con una sola palabra se puede expresar mucho, mientras que para lo mismo, hacen falta frases muy largas en otros idiomas.

El maestro Fritz

Friedrich “Fritz” Knochenhauer nació el 23 de febrero de 1883 en Alemania. Llegó a la Argentina en 1912 para ocupar el cargo de maestro en aldea Santa Celia, departamento Gualeguaychú. Dictó clases en alemán y en castellano.
Los relatos de personas que estuvieron en su clase y familiares de alumnos de este maestro, no lo favorecen mucho.
Es descrito como una persona violenta y autoritaria. En general todos los maestros alemanes eran muy estrictos. Fritz se había fanatizado con el régimen nazi y demostraba cierto odio hacia los alemanes de Rusia. La gente de la aldea lo comparaba por su aspecto con Adolfo Hitler, inclusive llevaba un bigote igual al del Führer.
Los alumnos respetaban mucho a “Fritz”, pero en realidad lo que sentían era miedo. Sobre su escritorio o empuñándola siempre, tenía una delgada vara para golpear contra la mesa, el pizarrón o algún niño al que le costaba aprender.
Una ex alumna, me relató que en una oportunidad pretendía que un chico pronunciara correctamente la palabra “rueda” pero al niño le salía decir “róida”. Tantas veces le gritó y exigió al decir correctamente la palabra hasta que en un ataque de ira tomó al pequeño de su brazo, lo arrojó al suelo, apoyo un pie sobre el cuerpo y lo golpeó con la vara muchas veces, a la vez que lo insultaba.
Otro fue el caso de un alumno que recibió un golpe tan fuerte en la frente que le produjo una lastimadura y tuvo que volver a su casa antes de finalizar la clase. Los padres jamás se quejaron del maltrato que recibían los niños en las clases de Knochenhauer ni en las de ningún otro maestro. Es sabido que algunos padres les daban instrucciones de pegar a sus hijos para que aprendan.
Los primeros años de clases en aldea Santa Celia, se daban en el templo, se colocaba un pizarrón a mitad de la Iglesia de manera que el altar quedaba atrás y otro pizarrón del lado donde estaba la puerta. Entre los dos pizarrones se enseñaba. Algunos años Fritz llegó a tener más de cincuenta niños en sus clases. Irónicamente el apellido alemán Knochenhauer en su traducción literal al castellano significa “Picador de huesos”.

Especialistas en la elaboración de Kreppel


Unión Padres de Familia de la Escuela Parroquial Santa María se ha hecho especialista en la elaboración de Kreppel. El 6 de agosto venta de Kreppel en el playón del ferrocarril de la Avenida Casey, en Coronel Suárez.

Reunidos todos los integrantes, trabajando unidos con un mismo objetivo, realizan ventas de esto que es un clásico de la repostería alemana, de la que por más que se pida la receta si no se la confecciona con amor y fe no tiene el mismo sabor. 
En diferentes oportunidades han llevado a cabo ventas al público de Kreppel, lo que les ha permitido reunir fondos para el establecimiento educativo, sumando ya cientos de decenas de esta rica torta.
Consultado Gustavo Di Battista, Presidente de la Unión Padres de Familia, dijo que “no es sencillo llevar adelante estas actividades, pero contamos con un grupo nuevo de personas que integran la Comisión y todos con muchas ganas de trabajar por la institución. Hemos realizado un hecho inédito, viniendo a Coronel Suárez a ofrecer nuestros Kreppel, con todo lo que ello demanda, armar una carpa, reunir diferentes utensilios, para lograr recaudar fondos que luego se vuelcan a nuestra escuela”.
“La jefa de cocina es Silvina Hegell, que es madre de alumnos de la escuela, que cuando le propusimos colaborar se sumó. Ella es un poco el alma mater de esto, porque es donde comienza la actividad, elaborando la masa con una receta antiquísima, propia de los alemanes del Volga. A partir de ahí elaboramos un producto muy buscado, que no se consigue salvo en las Fiestas Patronales o en alguna otra ocasión especial”.
Estas ventas se hicieron dos veces en Coronel Suárez, en la Plaza Tambor de Tacuarí, con una extraordinaria recepción, y dos veces en Santa María, en la Avenida 11 de Mayo, y en una ocasión en la ciudad de Pigüé, en la jornada de puertas abiertas del Batallón que está en ese lugar. Y ahora la oportunidad será este próximo 6 de agosto en el playón del ferrocarril, donde estarán haciendo una nueva venta de Kreppel desde horas de la mañana.

martes, 28 de julio de 2015

María Virginia Heumann, la tenacidad y la gratitud: un ejemplo de vida


La noche tan soñada, la del diploma, 
la que el 17 de este mes 
coronó tanto esfuerzo.
Comenzó en la UNS y en 2007 pasó a la UTN. Cursó Ingeniería Civil. Estudió, trabajó, afrontó la muerte de su mamá y se graduó con 9,06, el promedio más alto del 52º acto de Colación de Grado de la UTN. María Virginia es oriunda de Pueblo Santa María, hija de Mirta Schwerdt y Rubén Heumann. Actualmente está radicada en Monte Hermoso donde mantiene un gran compromiso con la educación pública.

Las manos de María Virginia Heumann se aferran a su título de ingeniera civil, un tesoro ganado con 9.06 de promedio, el más alto del 52º acto de colación de grado celebrado el 17 de este mes de julio en la Facultad Regional Bahía Blanca de la Universidad Tecnológica Nacional.
Desde este presente pleno de satisfacción María Virginia no puede evitar mirar hacia atrás y agradecer.
“Durante el transcurso de mi carrera soporté la dolorosa pérdida de mi mamá. Gracias a la contención de todos mis compañeros, de sus familias, de profesores y del departamento de Ingeniería Civil, además del apoyo incondicional de mi papá y de mi marido Diego pude seguir adelante y llegar a mi tesoro: el título de esta carrera tan hermosa”.
Nacida en Pueblo Santa María, hija de Mirta Schwerdt y Rubén Heumann, descendientes de alemanes del Volga y empleados ambos en la por entonces planta Gatic, más conocida como Adidas, María Virginia ingresó en la UNS en 2001 para seguir Ingeniería Civil, estimulada por todo lo que la matemática y la física le gustaron en el secundario.
“Primero viví en una pensión donde conocí a Paula, con la que luego compartí un departamento por varios años. En 2005 vino mi hermano Ariel, también un apasionado de la ingeniería. Luego de cursar tres años en la UNS tuve que emplearme, lo que me resultó muy complicado debido a la carga horaria. En 2007 decidí seguir en la UTN y allí me ayudaron a realizar todos los trámites para no perder las 10 materias que había rendido. Me pude organizar mejor y ese mismo año recibí una beca para trabajar en el laboratorio de Química que pertenece al departamento de Medio Ambiente”.
En los últimos cinco años y medio pudo recorrer, junto a profesionales del área, muchas empresas de Bahía Blanca y la zona. Dice que ellos les transmitieron conocimientos, principios y el valor de trabajar en equipo.
“Gracias a la UTN, una hermosa familia siempre presente, logré desarrollar mi máximo potencial. Y gracias a la posibilidad que nos otorga nuestro país conseguí formarme en una excelente universidad pública y gratuita. De otra manera hubiera sido mucho más difícil”.
Abanderada en 2012 y desde 2010 a 2012 consejera titular del departamento de Ciencias Básicas, vive en Monte Hermoso donde está dedicada a la educación pública en escuelas medias y técnicas.
“Tengo la satisfacción de formar chicos que en el futuro serán parte de alguna de las universidades argentinas. Cada día que pasa es un desafío constante y un nuevo aprendizaje para mí”.
María Virginia siente que es tiempo de devolverle a la sociedad todo lo que recibió, aportándole no solo su conocimiento sino por sobre todo valores éticos, morales y el incentivo de procurar la perfección.

Fuente: La Nueva.

viernes, 24 de julio de 2015

Origen del queso. Receta de cómo preparar ricota, Faulkaese y Leberkaese: tres quesos tradicionales de los alemanes del Volga.

“Los colonos alemanes del Volga fabricaban sus propios quesos, por ejemplo, la ricota. Este producto lácteo se elaboraba dejando la leche en un sitio cálido, con lo que el azúcar de la leche, la lactosa, se agriaba, lo que hacía que los constituyentes sólidos de la leche, se separan del suero por la acción de las bacterias del ácido láctico. La precipitación daba como resultado un producto espeso, la cuajada o ricota, que se recogía en un trapo fino o gasa para que escurra bien el suero y después suavemente removido se preparaba para su consumo. Con la ricota se preparaban ricas comidas y también se hacían otro tipos de quesos”.

La elaboración del queso seguramente fue descubierta por diversas comunidades al mismo tiempo. Las ovejas fueron domesticadas hace 12.000 años y en antiguo Egipto se cuidaban vacas y se les ordeñaban para tener la leche por lo que es lógico pensar que también harían quesos. La leche se conservaba en recipientes de piel, cerámica porosa o madera, pero como era difícil mantenerlos limpios, la leche fermentaba con rapidez. El siguiente paso fue el de extraer el suero de la cuajada para elaborar algún tipo de queso fresco, sin cuajo, de sabor fuerte y ácido. Cuenta la leyenda que un pastor árabe volvía a su morada con la leche de las ovejas dentro de una bolsa hecha con la tripa de uno de sus corderos y que después de caminar a pleno sol, al abrir la bolsa la leche estaba cuajada, sólida, hecha queso.Los romanos lo incluían en su dieta condimentándolo con tomillo, pimienta, piñones y otros frutos secos, cuando sus soldados se asentaban en un campamento, elaboraban queso.Toda la antigüedad estaba plagada de alusiones al queso fresco, cuajado. En la antigua Grecia no se comía sólo sino mezclado con harina, miel, aceite, pasas y almendras y se encuentra en recetas antiguas de platos y postres muy preciados.El nombre del producto proviene de la palabra griega fornos asi se llamaba el cesto para los quesos y de ella derivan el fromage francés, fortmatge catalán y el formaggio italiano, y la palabra latina caseus de donde proviene el queso español, el cheese anglosajón y la caseina principal albumninoide de la leche y del queso.En la Edad Media, la órdenes religiosas se convirtieron en importantes zonas de actividad agrícola y el queso adquirió importancia durante los muchos días de ayuno en los que se prohibía comer carne, por lo que se crearon diferentes tipos de queso, así aportaban variedad a su limitada dieta.Con el auge del comercio y el aumento de la población urbana, el queso se convirtió en producto importante para la economía, empezó a comercializarse con queso, fuera de las zonas de producción y más allá de las fronteras y cuando se colonizó el Nuevo Mundo, se llevaron sus tradiciones queseras.Al principio se utilizaba leche cruda, pero en la década de 1850 el microbiólogo Louis Pasteur descubrió la pasteurización, que cambió el proceso de elaboración del queso. Empezó a mezclarse leche de distinta procedencia y distintos rebaños para obtener un producto homogéneo y disminuyó considerablemente el riesgo de aparición de organismos que pudieran estropear el proceso.

..................................................................................................

Queso de ricota

Ingredientes:Leche

Preparación:Dejar la leche en un sitio cálido hasta que se vuelva agria, lo que hace que la leche se solidifique. Lo que da como resultado un producto espeso, llamada ricota, que se recoge en un trapo fino o gasa y se cuelga para que escurra bien el suero. Después se remueve y se preparaba para el consumo. Con la ricota se preparan varias comidas y también otro tipo de quesos.

....................................................................................................

Faulkaese

Ingredientes:
1/2 kilo de ricota
Una cucharada de bicarbonato
Una cucharada de sal
1 huevo

Preparación:
Dejar reposar durante veinticuatro horas el condimentada con la cucharada de bicarbonato y la de sal. Luego poner en una olla dos cucharadas de margarina y colocarla sobre el fuego; agregar la ricota que se dejó en maceración y revolver hasta que espese. Volcar en un molde mientras se le agrega huevo batido. Dejar enfriar.

..........................................................................................

Leberkaese

Ingredientes:
1 hígado de cerdo o cordero, limpio
1 corazón de cerdo o cordero, limpio
2 riñones de cerdo o cordero, limpios
2 pulmón de cerdo o cordero, limpio
3 pan francés pequeño, estacionado
3 Huevos
3 cucharadas de grasa de cerdo a temperatura ambiente
Sal a gusto
Orégano molido
1/2 cucharadita pimienta negra, preferentemente recién molida
Harina de trigo
2 tazas de agua caliente

Preparación:Encienda el horno a temperatura media, para precalentarlo. Coloque los pancitos en el bol mediano, vierta el agua caliente y deje en remojo, para que se ablanden.
Mientras tanto, corte las vísceras en trozos y pase dos veces por la máquina de picar y coloque en el bol grande. Después, escurra los panes, píquelos con la máquina y coloque junto con la masa de vísceras.
Entonces, mezcle bien y, siempre revolviendo, añada los huevos, la sal, la pimienta, el orégano, la grasa de cerdo, reservado 1/2 cuchara para untar el molde, y la cantidad necesaria de harina para formar una pasta bien espesa.
Unte el molde con la grasa restante, enharínelo y llene con la pasta, teniendo en cuenta que debe quedar espacio libre pues durante la cocción aumenta el volumen.
Hornee de 45 a 60 min. Retire, desmolde y puede servir frío o caliente.

El libro“Historia de los alemanes del Volga”, del escritor Julio César Melchior, reconstruye toda la historia de nuestros queridos abuelos, los alemanes del Volga y se puede adquirir por correo, en todo el país, por el sistema de contra reembolso, es decir, me pasás tus datos postales y te envío la obra y recién la pagás cuando la tengas en tus manos. (Correo electrónico: juliomelchior@hotmail.com).